Venezuela, un día después.




Algún día sabremos los detalles de lo que realmente sucedió detrás del telón el 30 de abril de 2019 en Venezuela.  Esa madrugada un grupo de militares liberó al dirigente Leopoldo López de su “casa por cárcel”  donde cumplía una condena de 15 años.  López y el presidente interino Juan Guaidó, acompañados de ese grupo de militares, se trasladaron a la autopista Francisco Miranda, en las inmediaciones de la base aérea de La Carlota y llamaron al pueblo a respaldar el inicio del fin de la usurpación.  Poco tiempo después el diputado a la Asamblea Nacional por el estado Monagas, José Antonio Mendoza, según publicó El País, informó que el general de división José Adelino Ornella Ferreira era el que comandaba las acciones del levantamiento militar que apoyaba al presidente interino Juan Guaidó. Ornella Ferreira desempeñaba desde el 2017 el cargo de comandante del Segundo Comando y jefe del Estado Mayor Conjunto del Comando Estratégico Operacional. Esto creó una gran expectativa que resultó falsa. Al terminar el día Leopoldo López y su familia se encontraban en una embajada en Caracas mientras Juan Guaidó renovaba el llamado al fin de la usurpación.  ¿Fue un intento fallido debido a la manipulación castrista en Venezuela, fue un levantamiento mal organizado, o una trampa hecha a la oposición? Las especulaciones abundan pero apuntando al devenir, pensemos en Venezuela, un día después.



 ¿Quién ganó y quién perdió?



Parecería que la dictadura logró una victoria temporal pero su imagen se deterioró sustancialmente.  No tuvo que enfrentar un levantamiento militar significativo ni protestas populares masivas.  Por eso pudo sostenerse en el poder con un mínimo de acción represiva contra la población y prácticamente sin ningún conflicto entre unidades militares.  Con sus tropas acuarteladas y afirmando públicamente su lealtad en las diferentes partes del país, el régimen demostró inseguridad.  El repliegue de las tanquetas y de los soldados que salieron de La Carlota a reprimir a los civiles demostró que la tiranía no puede estar segura de su lealtad a la hora de mandarlos a reprimir al pueblo. La carta de renuncia, un día antes del levantamiento, del general de división Manuel Ricardo Cristopher Figuera, director del temible Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), evidencia una ruptura profunda entre los hombres de Maduro.  Después de mencionar los problemas que enfrenta el país el general afirma: “sería irresponsable de mi parte culpar de ello solo al imperio norteamericano…la Patria que una parranda de pillos y bribones están saqueando”.  Las afirmaciones de representantes del gobierno estadounidense y las del general Hugo Carvajal de que, la conspiración incluía a los altos mandos y allegados a Maduro, ha expuesto como nunca su vulnerabilidad y su dependencia del gobierno cubano.  En conclusión, no creo que la narco dictadura haya salido fortalecida de su “victoria” sino lo contrario.  El régimen ya no puede hacer gala de la habitual pedantería triunfalista de antes. Saben que están acorralados y contra el tiempo.



Juan Guaidó y Leopoldo López no tuvieron éxito en el levantamiento pero han demostrado una vez más de que son audaces, dan la cara y se arriesgan junto al pueblo.  Ambos pudieron haber sido detenidos cuando se encontraban bastante vulnerables, en tempranas horas de la mañana, en las cercanías de la base militar La Carlota.  El pueblo no salió masivamente a respaldar un levantamiento militar que mucha gente en Caracas desconocía, incluso horas después de los acontecimientos.  Aunque la gente lamente el fracaso, no se ha dado por vencida.  El pueblo sabe que no hay una unidad monolítica en el régimen, que Maduro estaba escondido y que el apoyo internacional, aunque no se concrete en ayuda militar, está gradualmente debilitando a la dictadura.  Un intento, incluso fallido, era algo impensable hace algún tiempo.  La oposición política venezolana no cesará en su esfuerzo por sacar a Nicolás Maduro del poder.  Ha sobrevivido peores fracasos que éste y siempre se levanta de nuevo.



Quien parece haber perdido más por los sucesos del 30 de abril ha sido el régimen castrista. Venezuela se ha convertido en el campo de batalla entre el gobierno de Trump y la dictadura en la Isla.  Es muy difícil que los Estados Unidos y algunos países latinoamericanos estén dispuestos a permitir la consolidación de una narco dictadura en Venezuela.  El gobierno estadounidense está convencido de que desde La Habana se descarriló el éxito del levantamiento contra Nicolás Maduro. Las amenazas de Donald Trump de castigar económicamente al castrismo si no retira a sus militares de Venezuela y deja de interferir en los asuntos venezolanos, son muestra de que su gobierno no va a pasar por alto la manipulación desde La Habana.  Si Raúl Castro y su grupo pierden Venezuela no solo van a dejar de saquear sus riquezas sino que se van a tener que enfrentar con el gobierno del país más poderoso del planeta.  Apoyar al régimen de Maduro, que es repudiado por el mundo democrático, ha sido la peor operación de relaciones pública del castrismo en toda su historia.  La intervención del castrismo en los eventos del 30 de abril llegó al extremo de que los tuits del general Vladimiro López y el presidente careta de Cuba, Miguel Díaz Canel, resultaron prácticamente idénticos, una increíble chapucería.



Quienes clamen empate en la situación venezolana confunden el caso con un evento deportivo en que el tiempo es limitado.  Con una economía que continúa derrumbándose y sobre la cual cada vez el régimen tiene menos control, con un apoyo del pueblo que no cesa ante las trampas y los reveces, con una solidaridad internacional que una vez parecía algo imposible, la oposición democrática venezolana tomará las riendas del país de una forma o de otra.  Leopoldo López lo dijo una vez: “el que se cansa pierde”.



Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica


Leer más

El presidente Mujica todavía no se da cuenta que en Venezuela hay una guerra










El presidente Mujica todavía no se da cuenta que en Venezuela hay una guerra. Nos alecciona diciendo que: “Lo más importante que hay que evitar es la guerra y la guerra está arriba de la mesa”. “Es que no estoy discutiendo problemas de legitimidad ni de elecciones, lo que estoy mirando es una realidad”… y esto desemboca en una guerra si no se encuentra una salida”.


Pero es que en Venezuela hay una guerra contra la oposición democrática desde hace muchos  años y esta oposición representa la mayoría del pueblo, también desde hace mucho tiempo.  En esa guerra de la narco dictadura contra el pueblo han muerto miles de personas por enfermedades, por hambre, por asesinatos y por represión.


Muy tarde para Mujica, quien debió haber estado contra la guerra en Venezuela desde que comenz
ó, cuando se destruía la democracia con fraudes y ahogando las libertades, cuando se asesinaban los jóvenes desarmados en las manifestaciones o se sacaban de sus casas. O cuando los chavistas participaban y protegian el narco tráfico. Cuando saqueaban las riquezas de ese país como nunca ha sucedido en este continente.


Mujica se queja de que al gobierno de Maduro le han dado un ultimátum y esa no es forma de evitar una guerra.  Pero es que esta guerra está llegando al final, que es cuando se dan el ultimátum. Y ahora lo que está haciendo los Estados Unidos, en apoyo al presidente interino de Venezuela, es exigiendo una rendición incondicional, pero no una rendición para que se entreguen los miembros de la canallada castro chavista, sino para que se hagan elecciones democráticas con supervisión internacional y garantías institucionales. Sin embargo, la narco dictadura no acepta hacer elecciones con garantías sino que repite que nunca se ir
án del poder.


Mujica culpa a quienes apoyan a la oposición venezolana “a Trump y a sus voceros” de acorralar al gobierno de Maduro y no darles una opción.  Esa oposición que pidió muchas veces, sin ningún éxito, un diálogo serio y elecciones supervisadas. Pero para Mujica el problema es evitar la guerra, la guerra que ya está terminando, la que el debió haber denunciado como tal desde el principio, cuando decía anecdóticamente que: "Maduro estaba loco como una cabra y que se estaba pasando de rosca".  La guerra contra el pueblo, contra la democracia, la que el debió haber denunciado como tal.




Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica
Leer más

Raúl Castro, Venezuela y los tambores de guerra


La dictadura castrista, que por semanas mantuvo en silencio los sucesos relacionados con Venezuela, decidió sonar los tambores de guerra y acusar a los Estados Unidos de que desde algunas islas en el Caribe se prepara una invasión al hermano país suramericano.  En Cuba se recogen firmas para apoyar a Nicolás Maduro en sus momentos de peligro.  Las fuerzas armadas castristas han jurado apoyo al régimen de Maduro, los camilitos también.  Corre el rumor en la Isla de que jóvenes del servicio militar serán enviados a Venezuela. Los padres se alarman y los jóvenes también.


¿Mandará Raúl Castro tropas cubanas a pelear contra los “yanquis” en Venezuela?




En absoluto, las consecuencias podrían ser inmediatas y nefastas para las tiranías en Venezuela y en Cuba. Mandar tropas cubanas a Venezuela provocaría una reacción muy negativa entre los 50 países que apoyan al presidente interino de Venezuela y la respuesta no se haría esperar.  Eso lo sabe Raúl Castro y todos los que le acompañan en el poder. La presencia de tropas cubanas en Venezuela justificaría a que Colombia y Brasil intervinieran con sus ejércitos, que son muy superiores en equipamiento, entrenamiento y motivación a las de los de los soldados venezolanos y cubanos.  El presidente de Colombia, Iván Duque ha dicho que su país no va a permitir que se consolide en Venezuela un régimen castrista, el gobierno de Bolsonaro en Brasil tampoco lo aceptará.   Además, la narco dictadura venezolana, que está en la  quiebra, no tiene recursos para sostener una operación militar prolongada y la castrista menos.   Cuba se quedaría sin turistas si se involucra en una aventura militar en Venezuela.  Los Estados Unidos puede prohibir las remesas y los viajes del exilio a la Isla, en fin, al castrismo se le acabaría el petróleo, se le acabaría el turismo y se le acabarían las remesas.  Sería el preludio del fin para la dictadura en la Isla.


¿Entonces por qué tocan los tambores de guerra?




Raúl Castro mandó a tocar los tambores porque tiene pánico.  El dictador piensa que el miedo a una guerra en Venezuela, en la que la que los cubanos crean que Cuba está dispuesta a involucrarse, confundiría y atemorizaría al pueblo cubano. Eso es lo que necesita Raúl Castro ante la situación que tiene en Cuba, que el pueblo se confunda y se asuste.  La tiranía sabe que el descontento popular va en aumento y no tiene forma de neutralizarlo.  El pueblo se queja de la falta de comida y de medicinas, del maltrato, de la corrupción y de la ausencia de esperanzas.  El régimen ha ofrecido una constitución que se ha convertido en un boomerang  porque la mayoría del pueblo la rechaza. Díaz Canel tiene tan poca legitimidad en Cuba como Nicolás Maduro en Venezuela. Díaz Canel es una marioneta de Raúl y como ha dicho el presidente Trump: “Maduro es un títere del castrismo”. 


Raúl tiene miedo a que con la caída de Maduro se le acabará el saqueo de los recursos venezolanos, que son los que han permitido que el castrismo sobreviva en Cuba.  Miedo a que una vez que Venezuela salga del tutelaje castrista, el movimiento prodemocrático dirigido por Donald Trump sea fiel a su promesa de ayudar a que los pueblos de Nicaragua y Cuba se deshagan de sus actuales dictaduras.


 Agitar el enemigo exterior para desviar la atención de la gente en los momentos de crisis nacional es la clásica receta de las dictaduras.  Sin embargo, haberse decidido por esta estrategia ha sido un gran error de Raúl Castro.  Era más inteligente haberse quedado callado, en lo posible aislar al pueblo cubano de los sucesos de Venezuela y que lo que pasara allí no tuviera el impacto que ahora tendrá en Cuba.  Meterse en una bronca en que no se va a participar porque no se puede pelear ha sido otro gran error. Con amagos de subirse al cuadrilátero, se ha expuesto a que le den antes de tiempo.  No lo van a perdonar.  Si manda un grupito de tontos útiles a Venezuela van a hacer el ridículo.  El hecho es que el miedo y la falta de neuronas se apoderaron de Raúl y lo dominaron. Tic… tac.



Huber Matos, San José, Costa Rica, febrero 21 de 2019.
Leer más

El gobierno castrista estaba al tanto del ataque terrorista que se planeaba en Colombia


Es muy difícil creer que el gobierno castrista no estuviera al tanto del ataque terrorista que se planeaba en Colombia. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha sido un aliado histórico del régimen cubano, sus primeros guerrilleros fueron entrenados en Cuba y luego regresaron a Colombia donde fundaron el ELN en 1964. Una buena parte de su dirigencia vive hoy en La Habana. Habría que ser un incauto para no prever que las consecuencias de ese ataque tendrían un impacto negativo y directo sobre el régimen de la Isla. Antes estas circunstancias, ¿Podía el ELN actuar sin consultar con sus aliados castristas? Muy poco probable. Este ataque, lejos de beneficiar al ELN era un acto de sacrificio por un “bien” mayor común: defender a Maduro en Venezuela.


Es inverosímil que uno de los cinco miembros del Comando Central (COCE) del ELN, Israel Ramírez Pineda, alias "Pablo Beltrán", responsable de la política del ELN, declare que ellos no sabían nada del atentado, que la decisión se tomó en Colombia.  Creen que con esta excusa  puden distanciarse del atentado terrorista más grave que ha sufrido el país.  Igualmente es muy dudoso que el gobierno castrista, que cuenta con un experimentado y extenso aparato de inteligencia, admita que no sabían nada sobre el atentado. Es el colmo que declaren que ellos no apoyan el terrorismo, una afirmación que contradice el pasado y el presente del castrismo, como probado protector de terroristas y promotor del terrorismo internacional.  



En Cuba, se llevó a cabo el entrenamiento de los primeros guerrilleros  que conformaron el ELN: “En 1964 se conforma en Cuba la ‘Brigada Pro Liberación José Antonio Galán’, integrada por seis estudiantes colombianos que viajaron a la isla becados por el gobierno de Fidel Castro, cuyo líder era Fabio Vásquez Castaño. En este grupo convergen estudiantes enviados a Cuba por el Partido Comunista Colombiano, las Juventudes del Movimiento Revolucionario Liberal y el Movimiento Obrero Estudiantil y Campesino. Estos estudiantes iniciaron su actividad guerrillera en la Sierra del Escambray, en territorio cubano. En Colombia toman como símbolo la bandera roja y negra (la del movimiento fundado por Fidel Castro en Cuba) y como base de operaciones el Magdalena Medio. En esta zona, en los 50, había operado la guerrilla liberal de Rafael Rangel. Muchos de sus ex-combatientes se habían convertido en dirigentes campesinos, buscaron iniciar acciones armadas en la zona, cerca al principal centro petrolero y de refinación del país. Los estudiantes llegaron de Cuba en 1962 y fundaron el ELN en julio 4 de 1964”. Wikipedia. Otra organización terrorista colombiana, el M19, no solamente recibió entrenamiento y ayuda material del régimen castrista sino estuvo involucrada en sus acciones. Así lo confirmó Gustavo Petro, ex-alcalde de Bogotá y ex-militante del M19, en una entrevista.

 
En el artículo de Natalio Cosoy: Hijos de la revolución cubana y católicos: cómo es la guerrilla colombiana del ELN y qué la diferencia de las FARCS señala: “Sus fundadores (ELN) no fueron campesinos en armas, como los de las FARC, sino intelectuales inspirados por la ideología marxista y la Revolución Cubana; de hecho, fueron a entrenarse a la isla y Fidel Castro los ayudó materialmente”.  El coronel colombiano Luis Alberto Villamarín, autor y un experto en asuntos relacionados con el terrorismo, en una entrevista reciente con el periodista Camilo Engaña de CNN sobre el atentado terrorista fue tajante: “el ELN y Cuba son cómplices”. Lejos de lo que algunos medios han informado de que el ELN es una organización con diferentes tendencias, en realidad es una organización terrorista, compacta y disciplinada con 48 años de vida.  


El cura Camilo Torres, ícono del Ejército de Liberación Nacional, ha sido reverenciado en Cuba desde su muerte en 1966. Entre muchas de las referencias y honores brindados a este guerrillero, en el décimo aniversario del triunfo revolucionario, Fidel Castro declaró en un acto público: “Y el caso de Camilo Torres demuestra eso: un sacerdote que fue allí a morir junto a los combatientes por la liberación de su pueblo. Y por ello constituye todo un símbolo de la unidad revolucionaria que debe presidir la liberación de los pueblos de América Latina. Y por eso nosotros nos sentimos honrados, a la vez que orgullosos, de poder bautizar esta escuela de vanguardia de nuestro país con el nombre de Camilo Torres”.  El 16 de abril de 1967 un suplemento especial de la revista Tricontinental publicaba el famoso mensaje de Ernesto Che Guevara que organizaba entonces en secreto la guerrilla en Bolivia para “Crear dos, tres... muchos Viet-Nam…”, puede leerse: “En el marco de esa lucha de alcance continental, las que actualmente se sostienen en forma activa son sólo episodios, pero ya han dado los mártires que figurarán en la historia americana como entregando su cuota de sangre necesaria en esta última etapa de la lucha por la libertad plena del hombre. Allí figurarán los nombres del Comandante Turcios Lima, del cura Camilo Torres, del Comandante Fabricio Ojeda, de los Comandantes Lobatón y Luis de la Puente Uceda, figuras principalísimas en los movimientos revolucionarios de Guatemala, Colombia, Venezuela y Perú”.  


El gobierno castrista ha estado apoyando las guerrillas colombianas por décadas, apoyándolas contra los gobiernos democráticos elegidos por el pueblo colombiano.  Guerrillas que han estado involucradas en secuestros, reclutamiento forzado de menores de edad, extorsión, asesinatos, atentados terroristas y el narcotráfico.


El atentado terrorista del 17 de enero contra la Escuela de Cadetes General Santander de Bogotá, que dejó un saldo de 21 muertos y 68 heridos, no fue una simple acción terrorista contra las Fuerzas Armadas colombianas, ejecutada por una fracción del Ejercito de Liberación Nacional como nos quieren hacer creer.  No se lanza un coche bomba manejado por un chofer suicida con 80 kilogramos de explosivo para provocar una tragedia de tan serias consecuencias, como respuesta a ataques del gobierno colombiano en la confrontación bélica con el ELN, o como un acto de presión para reiniciar conversaciones.  Con esta acción el ELN se ha ganado el repudio mayoritario del pueblo colombiano y será muy difícil que después de este crimen las negociaciones de paz puedan encarrilarse. Eso lo sabía perfectamente el ELN.  En mi apreciación, este atentado es un mensaje para el presidente de Colombia advirtiéndole que su participación en la coalición anti Maduro tiene un precio que lo pagará con sangre el pueblo colombiano. 


No solo creo que el gobierno castrista estaba informado del ataque, sino que fue su autor intelectual, en cuyo caso, ha sido un tremendo error de la dictadura en Cuba y sus cómplices venezolanos.  Porque lo que han logrado es que la libertad en Venezuela se convierta más que nunca, en un problema de supervivencia para las democracias latinoamericanas y que la dictadura castrista cargue con su responsabilidad por las terribles desgracias sufridas por los venezolanos, los cubanos y otros pueblos.


Huber Matos Araluce, enero 23 de 2019
Leer más

Ni Rusia, ni China ni Irán podrán proteger al régimen de Nicolás Maduro




La idea de que Rusia, China e Irán podrán proteger al régimen de Nicolás Maduro es una ficción para ilusos.  El problema en Venezuela es estructural y harían falta miles de millones de dólares anuales de inversiones y subsidios para sostener el actual sistema de corrupción e ineficiencia. Ninguno de esos tres países está en capacidad de derrochar y eventualmente perder tantos recursos. Ninguno estará dispuesto a retar a Donald Trump hasta las últimas consecuencias. Cuba es un ejemplo de que mientras no se hagan cambios económicos y políticos radicales Venezuela se seguirá hundiendo sin rumbo.


La economía rusa representa una fracción de la economía mundial. En 2017 el Banco Mundial la clasificó en la posición 11, inferior a la de Canadá, Italia y Brasil. Por esta razón y por temor a los Estados Unidos Putin ofreció una ayuda militar al castrismo de 50 millones de dólares, algo irrisible. Ahora se ha anunciado una inversión rusa en Venezuela de 6000 millones de dólares, no se han fijado fechas; pero es que esa cantidad, aunque se llegara a materializar, es una gota de agua en un océano.


Irán enfrenta una situación económica y política muy difícil. Las sanciones impuestas por los Estados Unidos a Irán tendrán consecuencias catastróficas para su economía y la coalición regional contra su régimen dirigida por los Estados Unidos es un peligro que Irán no puede desconocer. Su moneda, el rial, ha perdido más del 70% de su valor desde mayo.  El 58% de los iraníes considera que la situación empeorar
á y varias manifestaciones populares son señales de peligro.


China está en una guerra política y comercial con los Estados Unidos.  El gobierno de Trump sabe que no tiene otra alternativa que frenar el robo de propiedad intelectual de los chinos, obligar a ese país asiático a que abra su economía a empresas americanas, nivelar el déficit de comercio completamente favorable a China y frenar el espionaje chino y otras medidas de agresión de ese país contra occidente.  China no está en una posición de retar en Venezuela a los Estados Unidos, a Brasil y a Colombia.


Las tres naciones: Rusia, Irán y China podrán jugar al ajedrez con los Estados Unidos en Venezuela y en Cuba pero no van a apostar mucho en ese juego porque no solo saben que lo van a perder sino que van a perder mucho más de lo que apuestan. 


 Huber Matos Araluce


San José, Costa Rica, diciembre 7 de 2018
Leer más

La locura de Trump con Venezuela


La amenaza de Donald Trump de intervenir con tropas en Venezuela es una locura, así lo ha caracterizado, nada menos y nada más, que el General Padrino López, Ministro de Defensa de ese país, quien recientemente difundió un video en que el que se veía, y él lo decía, lo listo que estaba para defender a su patria. Padrino disparaba en un campo de tiro contra siluetas inmóviles, en una secuencia de movimientos y posiciones como cuando se ataca a civiles desarmados. Exactamente como han hecho sus tropas hasta ahora, masacrando a muchachos y casi niños que se han enfrentado a un ejército de soldados, policías y sicarios motorizados, en las calles de nuestra querida Venezuela.   

Es lógico que Padrino López llame al comentario de Trump una locura, ya que para consolidar la dictadura en Venezuela, ni los castristas en La Habana ni sus disciplinados esbirros venezolanos  habían incluido en su estrategia a otro enemigo que no fuera el pueblo desarmado de Venezuela. Por eso, sin importarles las denuncias internacionales,  han bailado y han cantado en las tarimas mientras la oposición enterraba a sus muertos, trataba de salvar sus heridos y les arrastraban con palos y patadas  a sus hombres y mujeres camino a prisión.  

Hasta ahora no han tenido que preocuparse de que un presidente latinoamericano fuera a tener la osadía de decirles: o la paran o los paramos. Para evitar eso ya habían secuestrado la OEA comprando un grupito de votos. La narco dictadura no se imagina al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, protegiendo con tanques y soldados colombianos a sus vecinos venezolanos del Táchira que estuvieran siendo asesinados en masa. Tampoco en sus cálculos están las tropas brasileñas reforzando su frontera con Venezuela y protegiendo, en una especie de zona de exclusión, a los venezolanos que huyen o se atrincheran en la lucha.  Los estrategas castristas en La Habana estaban seguros de que los presidentes latinoamericanos no pasarían de repetir que la democracia en Venezuela está en riesgo de perderse.  Mucho menos en sus planes de contingencia visualizaron a la infantería de marina de los Estados Unidos tomando el puerto de La Guaira, el aeropuerto Internacional en Maiquetía y La Carlota en Caracas (Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda). En horas, eso sería el caos, el fin, una locura,  como ha dicho Padrino López. Quizás no les daría tiempo ni de huir hacia La Habana.  Aún más, nunca en sus planes incluyeron que Donald Trump se atrevería a una amenaza como la que ha hecho porque el planeta lo acusaría de amenazar la soberanía de una nación latinoamericana. Algo sacrosanto para la izquierda demagógica mundial, que entiende soberanía como los derechos absolutos del soberano, no del pueblo. 

Por estas razones han hecho lo que han querido en Venezuela y piensan que lo seguirán haciendo, aunque cada semana se anuncien nuevas sanciones contra más funcionarios del régimen, aunque se expulsen embajadores venezolanos y se aisle completamente al desgobierno madurista. Los castristas y sus aliados en Venezuela, cuentan con su grupo de apoyo: Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Nicaragua y Bolivia.  Y la narco dictadura  tiene conque pagar a largo plazo porque en sus manos están las reservas de petróleo más grandes del mundo, hoy en el campo de los enemigos de Occidente, por si alguien no se ha dado cuenta.

Solamente a Trump se le ocurriría advertir sobre el posible uso de la fuerza en Venezuela, porque lo sensato, lo político y lo diplomático es denunciar una y otra vez al régimen de Maduro, aunque siga asesinando jóvenes desarmados, le arrebate al pueblo de Venezuela cada una de sus libertades y ahogue en sangre su audacia y sus esperanzas. Lo correcto es repetir, hasta el infinito, que la solución está en las negociaciones. Hay unos que llegan al extremo de insistir en que el problema de Venezuela lo tienen que resolver los venezolanos, que es como decir que lo van a resolver a su manera los venezolanos que tienen los tanques, los aviones y las ametralladoras para masacrar a los venezolanos que no tienen con que defenderse.  Dentro de esta ética de la prudencia cínica, hablar o actuar de otra forma es caer en el terreno de la insensatez.

Pero tomemos nota, la “locura” de Trump va dirigida a los miles de muchachos que arriesgan su vida cada vez que salen a protestar, a lo represores que los agreden y asesinan y a quienes les dan las órdenes.  También va dirigida a los presidentes latinoamericanos y a Raúl Castro y su grupito de conspiradores en La Habana.  Quizás esa advertencia sea la que salve las libertades del pueblo venezolano y evite la tragedia de una guerra civil.  Quizás sea la que obligue a la mafia a replegarse. Por el momento la línea roja está marcada y dudo que en el caso venezolano suceda lo mismo que lo que pasó con la línea roja de Obama en Siria.

Huber Matos Araluce, agosto 13, San José, Costa Rica

Leer más

Maduro no tiene salvación


Maduro y su grupo mafioso cosechan un fracaso detrás de otro:

1) La casa por cárcel concedida a Leopoldo López es un logro de la oposición y de la presión internacional que ésta ha podido cultivar. Es un triunfo antes del plebiscito, exactamente en el momento en que se necesitaba. Una prueba irrefutable del éxito alcanzado por la audacia y el sacrificio de miles de hombres, mujeres y niños enfrentados a la narco dictadura  en las calles de Venezuela.

2) La jugada maestra de Maduro, la Constituyente, se ha convertido en un boomerang que le viene directo a la cabeza. La oposición le ha contestado con una maniobra brillante, el plebiscito. Una movilización masiva en todo el país que deja a la Constituyente en ridículo y consolida la legitimidad de las demandas mayoritarias de un cambio hacia la democracia. 

3) Los pronunciamientos anti-régimen de La Conferencia Episcopal Venezolana, que incluyen a 40 obispos y dos cardenales, son un importante triunfo que la dirigencia religiosa venezolana ha podido alcanzar después de una ardua labor de cabildeo con el Papa Francisco. El 8 de mayo pasado la CEV definió su posición y un reportaje de Reuter la cita y la comenta: “Rechazamos la convocatoria a esta Asamblea Constituyente y exhortamos a la población en general a no resignarse y a levantar su voz de protesta”, afirma un comunicado que cayó muy fuerte hoy en el Vaticano, que no hizo hasta ahora comentarios. La Asamblea Constituyente, que no incluye a los partidos políticos, “es peligrosa para la democracia venezolana, para el desarrollo humano integral y para la paz social”, añade la declaración.  

4) El asalto y la agresión a los diputados de la Asamblea Nacional fue un error desesperado. Otra victoria regalada, también en el momento preciso, a la oposición. Los venezolanos y el  mundo entero vieron un avance de la película de horror que el régimen tiene preparada.  Esto ha sido un acicate a la decisión de que hay que sacar a Maduro y a su mafia del poder.  Súmele las acciones contra la Fiscal General congelándole sus bienes y acusándola, más el nombramiento ilegal de una vice-fiscal que termina siendo expulsada después de haber ingresado a la sede del Ministerio Público escondida en el maletero de un auto. Maduro y su mafia han demostrado una incapacidad total para enfrentar el reto y su superior, Raúl Castro, también.  

Muchos podrán especular que la casa por cárcel a Leopoldo es un gesto conciliatorio, o un truco, o un acuerdo para ablandar a la oposición, o que representa la grieta entre las facciones del régimen, etc., pero el balance final después de 100 días de protestas populares es abrumadoramente a favor de la oposición. Miles de venezolanos están conscientes que si dejan la calle perderán todo el terreno ganado y difícilmente alguien los convencerá de lo contrario. Por su heroísmo ejemplar, el pueblo de las reinas de belleza se ha ganado la admiración y el respecto de millones de personas en el mundo. Maduro no tiene salvación.

Huber Matos Araluce, julio 8, 2017, San José, Costa Rica
Leer más

Obama apoyaba el embargo

Obama en la Fundación Cubano Americana
 el 23 de mayo de 2008


A muchos simpatizantes de Barack Obama puede parecerles absurdo y falso que el expresidente de los Estados Unidos apoyara el embargo a Cuba, pero así fue. Obama respaldaba la política que muchos pensaban y piensan que es un error porque no ha logrado un cambio en Cuba.  Los que están contra el embargo han querido creerse ese argumento para desacreditarlo - que no ha logrado un cambio en la Isla - pero Obama pensaba lo contrario.  

En mayo de 2008, durante su campaña por la presidencia, el senador Barack Obama visitó Miami en busca del voto cubano.  Allí dijo que él haría cambios en la política hacia Cuba, pero aclaró que mantendría el embargo porque era un instrumento útil, estas fueron sus palabras:

“No se confundan sobre esto.  Yo mantendré el embargo… porque nos da la palanca para presentarle al régimen actual una clara alternativa: Si ustedes dan pasos significativos hacia la democracia, comenzando con la liberación de todos los presos políticos, nosotros daremos pasos para comenzar a normalizar las relaciones”. *

No había ni hay espacio para distorsionar el mensaje de Obama.

Primero, él aprobaba el mantenimiento del embargo como una carta de negociación.  Obama creía que ésta había sido y era una política inteligente de parte de los Estados Unidos y la continuaría si llegaba a la presidencia.

Segundo, el gobierno castrista tenía que dar pasos significativos hacia la democracia,  no hacia el capitalismo.  No pueden decir que la Isla va hacia la democracia quienes crean que en Cuba hay cambios porque las personas puedan vender o comprar una casa, o porque  se permiten negocios pequeños  o medianos o de cualquier tamaño, siempre y cuando sea bajo el estricto control o en sociedad con la dictadura.  El capitalismo ha existido bajo muchas dictaduras y existe en regímenes brutalmente represivos.

Tercero, según Obama, el régimen en la Isla tenía que empezar primero con la liberación de los presos políticos.  Esta condición tenía sus consecuencias pues solo era posible si ese gobierno dejaba de perseguir a los cubanos por razones políticas; no podía el castrismo liberar los presos políticos un día y al siguiente continuar encarcelando a los cubanos por expresar sus opiniones contra el gobierno.  La liberación de los presos políticos no era liberar a unos para empezar a llenar la cárceles con otros, la liberación de presos políticos implicaba la libertad de expresión en Cuba.

Cuarto, si el gobierno castrista daba pasos hacia la democracia, entonces  él,  Obama, si era electo presidente, comenzaría a dar pasos para normalizar las relaciones entre ambos países.

El senador Barack Obama ganó las elecciones y trató de muchas formas de llegar a un entendimiento con el régimen castrista que le permitiera quedar para la historia como el presidente de los Estados Unidos que restableció relaciones diplomáticas con el gobierno de Cuba.  Obama fracasó en su estrategia de pasos de una parte y pasos de la otra. Ante el fracaso Obama capituló y en diciembre de 2014, sorprendió a todo el mundo anunciando que después de 18 meses de conversaciones secretas con el gobierno de la Isla, había decidido normalizar las relaciones diplomáticas con Cuba.  

Obama se olvidó de su promesa al exilio cubano porque ninguna de las condiciones con las que se comprometió en mayo de 2008 fue cumplida por la dictadura castrista.   Sucedió todo lo contrario, después del restablecimiento de relaciones diplomáticas la represión aumentó en la Isla. 

La acción de Obama trajo beneficios inmediatos e importantes para Raúl Castro y su dictadura.  Millones de personas en el exterior se convencieron que los cambios en Cuba ya habían comenzado y que el restablecimiento de relaciones por parte de Obama era el reconocimiento y la garantía del esperado cambio hacia la democratización del país.  

El turismo a la Isla aumentó y muchos periodistas se dieron a la tarea de demostrar que estábamos en la antesala de una nueva Cuba. Empresarios de diferentes países empezaron a llegar a la Isla para explorar los negocios que podrían hacer.   Mientras tanto el régimen ha seguido insistiendo en que no habrá cambios políticos en Cuba.

¿Qué sucedió con los pasos de Obama que llevarían la normalización entre ambos países y a la democratización de Cuba? 

Continuará…

Huber Matos Araluce, junio 22 2017, San José, Costa Rica
Leer más

Maduro no es chavista, es castrista


Maduro siempre se ha presentado con una máscara chavista pero él es castrista. A la hora de obedecer y decidir, su lealtad está en La Habana. Hay evidencias para afirmarlo pero la última es irrebatible: la decisión de liquidar el más importante  legado de Hugo Chávez - la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela - adoptada el 15 de diciembre de 1999 mediante un referéndum popular. 

Esa constitución garantiza elecciones regionales y presidenciales, entre otros derechos, como el de manifestarse en las calles. La narco dictadura  ha pospuesto las elecciones y no se ha podido hacer mucho al respecto, pero le ha sido imposible frenar las protestas populares y estas tienen en crisis al régimen que Maduro preside. Por esta razón él, su camarilla y Raúl Castro, están empecinados en borrar del mapa la constitución de Chávez.  

Si tiene duda sobre la decisión de Raúl Castro, lea sus declaraciones del 6 de marzo pasado en la XIV cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que se celebró en Caracas, allí advirtió: "En Venezuela se libra hoy la batalla decisiva por la soberanía, la emancipación, la integración, y el desarrollo de nuestra América".  Es decir la batalla decisiva de toda América y por supuesto, en especial, la de su dictadura en Cuba.

Descartar la actual constitución es una decisión equivocada por varias razones. En su intento por desmantelar la herencia constitucional de Chávez, Maduro ha creado un frente de oposición en el sector de la población aun leal al chavismo, que aunque es minoritario es de este grupo del que proviene su único respaldo popular. 

En este nuevo frente están incluidos miles de militares y de funcionarios públicos, como es el caso de la Fiscal General Luisa Ortega. Si antes de llamar a esta constituyente Maduro confrontaba a la oposición organizada y la mayoría de los venezolanos lo rechazaba, ahora también se enfrenta a los chavistas que no están de acuerdo con el procedimiento inconstitucional de convocar a una constituyente que va a barrer con el legado intelectual de Hugo Chávez. Además, esta ruptura le da la oportunidad de apartarse a los chavistas que quieren desligarse del régimen actual, sin que los puedan acusar de pasarse al bando de la oposición. 

Con este paso radical y desesperado con el que piensan que van a evitar su final, el castrismo y Maduro lo están acelerando. Tratando de liquidar la constitución vigente le han facilitado a los chavistas descontentos un espacio ideológico, político y moral hacia el cual pueden migrar.  Así, al enfrentar a Maduro, tienen la oportunidad de ganarse el derecho a seguir viviendo en una Venezuela post castrista sin cargar con las responsabilidad de un régimen represivo y corrupto que dilapidó una fortuna, arruinó al país y asesinó a hombres, mujeres y niños.

¿Por qué Maduro y su grupo actúan de esta forma?  Porque cuando el miedo y la soberbia se juntan es fácil equivocarse. Sin la subvención petrolera de Venezuela la dictadura en la Isla  difícilmente podrá sobrevivir.  Pero si lo hiciera, Cuba quedará mucho peor de lo que ya está y el impacto de la caída de la dictadura venezolana puede ser un ejemplo tentador para el pueblo cubano. Además, los narcotraficantes y los corruptos que se han enriquecido al amparo de los gobiernos de Chávez y Maduro, difícilmente encontrarán un lugar seguro para vivir, a menos que decidan irse a Irán, a Rusia, o a China, donde ni ellos como fugitivos tendrán garantías aseguradas.

¿Entonces por qué la constituyente?  Primero, porque no valoraron la reacción adversa en el sector chavista “auténtico”.  Segundo, porque ellos creen que invitando a la minoría chavista a respaldar una nueva constitución tendrán su apoyo incondicional.  Esta nueva constitución será a una declaración de guerra total contra quienes se les opongan y por esta razón necesitan el respaldo popular que les queda. 

Los castristas en Venezuela y en Cuba han llegado a la conclusión de Raúl Castro: “En Venezuela se libra hoy la batalla decisiva…” y por eso están dando los pasos para aniquilar a la oposición aunque tengan que asesinar a miles de personas en las calles y ciudades de Venezuela.  Ese será su error final y fatal. 

Huber Matos Araluce, junio 16 2017, San José, Costa Rica





Leer más

Para el comunismo y para el capitalismo el fin justifica los medios


Cuando se trata de ganancias al capitalismo no le importan los atropellos y asesinatos que cometa una dictadura y si las utilidades son buenas no tiene ningún escrúpulo en asociarse.  En otras palabras tanto para el comunismo como para el capitalismo el fin justifica los medios. Hay sus excepciones, pero eso son: exactamente excepciones. Esperemos que ese capitalismo inhumano que predomina hoy se transforme para el bien de la humanidad.  Lo que está pasando en Cuba y Venezuela nos brinda una oportunidad.

Resulta que Goldman Sachs, una de la empresa de inversiones más grandes de los Estados Unidos, acaba de comprarle bonos a la narco dictadura venezolana por $865 millones de dólares. Esto es un respiro que le permitirá a ese régimen en crisis tener más recursos para reprimir a los venezolanos que se juegan la vida día a día en la calles luchando por la democracia.  

El negocio de Goldman Sachs está en que comprando esos bonos a un 31% de su valor nominal, podrá exigirle a un futuro gobierno democrático de Venezuela el 100% de lo que dice la dictadura que valen, o sea $2800 millones de dólares. Esto es un robo premeditado al pueblo venezolano. Como estos compromisos se hacen con el estado venezolano y no con la dictadura, el próximo gobierno de Venezuela tendrá que honrarlo o arriesgarse a que nadie en la comunidad financiera internacional le preste un centavo, así de sencillo.

Algo parecido viene sucediendo en Cuba. El castrismo, que está bordeando el abismo desde hace rato, como aceptó públicamente Raúl Casto en diciembre de 2010, decidió que su salvación estaba en abrirle las puertas al capitalismo.  Por esta razón llevan años asociándose con empresas transnacionales para explotar los mejores negocios de Cuba, que también implica explotar a los trabajadores y a los campesinos cubanos quienes viven en la miseria o muy cerca de ella.

Los capitalistas demagógicamente argumentan que el desarrollo económico lleva directo a la libertad, lo contrario es la verdad.  La historia lo ha demostrado, son las naciones con seguridad jurídica y libertad las que han progresado siempre. La Rusia y la China capitalista de nuestros tiempos son tenebrosas dictaduras que asesinan periodistas y opositores, y donde se violan los derechos humanos en forma sistemática. 

A fin de cuentas, para los capitalistas como Goldman Sachs, Venezuela es una oportunidad porque un futuro gobierno democrático tendrá que pagar lo que hoy compra a la narco dictadura a precio de oferta y para los capitalistas que invierten en Cuba, la Isla es el lugar donde conviene invertir a precio de oferta también, sus negocios rinden ganancias ahora y mañana creen que tendrán en sus manos la economía del país. Este esquema en que el fin justifica los medios para bandoleros de un lado y del otro tiene que acabar.  ¿Por qué no empezar en Venezuela y en Cuba? Hay que castigar a los cómplices. 

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, mayo 30, 2017. 
Leer más

Una respuesta a Marta Beatriz Roque: el CID siempre ha caminado por el camino del pueblo

Rolando Pupo Carralero, Daudy Hermelos Lagos y Ernesto Morales Rosales, de la Defensoría del Pueblo del CID en Pinar del Río, entregan ayuda a humanitaria a Yasmary Pérez Pérez.


En un reciente artículo de Mario Penton, Miami,  Mayo 25, 2017, se publican opiniones de la disidente Marta Beatriz Roque sobre la oposición en Cuba:

“la disidente y ex prisionera política Martha Beatriz Roque fue rotunda al evaluar la trayectoria de la oposición en la Isla, que a su juicio, "no ha encontrado el camino correcto para llegar al pueblo"…"Hay que rozarse con el pueblo y en ese roce hay que entregarle ideas de la realidad del régimen, ideas que el pueblo entienda", dijo Roque a "14ymedio" el pasado lunes en la sede de la Fundación Nacional Cubano Americana, donde asistió a una celebración del 115 aniversario de la independencia de la Isla.  "Muchas veces los opositores salen a la calle y gritan 'abajo Fidel, abajo Raúl, vivan los derechos humanos' pero la gente muchas veces ni siquiera saben cuáles son sus derechos".

Con todo respeto las declaraciones de Marta Beatriz Roque pueden aplicar a otros grupos de oposición pero no al CID (Cuba Independiente y Democrática). Desde su fundación en Caracas en octubre de 1980, el mensaje ideológico y la acción política del CID han sido dirigidas a que el pueblo cubano conozca sus derechos. En su documento fundacional, La Declaración de Caracas, la organización se comprometió a: “luchar por el establecimiento en nuestra patria de una sociedad consagrada a la libertad y la dignidad humana, totalmente democrática y soberana, socialmente equilibrada y justa”.  La emisora de radio La Voz del CID que transmitió a Cuba 24 horas del día los siete días de la semana por más diez años alcanzando una gran audiencia en la Isla y su programación estuvo igualmente dirigida a que los cubanos conocieran sus derechos.



Esber Ramírez Argota, delegado del CID en Antillas y Jesús Guerra Hastíe, ambos de la Defensoría del Pueblo, muestran la escalera nueva y la pieza sanitaria que, por reclamos de la Defensoría del Pueblo, ahora tienen los vecinos de la cuartería de viviendas #21, cita en calle Ave. 28 de Enero en Antillas.



Las 53 delegaciones del CID en Cuba actualmente trabajan en proyectos concretos con el propósito de que la población conozca sus derechos y los exija.  Por ejemplo la Defensoría del Pueblo consiste en ayudar a los cubanos, en forma individual o en grupo, que se encuentran en situaciones difíciles de salud, vivienda, abastecimiento de agua potable etc., a que reclamen una solución. Estos reclamos se hacen formalmente y se documentan. El semanario La Nueva República, que distribuyen al pueblo las delegaciones de la organización, expone los abusos que se cometen en Cuba y los derechos que tiene la población. El Proyecto Constitucional del CID igualmente expone en detalle todos los derechos y deberes de los ciudadanos cubanos.  Este proyecto no se hizo para guardarlo o que se distribuya en el exterior sino para que el pueblo conozca sus derechos.

En conclusión, el trabajo del CID y el de todos sus activistas en Cuba es el de fundirse con el pueblo cubano en un reclamo de sus derechos y demandas. Por estas razones, con todo el respeto que merece Marta Beatriz Roque por su reconocido historial como disidente, es importante que los cubanos en el exterior conozcan que dentro de Cuba hay miles de activistas que luchan junto al pueblo apoyando sus reclamos y respaldando sus esperanzas de una Cuba independiente y democrática.  EL CID siempre ha caminado por el camino del pueblo.

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, mayo 27, 2017. 
Leer más

Venezuela: elecciones o guerra civil


Caterina Ciarcelluti protesta en las calles de Caracas 

Aunque el pueblo venezolano insiste en una salida constitucional la narco dictadura prefiere un enfrentamiento violento.  No se imaginan que pueden perder la guerra civil que están provocando. Si creen que podrán triunfar con tropas descontentas, con los bandidos de los colectivos y con civiles armados (milicias), no se han dado cuenta de sus propias debilidades ni del formidable enemigo al que tendrán que enfrentarse. 

Entre otros factores, en una  guerra la motivación y los recursos son determinantes. La cúpula gobernante está cometiendo el error de pensar que cuenta con ambos y se va a llevar una desagradable sorpresa. La oposición que ganó la mayoría en la Asamblea Nacional en 2015  obtuvo los votos de un porcentaje significativo de soldados y de sus familiares. Hoy el 78% de los venezolanos rechaza al gobierno.

Los colectivos son sanguinarios pero son algunos miles de cobardes que se dedican a matar y a robar sin correr peligro, cuando tengan que arriesgar sus vidas cruzarán huyendo la frontera colombiana. Las milicias no tienen la cohesión ni la disciplina de un ejército regular y veremos cómo reaccionan frente a un pueblo decidido a luchar el tiempo que sea necesario.

La primera gran derrota del régimen dictatorial sería quedarse sin la exportación de petróleo, de su venta dependerán las compras de recursos para sostener una guerra que puede prolongarse.  Las refinerías son difíciles de proteger y serán objetivo fácil en el conflicto.  Cuando la dictadura venda el oro que le queda para comprar armas, municiones y todo lo demás que se irá agotando, la victoria será cuestión de tiempo. 
A los revolucionarios demócratas les sobrarán patriotas, capacidad y motivación. En las ciudades y en las montañas tendrán miles de hombre y mujeres dispuestos a enfrentarse a un gobierno que les negó una salida pacífica. Tendrán a su lado suficientes ex oficiales de las fuerzas armadas venezolanas para apoyarlos a combatir.

Venezuela tiene dos grandes fronteras terrestres y la narco dictadura tendrá que dedicar la mayor parte de su capacidad militar a vigilarlas y a tratar de contener a los guerrilleros demócratas. Con lo que les quede difícilmente podrán controlar las zonas urbanas.  Maduro  tendrá que rogar por pertrechos a sus superiores castristas y a Irán, Rusia, China y Corea del Norte para que le apoyen con préstamos.  

Los verdaderos revolucionarios tendrán lo que necesiten porque hay millones de latinoamericanos que los apoyarán. La lucha en Venezuela es también por la democracia y la libertad en América porque  la alianza del narcotráfico, el terrorismo y la ambición no se van a detener en Caracas.  

Mientras no sea Estados Unidos quien dirija a los revolucionarios venezolanos, éstos podrán triunfar. La experiencia de los cubanos con la invasión de Playa Girón no puede ignorarse.  El gobierno de Kennedy lanzó unos cuantos cientos de exiliados a un fracaso seguro y en un afán por no parecer involucrados,  los abandonaron.   A Fidel Castro lo consolidó ese fracaso de Playa Girón.  La línea roja de Obama en Siria es otro ejemplo.  .

Las consecuencias de una guerra civil serían desastrosas para un pueblo que mayoritariamente repudia a Maduro.  Si ahora faltan comida y medicinas, una vez iniciada las hostilidades la situación empeorará y el respaldo popular a favor de los revolucionarios demócratas puede ser arrollador. 
.
El binomio Raúl-Maduro está equivocado en su plan de neutralizar a la oposición con violencia.  Creen que con redadas sorpresivas de miles de opositores podrán romper la columna vertebral de la resistencia.  No se dan cuenta que aunque tengan algún éxito temporal van a ser derrotados en la guerra civil.  Raúl Castro parece haber persuadido a Maduro y sus asociados de que no hay otro camino que el de la represión, en realidad su problema es que sin el control de Venezuela el castrismo está perdido en Cuba.

Una guerra civil en Venezuela no será una tormenta en un vaso de agua.  En su desesperación el castrismo puede ordenar a los terroristas que tienen en varios países a que lancen ataques  para crear el caos y atemorizar a los pueblos y sus gobernantes.  Las consecuencias económicas y política de tales acciones no pueden subestimarse.  Por esta razón las naciones que quieren un cambio democrático en Venezuela  tienen que actuar en forma decidida y contundente.   Deben hacerle saber a la narco dictadura que, o se celebran elecciones democráticas o apoyarán a la oposición democrática con todo lo que necesite. Simultáneamente deben advertirle a Raúl Castro que si no hay elecciones democráticas en Venezuela, su régimen en la Isla pagará las consecuencias de una guerra en ese país y de lo que intente hacer en otros.

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, mayo 3, 2017. 

Leer más

Withdrawal from the OAS is a victory for Venezuelan opposition



Jigsaw word: DICTATORSHIP, balloon: Come on, Nicolás…a little effort…you got it!

The announcement by Venezuela’s narco-dictatorship of its imminent withdrawal from the OAS is an important victory for the democratic Venezuelan opposition. This retreat is a serious mistake, as was the recent, unnecessary coup d’Etat to the Asamblea Nacional (National Assembly). Now, the group in power thought it was more intelligent to challenge the world with a withdrawal than to risk being expelled, as the Castrista régime was in 1962 when it was banished from the regional body.

This escape is an acknowledgement of imminent defeat, they know the Inter-American Democratic Charter will be applied to them and that the group of unconditional governments has neither the votes nor the moral credibility to make up for whatever decision the majority makes.

The problem is that instead of fighting until the last minute and even after, they have admitted before the world that the lack the reasoning and the will to face up to the democratic community’s demands. Thus, it is an acknowledgement that, yes, they are a dictatorship, yes, they use repression against an unarmed people and no, they will not hold elections even if they have to swamp Venezuela’s streets in blood.

This decision’s first negative impact is against the governments that have been voting in favor of Maduro in the OAS. They have even risked a rift with Washington. Now their ally in Caracas, with no warning, withdraws from the arena. The narco-dictatorship has expelled itself and leaves them in a bad position. What are they going to do, withdraw as well?

The other harmful result of the decision has to do with the millions of Latin American sympathizers with the demagogic left who still had some hope that thing would be solved the right way and one way or another all that was being said about repression and corruption in Venezuela would be left behind with a compromise. Among them we could include the percentage of Venezuelans who support the regime for ideological reasons of out of fanaticism.

By leaving the OAS under these circumstances, Maduro’s government cuts its political and moral ties with the community in the Americas and remains with its strategic allies: Russia, Iran, China North Korea, Hezbollah, the Castrista dictatorship and the drug-trafficking mafia. Venezuelan generals and all those supporting Maduro and mentor Raúl Castro cannot claim to be bolivarians any longer. At the Angostura Congress in Panama in 1863, Simón Bolívar warned: “Nothing is as dangerous as allowing the same citizen to remain in power for a long time. The people become used to obeying him, and he to control it, where usurpation and tyranny arise.”

The OAS no longer has to expel that government, nor does it necessarily have to suffer a split among its members when, demanding an election solution in Venezuela, it must apply some type of punishment to a regime that has left. 

The countries truly committed to the Inter-American Democratic Charter are free to make up a group to support democratic Venezuelan opposition with whatever it is needed to prevent their country from falling into the darkness of totalitarianism.

The Venezuelan narco-dictatorship has opened the door for a community made up only of governments democratically elected to organize itself without ceasing to belong to the OAS. They can establish privileged trade, political and diplomatic bonds among them. They must even be capable of helping peoples who lose their freedoms. Actually, the Inter-American Democratic Charter is not an effective instrument, because it lacks coercive power, only allowing for dictatorships to shed their masks when convenient.

Lastly, the great beneficiary from this scarcely intelligent decision to withdraw from the OAS is the democratic Venezuelan opposition which, marching down the streets and paying a heroic quota of sacrifice has won the admiration and solidarity of millions of democrats the world over and has forced the narco-dictatorship to fully take off its mask.

By Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, April 27, 2017. 

Leer más

El retiro de la OEA es un triunfo de la oposición venezolana


El anuncio de la narco dictadura venezolana  de su inminente retiro de la OEA es un importante triunfo de la oposición democrática venezolana.  Esta retirada es un serio error, como lo fue el innecesario reciente golpe de estado a la Asamblea Nacional.  Ahora, al grupo en el poder se le ocurrió que era más inteligente desafiar al mundo con una renuncia que arriesgarse a una expulsión, como sufrió el régimen castrista en 1962 cuando fue desterrado del organismo regional.   

Esta huida es una admisión de derrota inminente, saben que se les aplicará la Carta Democrática Interamericana y que el grupo de gobiernos incondicionales que los apoya no tiene ni los votos ni la credibilidad moral para compensar cualquiera que sea la decisión de la mayoría. 

El problema es que en lugar de dar la pelea hasta el último minuto e incluso después, han reconocido ante el mundo de que no tienen los argumentos ni la voluntad de enfrentar la exigencias de la comunidad democrática.  Es pues, un reconocimiento de que sí, son una dictadura, sí usan la represión contra un pueblo desarmado y no, no van a celebrar elecciones de ninguna manera aunque tengan que anegar de sangre las calles de Venezuela. 

El primer impacto negativo de esta decisión es contra los gobiernos que han estado votando a favor de Maduro en la OEA. Ellos se han arriesgado,  incluso a un distanciamiento con Washington.  Ahora su aliado en Caracas, sin previo aviso, se retira del ruedo.  La narco dictadura se ha expulsado a sí misma y los deja mal parados. ¿Qué van a hacer, retirarse también?

El otro resultado perjudicial de la decisión tiene que ver con los millones de latinoamericanos simpatizantes de la izquierda demagógica que todavía tenían alguna esperanza de que las cosas se arreglaran por las buenas y de una u otra forma todo lo que se decía de la represión y la corrupción en Venezuela quedará atrás con una formula conciliatoria. Entre estos podíamos incluir al porcentaje de venezolanos que son partidarios del régimen por razones ideológicas o por fanatismo.  
Al salir de la OEA en estas circunstancias el gobierno de Maduro rompe sus lazos políticos y morales con la comunidad americana y se queda con sus aliados estratégicos: Rusia, Irán, China, Corea del Norte, Hezbolá, la dictadura castrista y la mafia del narcotráfico.  Los generales venezolanos y todos los que apoyen a Maduro y a su tutor Raúl Castro ya no pueden ni presentarse como bolivarianos.  En el congreso de la Angostura en Panamá en 1863, Simón Bolívar advirtió: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder.  El pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía”.

Ya la OEA no tiene que expulsar a ese gobierno, ni tiene necesariamente que sufrir una fractura entre sus miembros cuando exigiendo una salida electoral en Venezuela, deba aplicar algún tipo de penalidad a un régimen que se fue. Quedan en libertad los países verdaderamente comprometidos con la Carta Interamericana Democrática de formar un grupo que apoye a la oposición democrática venezolana con lo que haga falta para evitar que su país caiga en las tinieblas del totalitarismo. 

La narco dictadura venezolana ha abierto la puerta para que se organice, sin dejar de pertenecer a la OEA, una comunidad de gobiernos democráticos a la que pertenezcan nada más que los gobiernos elegidos democráticamente. Entre ellos pueden establecer lazos comerciales, políticos y diplomáticos privilegiados. Incluso deben estar en capacidad de ayudar a los pueblos que pierdan sus libertades. En realidad la Carta Interamericana Democrática no es un instrumento efectivo porque no tiene poder coercitivo, nada más que le sirve a las dictaduras para enmascararse hasta que les conviene.

Por último, el gran beneficiario de esta poco inteligente decisión de retirarse de la OEA es la oposición democrática venezolana que, marchando en las calles y pagando una heroica cuota de sacrificio ha ganado la admiración y solidaridad de millones de demócratas en el mundo y ha obligado a la narco dictadura a quitarse la careta completamente. 

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, abril 27 de 2017.
Leer más

Seguidores

Mensajes

ok

Follow me on Twitter

Archivo del Blog

Snap Shts

Get Free Shots from Snap.com