EL PARTIDO SE QUEDA


Los resultados de la reunión del Partido Comunista en Cuba no debieran decepcionar a los demócratas cubanos. Por el contrario, para nuestro beneficio los campos han quedado claramente definidos.

Los miembros de la nomenclatura que albergaban alguna esperanza en que la gerontocracia iniciaría una apertura política deben haberse convencido de que este no será el caso. Raúl y su grupo tienen toda la intención de controlar el poder hasta que mueran y luego dejarlo como herencia a sus familiares e incondicionales.

El pueblo también lo habrá entendido. El Partido se queda con el poder y no piensa compartirlo ni discutirlo con nadie. La comunidad y la prensa internacional, que han estado queriendo ver una transición donde no la hay, tienen ahora menos base para seguir presagiando la próxima novedad política en Cuba.

Ni el actual presidente en Washington, ni el que triunfe en las próximas elecciones, podrá alegar que los turistas, como embajadores de la libertad, van a lograr la democratización de Cuba; ni tampoco los pequeños empresarios financiados desde el exterior. Si levantan el embargo, los dólares van primero a reforzar el aparato de seguridad para que el partido siga mandando por la eternidad. Exactamente como en China.

El país que proponga mejorar las relaciones con el gobierno de Cuba está bien alertado de que, haga lo que haga, en la isla no habrá multipartidismo, sino una dictadura totalitaria. Los empresarios que quieran invertir en Cuba también saben lo que hacen, se convierten en socios directos o indirectos del régimen, y con ello de todas sus tropelías, sean cubanos o extranjeros, aunque digan públicamente que tienen las mejores intenciones.

Esto lo sabia el pueblo cubano mejor que nadie. Por esa razón no le prestó ninguna atención a la reunión del Partido. Quien se haya sorprendido, debe analizar por qué razón albergó esperanzas.

La gerontocracia castrista ha tomado una decisión muy parecida a la que tomó Deng Xiaoping en China en los años ochenta: el comunismo es un fracaso, es cierto, pero no se puede admitir públicamente porque nosotros, el Partido Comunista, nos quedaremos con el poder.

En China decidieron que en lugar del comunismo iban a cohesionar a sus miembros y al pueblo con la temática del nacionalismo. De ahí la reflexión del dictador Castro: La fruta que no cayó y los recientes comentarios anti yanquis de Raúl Castro.

Xiaoping decidió que ante el fracaso económico se invitaría a los capitalistas a reconstruir la economía; así se neutralizaría el descontento del pueblo y la gente eventualmente aplaudirá la sabiduría del partido.

Empezaron a desmantelar todas las barbaridades de Mao evitando criticarlo, como en Cuba están haciendo con las de Fidel Castro. Así lo han hecho desde entonces en China y así pretenden hacerlo en Cuba también.


Continuará…
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Las ideas y el caos

Enrique Krauze

Por Mario Vargas Lloza (29/01/201)

Quienes creen que la historia de América Latina es una obra maestra de la sinrazón, un producto del puro instinto y de la fuerza bruta, deberían leer el reciente libro del historiador mexicano Enrique Krauze, Redentores. Ideas y poder en América Latina (Debate, 2011). Este ambicioso y audaz ensayo quiere mostrar, a través de perfiles biográficos de 12 latinoamericanos de diversa vocación -políticos, revolucionarios, escritores, dictadores- que la evolución de América Latina no es un caos, resultante de las pasiones y los apetitos desbocados, sino una compleja trama movida por ideas y convicciones que, aunque a menudo disimuladas detrás de desplantes, matonerías y retóricas rimbombantes y huecas, le dan a aquella sentido, coherencia y racionalidad.

Como los autores de las dos obras capitales que le sirven de modelo, Russian Thinkers, de Isaiah Berlin, y To the Finland Station, de Edmund Wilson, Enrique Krauze cree firmemente que las ideas hacen siempre la historia y explican todos los grandes hechos -repugnantes o admirables, generosos o mezquinos, liberadores o esclavizantes- que constituyen el devenir de todas las sociedades y naciones.

Aunque rigurosamente trabados entre sí, los capítulos del libro son de dimensión y profundidad variada y entre el riquísimo y exhaustivo dedicado a Octavio Paz -un libro dentro del libro, en verdad- y los más breves y someros consagrados, por ejemplo, a José Martí y a Eva Perón, hay diferencias acusadas. Pero todos están escritos con desenvoltura, astucia y felicidad y se leen con la expectativa y la excitación de las mejores novelas. Redentores es una obra clave de nuestros días, una de las empresas intelectuales más audaces concebidas en el ámbito intelectual y político latinoamericano, y, por su rigor y erudición y la originalidad de sus análisis, un aporte valiosísimo para entender la actualidad y las perspectivas inmediatas de ese continente que creíamos de las oportunidades perdidas pero que, según la tesis más polémica de Krauze, ya no lo es más, pues ha entrado por fin, en medio del tumulto que es todavía su fachada, en un rumbo de verdadero progreso.

El optimismo que transpira el libro no peca de ingenuo, está fundado en datos, indicios y razonamientos persuasivos. Debo confesar que, en mi caso, ha servido para derribar desconfianzas y escepticismos que alentaba hacia algunos países, sumidos en problemas que me parecían obstáculos insalvables para que en ellos echaran raíces en un futuro próximo instituciones y costumbres democráticas sobre bases estables. Desde luego, Krauze es muy consciente de la enorme diversidad existente entre la veintena de países de América Latina y de la imposibilidad de que todos ellos progresen al mismo ritmo y de la misma manera. Es también muy lúcido sobre los desafíos mayores para la democratización que representan el narcotráfico y su inmenso poderío económico y el crecimiento desaforado de la delincuencia y la corrupción que en gran parte es su consecuencia. Lo que señala es una tendencia general a la que, unos más rápido y otros con retardo, todos se van sumando, algunos con entusiasmo y lucidez y los demás a regañadientes y hasta sin darse cuenta cabal del proceso modernizador en el que están inmersos.

Según Krauze no es casual que en la América Latina de nuestros días no haya sino una sola dictadura de tipo clásico, la de la Cuba castrista, una semidictadura demagógica y corrupta, la Venezuela de Hugo Chávez, y un par de democracias populistas y secuestradas por caudillos como la Bolivia de Evo Morales y la Nicaragua de Daniel Ortega, en tanto que todos los otros países, no importa cuán imperfectas sean todavía sus instituciones, parecen haber optado de manera resuelta por Estados de derecho basados en la democracia política y economías de mercado. Más importante todavía: el modelo socialista autoritario que en los años sesenta y setenta reclutaba a todas las vanguardias políticas del continente y era el santo y seña de sus juventudes, está hoy prácticamente en ruinas, condenado a una marginalidad que se sigue encogiendo y que alientan apenas grupos y grupúsculos huérfanos de calor popular, en tanto que una nueva izquierda, como la que gobernó en Chile con la Unidad Popular y que gobierna ahora en países como Brasil, Uruguay, El Salvador y Perú, ha dejado atrás sus viejos sueños colectivistas y estatistas y optado por el pragmatismo democrático y de economías abiertas de la social democracia europea.

El camino para llegar hasta aquí -a la modernidad y el realismo políticos- ha sido largo, sangriento, de confusión y delirio ideológicos, sueños utópicos de redención social a través de la violencia, la guerra civil, dictaduras atroces, democracias paralizadas por la ineptitud y la venalidad de sus líderes, burócratas y parlamentarios, y Enrique Krauze lo traza en síntesis brillantes y elocuentes a través de los perfiles biográficos. Por momentos, como en las páginas dedicadas a José Vasconcelos, a Evita Perón, al Che Guevara y al subcomandante Marcos, el libro alcanza vuelos épicos, relata deslumbrantes peripecias aventureras que parecen provenir más de las fantasías locas del realismo mágico que de una realidad documentada. Los repetidos fracasos, las enormes desigualdades económicas y sociales, el sufrimiento que las repetidas desventuras políticas han ido sembrando por todo el continente, poco a poco han ido empujando a las sociedades latinoamericanas hacia el realismo, es decir, hacia los consensos democráticos, el primero, el de coexistir en la diversidad política sin entrematarse, acatando los veredictos electorales, la renovación periódica de los Gobiernos, el respeto a la libertad de expresión y al derecho de crítica, la aceptación de la propiedad, de la empresa privada y del mercado como mecanismos indispensables del desarrollo económico. Todo ello ha ido imponiéndose poco a poco, por la fuerza de las cosas, a través de la evolución de una derecha y una izquierda que, no sin reticencias y traspiés, han ido renunciando a sus viejas obsesiones excluyentes y violentistas, y cambiando de métodos.

Desde luego que nada de esto es irreversible. Enrique Krauze no cree que la historia tenga leyes inflexibles a las que los pueblos estén sometidos como los astros a la ley de gravedad, sino que aquella fluctúa, avanza o retrocede y a veces gira sobre sí misma de manera tautológica. Pero las conclusiones de su libro son elocuentes y estimulantes: comparada, no con el ideal, sino con su pasado mediato e inmediato, América Latina ha progresado de manera notable. Si sus economías van creciendo y han resistido mejor la crisis financiera que causa estragos en Estados Unidos y en Europa es porque ahora es más libre que en el pasado y porque la cultura de la libertad ha ido impregnando tanto su realidad política como la social y la económica. Nada indica que en el futuro inmediato esta tendencia vaya a cambiar. Todo lo contrario. Habría que ser ciego porfiado en materias ideológicas para creer que todavía la Cuba totalitaria, donde siguen muriendo los disidentes perseguidos por la policía política, o la Venezuela arruinada y enconada por las malas artes de Hugo Chávez, pudieran ser el modelo hacia el cual se encamina el resto del continente. Es evidente que esos regímenes representan anacronismos en proceso de desintegración -muy lenta, por desgracia- en un contexto en el que lo que se va imponiendo de manera inequívoca es el modelo democrático liberal.

Como soy uno de los 12 protagonistas de Redentores, y Krauze me dedica un generoso ensayo, he tenido dudas hamletianas antes de reseñarlo. Sé de sobra las suspicacias que este artículo puede despertar. Pero lo hago porque, como todavía las ideas que su autor defiende tienen tanta dificultad para ser reconocidas y aceptadas en el medio intelectual latinoamericano -paradójicamente más retrógrado que el político y el económico-, me temo que no tenga la difusión que se merece y sea víctima de la discriminación y censura que aún practica el establishment cultural, controlado por un progresismo de pacotilla. Krauze tiene el coraje de proclamarse un liberal en un medio donde todavía esta parece una mala palabra, asociada a las ideas de explotación y egoísmo capitalista, y otro de los grandes méritos de su ensayo es devolver a aquella su prístino sentido de defensor y amante de la libertad como valor supremo, pero de ninguna manera disociada de la justicia y de la convicción de que ésta, en el dominio social, sólo puede significar la creación de una sociedad donde haya igualdad de oportunidades para todos. En este sentido, tiene muchísima razón cuando sostiene que el liberalismo está más cerca de la socialdemocracia que del conservadurismo, y que, buena parte del proceso de modernización de América Latina se debe a que, sin que nadie lo quisiera ni advirtiera, ambas tendencias se han ido acercando y confundiendo en la realidad, empujando de este modo la civilización y haciendo retroceder la barbarie. Su libro es un hito decisivo en este proceso civilizador.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/ideas/caos/elpepiopi/20120129elpepiopi_12/Tes?print=1
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La sociedad civil que existe en Cuba y la última novedad


Primavera Digital editorial 204 ueves, 26 de Enero de 2012

En Cuba existe una sociedad civil activa y trabajadora. No hay absolutamente nada que inventar en este sentido. Está compuesta por diversas entidades que prestan servicios públicos en la mayoría de los casos. Desde asociaciones de abogados, hasta economistas que estudian y ofrecen soluciones tanto macroeconómicas como microeconómicas hasta blogueros esforzados en divulgar las nuevas tecnologías de la información y periodistas independientes que tozudos y tenaces informan, a Cuba y desde Cuba, al mundo, entre otros prominentes miembros.

Existe un entramado de organizaciones y activistas poco promocionados que con métodos de menguada eficiencia pero con una entrega total, demandan al gobierno totalitario las parcelas de participación ciudadana que el régimen militar niega de forma sistemática.

El régimen militar volvió a matar y continuará. Se repite el triste episodio en que las autoridades penitenciarías dejan morir a un preso político en huelga de hambre en cumplimiento de órdenes superiores. Wilmar Villar Mendoza murió en protesta por su encarcelamiento que consideró ilegal, ya que el derecho a la libre expresión en las calles de todos los cubanos, tiene que ser respetado por el régimen militar.

Quizás el espíritu de rebeldía aún se resiste a morir en algunos cubanos, pero sin una labor de concientización ciudadana inteligente que borré el consenso creado por los académicos de la represión del Ministerio del Interior, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, no nacionales y del tristemente célebre Departamento Ideológico del partido único, poco podrá hacerse y los mejores cubanos continuarán la ruta del martirio.

Cuando murió Laura Pollán, la Dama de Cuba, pareció que el mundo se acabaría, pero no fue así. Quizás la huelga de hambre que protagonizó el psicólogo y periodista Guillermo Fariñas, hoy galardonado con el premio Sajarov y que felizmente no terminó en tragedia, tuvo mayor resonancia mediática en tierras del exilio que la muerte cierta y trágica de Laura y de los otros. Esperemos que Gloria Estefan cante otra vez, a fin de cuentas, lo sabe hacer y muy bien.

Falta por ver si se repite el guión ya conocido para las muertes recientes de Zapata Tamayo, Wilfredo Soto y Laura Pollán. Ya que el cardenal Ortega selló con saliva divina el asunto de los presos políticos, veremos cómo expone a su Santidad, la triste y última ¿novedad? Un nuevo llamado parece corporizarse: ¡Sinvergüenzas de todos los países, uníos para salvar la revolución de los Castro! Ah, y que cada uno aporte lo que pueda. Sirve desde una misa, otra marcha en Miami o quizás, por qué no, hasta una nueva sociedad civil.

PD
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LA TIRANIA DE LOS CASTRO MOSTRARA AL PAPA BENEDITO XVI OTRA DE SUS VICTIMAS: MUERE EL OPOSITOR SANTIAGUERO WILMAN VILLAR MENDOZA

Wilman Villar Mendoza


Por Yusmila Reyna Ferrera

El opositor de Contramaestre de la provincia Santiago de Cuba, Wilman Villar Mendoza de tan solo 31 años de edad murió este jueves 19 de enero de 2012, en el Hospital Clínico Quirúrgico “Juan Bruno Zayas” de esta ciudad, tras cuatro días de diagnóstico de Bronconeumonía reportado de grave y en estado súper crítico, situación derivada de las malas condiciones de las celdas de castigo, sin camisa, expuesto a las bajas temperaturas, que acontecen en este mes de enero en todo el país, unido a las secuelas que trajo aparejado la huelga de hambre que realizara desde el 29 de diciembre de 2011 por considerar injusta su condena de 4 años por resistencia a la policía política ante su detención el 24 de noviembre de ese propio año.

En estos 18 días que transcurrieron de hambruna, aseguró su esposa Maritza Pelegrino Cabrales que no recibió atención médica a tiempo ante los síntomas de enfermedad en la prisión de Aguadores de la Ciudad de Santiago de Cuba, por lo que la misma temía, le ocurriera lo mismo que al padre de Wilman, quien murió hace alrededor de tres años en similares condiciones.

La ahora viuda Maritza Pelegrino, y madre de dos hijos huérfanos en y por su dolor hace responsable a los carceleros de Wilmar y a la Seguridad del Estado de esta provincia por la muerte de su esposo. Y está dispuesta a denunciar esta nueva injusticia del gobierno cubano, ante todo aquel que se una a su voz de condena y se solidarice con su dolor e indigne por esta nueva mancha de sangre de la tiranía castrista. Pueden llamarla al teléfono: 53842338.


yusmilarf@yahoo.com , 53740544


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JAQUE A IRÁN. ¿POR QUÉ AHORA?

Persépolis

Si el régimen teocrático iraní da un paso en falso tratando de cerrar el estrecho de Ormuz, los Estados Unidos han prometido impedirlo. El resultado sería un conflicto militar limitado a favor de los Estados Unidos, o el principio de una guerra que Irán perderá.

La reacción iraní es consecuencia de las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra las compras del petróleo de Irán, con el fin de presionar a Teherán para que detengan su refinamiento de material radiactivo.

Si por tres años Obama no ha tomado medidas tan drásticas, a meses de una elección presidencial en los Estados Unidos, la pregunta es válida: ¿por qué ahora?

¿Es porque la crisis en Siria hace a Irán más vulnerable?

¿Es que los judíos le han dado algún tipo de ultimátum a la Casa Blanca?

¿Es que los países árabes han exigido a Obama una actitud más fuerte contra Irán?

¿Es que la actual presión contra Irán está realmente relacionada con la situación de Iraq, aunque parezca que tiene que ver con su proyecto nuclear?

¿O es que a Obama le conviene un conflicto con Irán que le asegure su reelección?

Antecedentes

Desde el triunfo de la revolución islámica en Irán en 1979, Estados Unidos se ha opuesto sistemáticamente al desarrollo de un programa de energía atómica en ese país, alegando que el propósito de Irán es el desarrollo de armas nucleares. Irán ha insistido en que ese no es su objetivo.

Aunque Irán tiene grandes reservas de petróleo y de gas, es razonable que trate de generar electricidad con energía atómica. Esto le permitiría usar sus yacimientos de fuentes no renovables en forma más productiva. Evitaría también la contaminación ambiental resultante del petróleo y del gas.

El desarrollo atómico en Irán tiene una larga historia. Comenzó en 1957, bajo los auspicios de los Estados Unidos, en un programa que se conoció como “Átomos para la Paz”. En 1974 el Shah firmó un acuerdo con Siemens y Framatome (Sociedad Franco Americana de construcciones atómicas) para la fabricación de cuatro reactores que producirían electricidad.

Un año después Siemens inició la construcción de dos de ellos. El trabajo se interrumpió por desinterés de la revolución islámica, en 1979. Un reactor estaba prácticamente terminado, y el otro hasta un 50%. Durante la guerra con Irak los bombardeos iraquíes dañaron estas instalaciones.

En enero de 1979 Framatome había comenzado la construcción de dos reactores, que fue suspendida unilateralmente por la compañía francesa. Los iraníes alegan que por presión de los Estados Unidos.

En 1994 Irán negoció con la empresa rusa Minaton la terminación de uno de los reactores comenzados por Siemens en Bushehr, en el Golfo Pérsico. Además de los problemas de adaptación del equipo ruso a la infraestructura que estaba ya construida, el proyecto tuvo atrasos debido a la resistencia de Irán a aceptar que devolvería a Rusia el residuo del combustible atómico de esta planta.

Este residuo radioactivo puede manipularse para fabricar armas atómicas. El acuerdo entre Irán y Rusia estaba bajo las guías de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

En repetidas ocasiones Irán se ha resistido a cumplir sus compromisos internacionales relacionados con la inspección y notificación sobre sus actividades en las instalaciones atómicas. Ha fabricado un número de ellas bajo tierra y en zonas urbanas, aumentando la alarma de Occidente y de sus vecinos.

El reciente anuncio de la Agencia Internacional de Energía Atómica de que Irán está enriqueciendo el material nuclear a niveles de pureza de un 20% parece haber desencadenado la reciente crisis.

Es una evidencia más de que el objetivo de Irán es el desarrollo de bombas atómicas. Pero no es una sorpresa. Las intenciones de la teocracia iraní en este sentido se conocen desde hace muchos años.

Como hemos señalado, desde 1979 Estados Unidos se ha opuesto al desarrollo de un programa nuclear en Irán. En enero de ese año, la revolución islámica obligó a huir al Sha Mohammad Reza Pahlevi, un aliado cercano de los Estados Unidos, que resultó el último soberano de una monarquía de 2,500 años de existencia. Había llegado al poder en 1941, tras la abdicación de su padre.

En 1953 el entonces primer ministro iraní, Mohammed Mossadegh, democráticamente elegido, fue derribado por un golpe de estado organizado por la CIA norteamericana y el MI-6 inglés, a causa de sus medidas de reformas sociales, pero fundamentalmente por la nacionalización del petróleo, que los ingleses controlaban desde 1913. En 1997 el presidente norteamericano Bill Clinton prácticamente se disculpó por ese golpe de estado.

Pero el conflicto con Irán no se limita a los Estados Unidos y a Israel. En 1979 el líder iraní, el Ayatola Khomeini, de la secta chiíta del Islam, le declaró la guerra verbal a las monarquías y a los gobiernos islámico-sunitas árabes. Esto exacerbó el conflicto religioso en la zona, e intensificó la desconfianza histórica de los países árabes hacia Irán.

El pueblo iraní es indoeuropeo (*). Apareció en escena 500 años antes de Cristo. El rey Ciro el Grande unificó a Persia. Los árabes, de origen semita, empezaron a hacer su historia más de diez siglos después, con Mohamed, quien nació en el año 570 de la era cristiana. En el siglo séptimo dominaron a los persas, y diseminaron el Islam y el alfabeto árabe.

Para los estados árabes, un Irán con armamento atómico es un problema de supervivencia. Durante la guerra entre Irán e Irak (1980-88), con excepción de Siria, los países árabes apoyaron financieramente a Irak contra Irán. Siria respaldó a Irán, por su enemistad hacia Saddam Hussein y por conveniencias económicas. Siria es el único aliado árabe de Irán en la zona.

El peligro del régimen teocrático iraní no se limita a su potencial armamento atómico, ni a sus amenazas contra los países árabes, Israel y los Estados Unidos. Irán es el principal estado promotor del terrorismo en el mundo. Utiliza a los grupos terroristas que apoya para que estos hagan los trabajos sucios en los que no quiere aparecer directamente involucrado.

Irán no tiene que lanzar un ataque atómico contra ningún estado. Esto podría provocar un contraataque similar. Irán puede suministrarle material radioactivo a las organizaciones terroristas, y estas se encargarían de crear el caos. Pero mientras desarrolla su capacidad atómica, Irán se ha hecho sentir por medio del terrorismo convencional.

En octubre de 2011, Estados Unidos descubrió una conspiración iraní para asesinar al Embajador de Arabia Saudita en Washington. En 1992, una bomba contra la embajada israelí en Argentina resultó en 29 muertos y 242 heridos. En 1994, un ataque contra la Asociación Mutual Israelita Argentina provocó 85 muertos y cientos de heridos. En ambos casos hubo evidencia de la participación del régimen iraní.

El apoyo a las organizaciones terroristas palestinas Hamas y a la Jijad Islámica, así como al grupo terrorista libanés Hezbollah, es un hecho reconocido. En la Irak post Hussein el gobierno iraní ha apoyado los atentados terroristas contra las tropas estadounidenses, y ha estimulando la violencia sectaria en Irak.

Estados Unidos, Israel y otros países han hecho esfuerzos contra Irán para detenerle su desarrollo de armamento atómico, hasta ahora con pocos resultados. Muchas de las medidas tomadas representan castigos en el orden financiero. Han habido sabotajes, y varios científicos iraníes han sido asesinados.

Además del régimen sirio, los aliados de Irán han sido China y Rusia, que se han opuesto a sanciones contra ese país. La India y el presidente Lula también han apoyado a Irán. Lula lo hizo incluso después de que ese régimen ahogó con represión las protestas contra el fraude electoral del 2009. La nueva presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, se ha distanciado del gobierno iraní.

Irán continúa con su programa. Puede hacerlo, es una nación que tiene ingresos de 85,000 millones anuales por sus ventas de petróleo.

¿Por qué ahora?

El presidente Obama, desde su campaña por la nominación del Partido Demócrata en el 2007, insistió en su derecho como presidente en conversar con el régimen iraní con el fin de mejorar las relaciones con ese país.

Ese año Obama reconoció que un Irán nuclear representaba un peligro para los Estados Unidos, para la región y para Israel. Declaró que esto podría desatar una carrera armamentista en la zona. Apoyó sanciones con el propósito de evitar que Irán desarrollara armas nucleares, y no descartó la opción militar para evitarlo.

Sin embargo, en el 2007 también dijo que sería un error que Estados Unidos iniciara un conflicto armado contra Irán, y criticó al presidente Bush por su política agresiva contra el régimen iraní. Entre Bush y Obama había una visión completamente diferente sobre este asunto.

En Nowruz del 2008, el primer día del año nuevo persa, el presidente Bush apoyó el deseo del la gente valiente de Irán a vivir en una sociedad libre. En el Nowruz del 2009, el presidente Obama apeló a que la “República Islámica de Irán ocupara su lugar correcto entre la comunidad de naciones”.

Ya en la Casa Blanca, el presidente Obama no apoyó a los iraníes que en el 2009 protestaban en las calles por el fraude electoral que ratificó a Mahmud Ahmadineyad como el hombre fuerte de la teocracia iraní. Una postura bastante diferente a la que tomó en el caso de las protestas de la Primavera Árabe en Egipto y en Libia.

Las recientes medidas tomadas por Obama penalizando a las instituciones en el mundo que hagan negocios de mediación en los contratos de petróleo iraní representan un cambio sustancial de su postura. Además, el gobierno de Obama está tratando de que varias naciones, para las cuales el comercio con los Estados Unidos es importante, dejen de comprar el petróleo de Irán o disminuyan su compra.

Sin duda, es una política agresiva de parte de los Estados Unidos, que tiene el apoyo de la Unión Europea. Esto puede provocar una reacción violenta de Irán. El gobierno iraní ya ha amenazado con cerrar el estrecho de Ormuz, lo que representa un bloqueo a 16 millones de barriles de petróleo diario que lo atraviesan. Una fuerza conjunta de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Canadá, Australia y los países árabes del Golfo, dirigida por un almirante norteamericano, protegen ese flujo.

Es probable que Obama haya llegado a la conclusión de que su posición suave respecto al régimen iraní haya estado equivocada. Que la experiencia le haya demostrado que tiene que dar pasos más arriesgados para evitar ataques preventivos de Israel a Irán. También es posible que la guerra civil en Siria le haya hecho ver que este es un momento oportuno para presionar a Teherán.

También puede ser que, inseguro ante su reelección, el presidente Obama no quiera arriesgarse a enfrentar el voto y la influencia judía en los Estados Unidos. Apoyo que tuvo en la campaña que lo llevó a la Casa Blanca, y con el que no puede contar en estos momentos.

El gobierno de Irán puede contestar militarmente, a lo que Estados Unidos respondería en forma limitada, pero fulminante. En este caso, Estados Unidos no tendría que usar tropas terrestres. Estados Unidos tiene un poder militar muchas veces más efectivo que el que tenía cuando los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.

Si la motivación de Obama es puramente electoral, y no tiene realmente la intención de eliminar el programa de desarrollo de armas nucleares en Irán, le bastará una victoria militar limitada a corto plazo. Con esto, el pueblo estadounidense podría apoyar y reelegir a su presidente, aunque la tasa de desempleo no sea la mejor.

Si el régimen iraní cede en alguna forma, y le brinda una victoria política, también es ganancia para Obama, aunque el desarrollo de armamento atómico continúe secretamente, como ha sido hasta ahora.

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(*) los términos “indo-europeo” y “semita” se utilizan aquí en su sentido lingüístico, no étnico.
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Curitas contra el cáncer: el último invento en Cuba



El gobierno castrista ha hecho grandes inversiones en biotecnología. No se conoce cuanto se ha invertido, tampoco si se ha ganado o se ha perdido. En los últimos años sin embargo, los castristas han inventado algo verdaderamente innovador. No les ha costado mucho. La difusión del producto en el mundo es gratis. Por esa razón lo exportan en buenas cantidades. Son las curitas contra el cáncer que también sirven para todo.

Ahoran usan curitas para resolver la falta de la comida, que es una verdadera desgracia para la mayoría de la población. Porque en Cuba hay una minoría que come muy bien y una mayor
ía que come muy mal.

La tiranía se queja de que tiene que comprar en el exterior el 85% de la comida de los cubanos. Es un dato asombroso. Con $1500 millones de dólares al año alimentan a once millones de habitantes.

Cuando usted divide $1500 millones entre once millones de cubanos le tocan el equivalente a $136 dólares de comida al año por persona. Esa comida es importada, a precios de mercado mundial. El pueblo que la consume tiene que pagarla.

Es prácticamente imposible que una persona pueda comprar con $136 dólares el 85% de la comida que consume en un año. Pero el caso es peor.

Una familia cubana de dos hijos y dos padres que trabajen y ganen el salario promedio de $17 mensuales cada uno, tiene un ingreso anual equivalente a $408 dólares.

En el caso de que pudieran dedicar todo ese ingreso a comprar comida, cuando dividimos los $408 dólares entre cuatro y entre 365 días, cada miembro del núcleo tiene disponible 28 centavos de dólar al día para desayuno, almuerzo y comida.

Así que papa Estado ante esta verdadera tragedia nacional, con toda lentitud y certeza, saco una curita milagrosa: Empezó a dar tierras a quienes las pidieran. No las dio en propiedad, las dio en concesión. Y no les facilitó préstamos para que comenzaran a trabajar.

Como era de esperar el aumento de la producción agrícola ha sido muy pobre. El pueblo cubano sigue mal comiendo. Ni los niños ni los jóvenes consumen suficientes proteínas. Su dieta está recargada de carbohidratos. El daño se acumula en las nuevas generaciones y los costos lo pagarán las que siguen.

Ante la situación creada por el propio régimen, la dictadura aplicó otras curitas más. Legalizaron la compra y venta de automóviles y viviendas. Y sacaron una curita para facilitar préstamos. Esta es una maravilla. Un régimen en quiebra que requiere miles de millones de dólares para financiar préstamos lo ha resuelto por decreto. Raúl Castro merece el Nobel de Economía.

Mientras todo esto sucede el cáncer continua avanzando. La población envejece. La salud empeora. La educación se deteriora. La infraestructura industrial o lo que queda de ella se vuelve más obsoleta. Nuestro país sigue hacia el abismo.

Pero periodistas y escritores del tema cubano siguen hablando de los cambios. Dicen que las medidas son insuficientes pero son beneficiosas. Que es una forma de hacer propaganda a las curitas contra el cáncer. Contra el cáncer hay que aplicar quimioterapia, radiación o lo que haga falta.
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Siria: ¿Assad se queda o se va?

El buque militar ruso Pyotr Veliky en Tartus, Siria Abril 2010

Siria está al borde de una guerra civil. Después de haber rechazado los cambios que el pueblo le pidió, la mayoría de los sirios quieren deshacerse del dictador Bashar al-Assad.

Aunque las protestas en Siria son parte la dinámica democrática que transforma la vida política en la zona, este conflicto tiene una dimensión estratégica que no tenían Túnez, Yemen o Libia. Ni lo tuvo Egipto a pesar de que en su momento se trató defender al Egipto de Hosni Mubarak como el bastión irremplazable contra Irán.

Bashar al-Assad no parece haber entendido sus vulnerabilidades. Ha demostrado una escasísima visión para comprender que las tiene en tres niveles: El nacional, el regional y el estratégico.

En su entorno nacional Assad no entendió:

a) Que la continuidad e intensidad de las manifestaciones populares en su contra se alimentaban de la propia violencia con que las reprimía. Tuvo la oportunidad de negociar pero no la aprovechó.

b) Que su país no tiene recursos propios para un conflicto prolongado y que no es seguro que Irán se los proporcione.

c) Que la clase empresarial tal vez no lo respaldaría en cualquier circunstancia. Las sanciones económicas impuestas por la Liga Árabe, por Europa y por los Estados Unidos pueden cambiar esa situación.

En el plano regional no entendió que:

a)
Los pueblos de la zona están sensibilizados por la primavera árabe. Lo que sucedía en Siria en alguna forma afectaba la estabilidad de otros gobiernos de la región. Mantenerse al margen de una campaña de represión desmedida en ese país no era una opción inteligente para algunos de ellos.

b) Un gobierno de una minoría religiosa agrediendo brutalmente, día tras día, a una oposición compuesta mayoritariamente por musulmanes sunís era una provocación directa a Arabia Saudita.

c) L
a posible reacción negativa de Turquía. Romper con su gran socio comercial y en cierta forma un aliado político ha sido un error inexplicable.

d) Para todos los países de la región el conflicto entre Irán e Israel es un peligro. La posibilidad de que en el futuro implique armamento atómico sería aun más grave. Así como el problema q
ue representaría para todos un Irán nuclear. Para la mayoría de ellos este es el momento de aprovechar y tratar de cortar las alas a Irán.

e) Por las acciones de Siria en el Líbano y por su permanente amenaza contra Israel hay actores, entre ellos el estado judío, que no perderían la ocasión para cobrar cuentas pendientes.

f) La próxima retirada de las tropas estadounidenses de Iraq es un factor de intranquilidad adicional en la zona. Esta acción aumentará la preocupante influencia de Irán.


En el entorno estratégico:

a) En el conflicto entre Europa y los Estados Unidos con Irán, Siria, el mejor aliado de Irán, es el eslabón débil. Las potencias occidentales no iban a perder la oportunidad de golpear a Siria para debilitar a Irán. Es parte de la presión para obligar a Irán a archivar su desarrollo nuclear.

b) Los Estados Unidos han llegado a la conclusión de que a largo plazo la verdadera arma contra el terrorismo son los gobiernos democráticos. No pueden y no van a permanecer inactivos ante cualquier oportunidad que se les presente de contribuir a derribar un régimen dictatorial que apoye el terrorismo.

c) Ni Europa ni los Estados Unidos necesitan presencia física en la región para castigar a Siria. Con sanciones comerciales
y apoyando y presionado a los vecinos sería suficiente. Además, en ese plano estratégico Turquía podía aprovechar la oportunidad de ejercer su poder e influencia en la zona.

d) El apoyo de Rusia a su gobierno será limitado. Aunque Siria sea un mercado importante para los rusos y Tartus en Siria sea su única base naval en el exterior, los rusos lo abandonarán cuando les convenga. Exactamente como hicieron con Gadafi en Libia.

El conflicto en Siria puede prolongarse porque Assad tiene sectores internos que lo respaldan. La clase empresarial, el ejército, la minoría Alahuita o nusayrí, y la mayoría de los dos y millones y medio de cristianos. Los que se han enriquecido bajo su protección y todos aquellos que temen un futuro gobierno musulmán.

Sin embargo, el exceso de brutalidad de Assad y su estupidez política lo han puesto en una situación muy vulnerable. Por estas razones, entre ¿Assad se queda o se va? pareciera que Assad se va. A menos que Rusia o Irán se arriesguen a defenderlo, o el dictador sirio acepte compromisos.
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CUBA: EL PRESIDENTE RAJOY TIENE LA OPORTUNIDAD (3 de 3)


El nuevo gobierno español puede tratar el asunto cubano con una dosis de retórica en defensa de los derechos humanos en Cuba, acompañada de algunas acciones que demuestren que no está repitiendo la política de los gobiernos que le precedieron. Al mismo tiempo puede continuar apoyando los negocios con Cuba.


O, el Presidente Rajoy puede convertirse en el artífice de una estrategia que ayude eficazmente a la oposición democrática y al pueblo cubano a deshacerse de la dictadura y dar los primero pasos hacia la consolidación de una democracia en la Isla.

¿Qué puede hacer?

Los hechos demuestran que es muy difícil para una tiranía mantenerse en el poder si el mundo democrático está dispuesto a presionarla, aislarla y a castigarla por sus abusos. Los ejemplos sobran y están a la vista.

La revolución tunecina fue un hecho autóctono, pero la presión de los Estados Unidos sobre las fuerzas armadas egipcias decidió la caída de Mubarak. La derrota de Gadafi no hubiera sido posible sin el apoyo internacional.

En el caso de Siria las potencias democráticas y la Liga Árabe son determinantes en el futuro de la rebelión en ese país.

Jugaría a favor del dictador sirio que la Unión Europea practicara una política de amistad y negocios con esa tiranía, como se hizo con el castrismo por muchos años, mientras los Estados Unidos y la Liga Árabe sancionan al gobierno de Damasco.

En el caso cubano, los Estados Unidos y la Unión Europea deben tener una política coherente y coordinada hacia el régimen castrista. España puede ser clave en su formulación.

El papel de España es importante porque puede influenciar a los demás miembros de la Unión Europea y puede persuadir a ciertos sectores políticos en los Estados Unidos.

También porque España puede ejercer influencia en Latinoamérica donde la casi totalidad de los países, en un deseo de demostrar su independencia de los Estados Unidos, han tenido una actitud condescendiente con el castrismo. Han seguido los pasos de España en este sentido.

En conclusión:

a) España está en una posición privilegiada para articular una política respecto a Cuba que se convierta en una estrategia común de la Unión Europea y los Estados Unidos. Para que esa política tenga peso el castrismo tiene que pagar un precio si persiste en violar los derechos humanos.

b) Como parte de este nuevo enfoque se debe brindar reconocimiento y ayuda material sustancial a la oposición democrática cubana.

Sería un error que el nuevo gobierno español le hiciera el juego a la tiranía castrista. Esta trata de hacer creer al mundo que lleva a cabo cambios en Cuba que eventualmente podrían conducir a un régimen democrático. En realidad sus acciones están encaminadas a hacer de Cuba una mezcla de lo peor de Rusia, China, Nicaragua y Venezuela.

El presidente Rajoy tiene la oportunidad.
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Azúcar para crecer

Hace años en otra entre muchas temporadas de fracasos, la frase escogida como título presidía el discurso de la propaganda oficial. El clímax de aquellos fracasos fue la promovida zafra gigante de diez millones de toneladas de azúcar. No bastó con echar mano a la primera industria de la nación; años más tarde, la única y omnímoda voluntad del Comandante la desmontó definitivamente, porque esta no era rentable.

Desde 1959, Cuba es un país de consignas, a más descabelladas, mejor. Nunca fue diferente ni lo será mientras la actual élite de gobierno, (la misma desde 1959) continúe al frente de los destinos nacionales. Las nuevas consignas proclaman “la actualización del modelo económico”, que es en realidad actualizar un viejo y fracasado proyecto y por añadidura, “construir un mejor socialismo”, algo tan quimérico como imposible.

La vida se encargó de demostrar que el socialismo no es mejorable y mucho menos renovable. Las personas aquejadas de un mínimo de decencia humana están inhabilitadas para tan siquiera, intentarlo. Los adalides históricos de las llamadas ideas socialistas, resultaron ser unos brillantes, crueles y depravados sinvergüenzas. Desde Lenin, Stalin, Mao, Pol Pot, Chávez, hasta los hermanos Castro, el balance siempre es desfavorable.

La esencia rentista y usurera del actual gobierno cubano, destaca su verdadero rostro desde una de sus últimas medidas dirigidas contra los cuentapropistas y por extensión contra el resto de la población. No se permite la venta de textiles y calzado de manufactura extranjera a particulares. El estado necesita apropiarse de los ingresos que se derivan de este rubro. Se alegó que se trata en la mayoría de los casos de mercancía robada o desviada de los almacenes del estado. No se tuvo en cuenta que parte de esta mercancía es enviada o traída por viajeros, para que sus familiares o amistades las comercialicen. No en todas las ocasiones el origen es ilegal. Pero el estado rentista actuó de acuerdo a su naturaleza. A pesar de que lo único que sobra en Cuba son policías y son estos los llamados a dirimir toda situación de robo, la decisión fue prohibir, para apropiarse de más ingresos.

Las consignas del momento transitan desde lineamientos mendaces y recorren una senda tortuosa de reformas que no llegan y modelos económicos repetidos, que nunca llegaron a ser medianamente eficientes pero que continúan artificialmente vivos en un discurso oficial, en el que en Cuba, nadie cree.

Como una referencia obligada, recordemos las viejas consignas, tan falsas como las actuales y entre estas, aquella de “azúcar para crecer”. Bueno recordar ahora, que está claro para todo el mundo que el Comandante en rapto de equívoca inspiración, destruyó la que fuera, primera industria de la nación.

Editorial 196 Primavera Digital

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CUBA: EL PRESIDENTE RAJOY TIENE LA OPORTUNIDAD (2 de 3)


Durante más de medio siglo España ha sido uno de los socios comerciales más importante de la tiranía castrista. Esta relación ha beneficiado a la dictadura en el campo económico y le ha brindado un manto de legitimidad política. El régimen ha utilizado esto para demostrarle al pueblo que es el representante genuino de la nación. Quienes se le oponen – los demócratas – son terroristas, parias y traidores.

La defensa de esa estrecha relación comercial y política ha consistido en señalar el presunto fracaso del embargo estadounidense. Se ha argumentado que el embargo no había logrado el respeto de los derechos humanos en Cuba; perjudicaba a la población cubana; le daba una justificación al régimen para reprimir y no propiciaba una relación que permitiera influir en el castrismo. La solución era una política diametralmente opuesta a la del embargo: una de amistad y negocios.

Los países que como España, por medio siglo han practicado una política de amistad y negocios con el castrismo, nunca han podido demostrar que lograron avanzar la causa de los derechos humanos en Cuba.

No obstante, lo enemigos del embargo siguen insistiendo en que este ha fracasado, pero no juzgan la falta de éxito de la política contraria. Se insiste en que las buenas relaciones comerciales con el castrismo conducirán a un eventual buen comportamiento en el campo de las libertades. Es un sofisma con el que se quiere justificar el lucro y los intereses políticos particulares, ambos desprovistos de cualquier indicio de solidaridad humana.

La dictadura castrista, consciente de la contradicción ética de un gobierno democrático que apoya a uno tiránico, ha sabido ayudar a justificar la conducta española con algunas concesiones. Por ejemplo, la liberación de presos políticos.

La última de estas maniobras, y la más famosa, fue orquestada con la ayuda de la Iglesia católica cubana. La tiranía dio la libertad a los presos políticos conocidos como el grupo de los 75 que todavía se encontraban en prisión. La realidad es que estos hombres están libres como consecuencia de una crisis provocada por el asesinato del preso político Orlando Zapata Tamayo.

El triunfo del Partido Popular en España representa una oportunidad para rehacer las relaciones entre demócratas cubanos y españoles. En este esfuerzo el requisito indispensable es la sinceridad. Los cubanos debemos plantear con franqueza nuestro punto de vista.

El nuevo gobierno español puede tratar de manejar esta situación con dosis de retórica en defensa de los derechos humanos en Cuba, acompañada de algunas acciones que demuestren que no está repitiendo la política de los gobiernos que le precedieron. Al mismo tiempo puede continuar apoyando los negocios con Cuba.

O, el Presidente Rajoy puede convertirse en el artífice de una estrategia que ayude eficazmente a la oposición democrática y al pueblo cubano a deshacerse de la dictadura y dar los primero pasos hacia la consolidación de una democracia en la Isla.

¿Qué puede hacer?

Continuará…



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CUBA: EL PRESIDENTE RAJOY TIENE LA OPORTUNIDAD (1 de 3)


El resultado de las elecciones en España enfrenta al Partido Popular con importantes retos en el orden interno y en el externo. La oportunidad es única.

En el marco nacional la crisis por la que atraviesa la Unión Europea ha puesto al descubierto las graves deficiencias estructurales de la economía española. Mariano Rajoy podrá manejar el asunto como un estadista o como un político más. Veremos.

En el orden internacional España puede continuar con una política subordinada a los intereses económicos de sus empresarios, o puede poner en vigor una política exterior fundamentada en los mismos principios que practica en su territorio y que son parte de los acuerdos sobre derechos humanos aprobados por todos los miembros de la Unión Europea.

En un mundo que es víctima de la avaricia desmedida de un grupo importante de sus propios hombres de negocios, el nuevo líder de España se arriesga a perder influencia si sigue los pasos de la política exterior de los gobiernos socialistas. En este terreno Rajoy puede hacer la diferencia. También veremos.

Estamos ante una coyuntura en la cual la moralidad de este tipo de capitalismo se encuentra en tela de juicio. ¿Saldrá intacto el capitalismo salvaje español? Ese cuya estrategia es similar a “el fin justifica los medios” del comunismo. Quizás Rajoy aproveche la oportunidad que tiene de contribuir en este asunto.

Por primera vez en mucho tiempo son los pueblos en los países desarrollados los que padecen las consecuencias de una conducta en que las ganancias están por encima de cualquier consideración moral. En muchos países se han perdido riquezas logradas con esfuerzo y honestidad. Hay millones de desempleados.

Quienes hoy se lamentan por la rapacidad y la inmoralidad de las manipulaciones financieras habían cerrado sus ojos al hecho de que sus empresas transnacionales han estado enriqueciéndose en negocios con déspotas asesinos y dictadores ladrones de otros países.

Aprovechando la debilidad o la inexistencia de instituciones y la falta de libertad, las democracias occidentales se convirtieron en aliadas de regímenes tiránicos. Han dado respaldo a negocios que fortalecieron dictaduras.

La primavera árabe ha puesto en evidencia el caso. La política de amistad y negocios con las tiranías árabes sirvió para consolidar a dictadores, empobrecer a los pueblos y enriquecer a las empresas extranjeras.

Si se consolidaran las estadísticas de las atrocidades cometidas por los aliados del occidente democrático en esa región, los datos harían palidecer de vergüenza a más de una nación democrática.

El caso cubano no se queda muy lejos. Durante más de medio siglo España ha sido uno de los socios comerciales más importante de la tiranía castrista. Esta relación no solo ha beneficiado a la dictadura en el campo económico sino que también le ha brindado un manto de legitimidad política.

Continuará…
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¡No, amigo mío, hay otro Dios!




Por Mario Félix Lleonart

Recién acabo de leer la novela El hombre que amaba los perros del talentoso escritor cubano Leonardo Padura Fuentes y he quedado impresionado por el derroche de talento del novelista, lo cual, no obstante, ya tenía confirmado desde mi lectura de sus novelas anteriores.

No ha sido fácil dar con los libros de este escritor de Mantilla. Si relato las peripecias de cómo he logrado encontrarlos podría componer varios post. El mismo Padura tal vez pueda recordar la respuesta que me diera en 2002 en un breve intercambio que sostuvimos vía correo electrónico cuando le solicitaba alguna sugerencia respecto a cómo conseguir sus libros, entonces me respondió: «No sé que hacen con esos libros que escribo para ustedes».

Salgase a recorrer las librerías cubanas y podrían encontrarse tiradas voluminosas de literatura por la que el publico no posee interés alguno, encontrar algo de Padura sin embargo será un verdadero hallazgo ya que sus ediciones cubanas resultan puro símbolo. A pesar de ello me las he ingeniado para conseguirlas, en algunos casos, como en este de El hombre que amaba los perros, en calidad de préstamo formando parte de una larga cola que devora la novela con avidez. Me impresionó tanto la lectura que mi cuenta en Twitter @maritovoz recibió el pasado 8 de noviembre una ráfaga de gorjeos de mis impresiones y de frases extraídas literalmente del libro como una muestra de mi impacto.

El episodio del siglo XX develado en la novela descarna la monstruosidad del stalinismo, y por extensión como lector infiero también su dolorosa metástasis en nuestra versión cubana. No por casualidad el asesino de Trotsky pudo pasar sus temporadas en esta isla que llegó a ser el satélite de la URSS en América, y ahí están como una huella en el tiempo la presencia de sus perros en la película Los sobrevivientes de Tomás Gutiérrez Alea.

Sin embargo, a lo que deseo referirme en este post, independientemente de toda la trama que me atrapara en la lectura de las más de quinientas páginas, y que está a disposición de todos los que se propongan conseguir el libro, es a unas breves palabras con las que Padura habló hondo a mi corazón de pastor. Sobretodo porque siento que es el mismo Padura a través de su personaje Iván quien se me franquea por completo para decirme desde las primeras palabras que conforman la obertura del libro, primera parte, capítulo 1:

-Descansa en paz – fueron las últimas palabras del pastor.

Si alguna vez esa frase gastada, tan impúdicamente teatral en la boca de aquel personaje, había tenido algún sentido fue en ese preciso instante, mientras los sepultureros, con despreocupada habilidad, bajaban hacia la fosa abierta el ataúd de Ana. La certeza de que la vida puede ser el peor infierno, y de que con aquel descenso se esfumaban para siempre todos los lastres del miedo y el dolor, me invadió como un alivio mezquino y pensé si de algún modo no estaba envidiando el tránsito final de mi mujer hacia el silencio, pues hallarse muerto, total y verdaderamente muerto, puede ser para algunos lo más parecido a la bendición de ese Dios con el que Ana, sin demasiado éxito, había tratado de involucrarme en los últimos años de su penosa vida.

Ya casi al final de la novela, en la segunda parte, capítulo 28, se explica el por qué de estas palabras tan sentidas:

Lo que más dolor me producía era ver cómo Ana, a pesar de pasajeras mejorías, se iba apagando entre las cuatro paredes húmedas y desconchadas del apartamentico apuntalado de Lawton. Tal vez por ello, primero como acompañante de la desesperación de mi mujer, y al fin como practicante, me acerqué a una iglesia metodista y traté de cifrar mis esperanzas en un más allá donde quizás encontraría lo que me había negado el más acá. Pero mi capacidad de creer se había estropeado para siempre, y aunque leía la Biblia y asistía al culto, constantemente rompía las reglas de la ortodoxia rígida exigida por aquella fe: demasiadas obligaciones inapelables para una sola vida, demasiados deseos de controlar a los fieles y sus ideas para una religión libremente elegida… Lo que terminó de complicar mi credulidad fue sin embargo, el reclamo de una necesaria humildad cristiana proclamada desde el púlpito por unos jerarcas teatrales, de cuya sinceridad empecé a dudar cuando supe de la existencia de autos, viajes al extranjero y privilegios, adquiridos a cambio del olvido del pasado, complicidad y silencio.

Cuando leo estas palabras de Padura inevitablemente vienen como intertexto otras de Bonhoeffer, el pastor confesante de la Alemania nazi cuando emite la siguiente autocritica respecto al cristianismo al que perteneció y que me martillan tanto por cuanto temo nos esté pasando lo mismo en Cuba:

Hemos sido testigos silenciosos de hechos malvados, hemos aprendido muchos ardides, hemos aprendido las artes de la simulación y el lenguaje ambiguo; la experiencia nos ha enseñado a recelar de otras personas y bastantes veces hemos sido parcos con la verdad y las palabras francas; conflictos insoportables nos han hecho dóciles o tal vez incluso cínicos… ¿Somos todavía de alguna utilidad? (Palabras del ensayo Después de Diez Años, diciembre 1942).

Leyendo tus palabras Padura una vez más me sentí retado a ser un pastor diferente al que aludes, el pastor que Cristo necesita para esta Cuba maltratada y vejada como lo fue la Rusia de Stalin, uno que se pare en la brecha y cumpla con el rol profético que sin dudas, tienes razón, hemos supeditado a intereses más terrenales para ocasionar reacciones tan lógicas como la tuya, y que arrastramos en Cuba desde Hatuey. Por eso, para retarte en esa incredulidad a la que no debieras conformarte te traigo el consuelo de Martí en uno de sus más polemizados y controvertidos trabajos, «Hombre del campo», cuando experimentando una decepción similar a la tuya, se rebeló renunciando a la increencia que se le pretendía presentar como exclusiva alternativa y exclamó:

¡No, amigo mío, hay otro Dios!

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Un castrismo sin comunismo y un fidelismo sin Fidel


No hay mejor clave para entender las acciones de alguien que conocer su personalidad. Por eso para descifrar al castrismo de hoy hay que estudiar la idiosincrasia del hermano menor.

Los dos Castro son astutos y bribones. Pero mientras a Fidel lo ha dominado el exhibicionismo y su enfermedad por demostrar que es el mejor en todo, Raúl siempre ha querido esconder sus inferioridades.

En la guerrilla la comandancia de Raúl Castro era un lugar seguro. Siempre evitó el combate. Cuando alguna vez tuvo cerca el peligro demostró una gran habilidad para desaparecer.

Fidel Castro tampoco fue un combatiente pero trató de simularlo. Raúl ni lo intentó. Raúl Castro prefiere conspirar. Siempre se vale de la intriga para lograr lo que quiere sin arriesgarse.

En los cálculos de Raúl no hay preocupaciones intelectuales ni exigencias ideológicas. A él no le interesa ni el comunismo, ni el capitalismo, ni ningún ismo. Él será lo que tenga que ser con tal de sentirse seguro.

No busca el poder para que lo admiren sino para no sentir miedo. Raúl Castro no tiene las ínfulas de Hitler ni de Mussolini como Fidel. Sabe que no es muy inteligente. Es metódico y no tiene escrúpulos.

Raúl Castro prefiere ahogar en alcohol sus odios y frustraciones que hacerlo en una plaza pública donde la depresión y la falta de control lo pueden hacer quedar en ridículo. Le ha sucedido varias veces.

Cree que en el mundo no hay un lugar donde pueda esconderse. Por esa razón hasta ahora piensa que quedarse en Cuba es menos peligroso que irse a cualquier otra parte.

Para esto tiene que repartir el país en una buena piñata entre sus hombres claves y hacer lo que tenga que hacer para que Washington también quede contento. Se arrima a la Iglesia para que lo ayude a inventar un fidelismo sin Fidel y un castrismo sin comunismo.

Raúl odia profundamente a Fidel. Quiere destruir al fidelismo para complacer a mucha gente pero tiene también la necesidad de borrar todo lo que recuerde a Fidel como alguien que tuvo todo lo que le falta a él.

Raúl será lo que tenga que ser por no perder el poder. Un social demócrata para los brasileños, un galleguito para los españoles, un católico para el Papa y un pragmático para los estadounidenses.
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A un año del cuentapropismo.


Por Aimée Cabrera

“La actualización de nuestro modelo económico persigue, como primer objetivo, garantizar la continuidad e irreversibilidad del Socialismo…No es casual que el Lineamiento No 2 de la Política Económica y Social aprobada por el sexto Congreso del Partido reconozca y promueva… a los trabajadores por cuenta propia y otras modalidades”-exponen reporteras del diario Granma.(1)

Ambas señalan más adelante que “Un año después de aquel día (25 de octubre del 2010), los resultados son elocuentes: el número de adscritos a esta modalidad de empleo se ha más que duplicado” y muestran datos ofrecidos a la redacción como que hasta septiembre habían 338 mil 280 trabajadores cuentapropistas y, que con respecto a igual fecha el año pasado, el incremento es de unos 181 mil.

Estos y otros datos fueron aportados por Idalmys Álvarez, y José Barreiro directora de Empleo y viceministro del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) Los mismos son alentadores, como el incremento de esta nueva variante laboral, y su incremento en provincias como La Habana, Matanzas y Villa Clara.

Otro dato a tener en cuenta según las periodistas es que “más del 65 % de los autorizados no tenían vínculo laboral… y que la lista de las actividades más representativas la encabeza la del transporte de carga y pasajeros, con 54 675 inscritos; le siguen los elaboradores-vendedores de alimentos (51 461), y en tercer lugar la modalidad de trabajador contratado (34 205)”..

“Precisamente, las opiniones de los propios trabajadores por cuenta propia han constituido una guía importante para el perfeccionamiento que durante todo el año se ha realizado a este proceso con el objetivo de lograr cada vez más una mayor correspondencia con el entorno económico y social de cada entorno”-puntualizaron.

Sin embargo, se observan muchos locales y casas o apartamentos ubicados en planta baja y en contacto directo con el público, donde existían cafeterías, o ventas de artículos de ferretería, bisutería o confecciones y calzado, que ya no están.

Y los vendedores ambulantes con licencia continúan sus quejas por el acoso de los inspectores. En una cafetería particular cercana a la heladería Copelia (que se encuentra en el área que comprende las Calles 23, 21, L y K, uno de los puntos más céntricos de la capital) un grupo de vendedoras ambulantes se quejan a la vez que ingieren algunos refrigerios.

“La tienen cogida conmigo, no me dejan vender para donde están los que hacen la cola del Copelia y el Yara (cine)”- dice una vendedora de diversos comestibles empaquetados en sobres de nailon transparentes, y puestos por tipo en un carrito, como aquellos que habían antes en los grandes mercados.

Ella aclara “conmigo sí que no porque yo sí tengo comprobante de que este carrito (y lo toca fuerte) me lo mandaron de afuera y no es robado, pero lo que no resisto es que me tengo que ir para 19 (otra Calle de poco público) y allí no vendo nada”-exclama entre sorbos de jugo. Otras vendedoras que llevan sus mercaderías en grandes bolsos la miran y opinan similares vivencias.

Un carro bien cuidado y de líneas modernas para delante de unas personas que tratan de alquilar, de manera infructuosa, un carro en la esquina de Prado y Neptuno una tarde lluviosa. Su chofer sonríe y escucha los distintos itinerarios y asiente.

Las cuatro personas se sientan en los cómodos asientos y comienzan a escuchar una música bien seleccionada que las relaja y dan pie a la conversación, donde todas se enteran que el chofer cuando va o viene de su trabajo usa esa táctica sin salirse de su recorrido, “y así me gano un diario”-comenta con voz agradable y sin dejar de atender al timón.

Otros como el Chino, siguen montados en trenes cada cierto tiempo, llevando a otros poblados mercancías de alta demanda que consiguen a buen precio en la capital. “Yo tengo mis amistades en los almacenes de las tiendas, ellos me venden y yo pago, después le saco la ganancia sin exagerar, y no me puedo quejar de la vida, pero a esta gente(al Estado) no les trabajo, en la terminal no hay lío, yo conozco a todo el mundo, hasta a los policías”-dice el joven vestido con ropas de marca de color blanco, quien bebe una cerveza en uno de las tantas cafeterías, cuyos precios son en la moneda convertible CUC.

El sistema de tributación es de obligatorio cumplimiento pero se observan aún muchos detalles que no están a favor del contribuyente, además de ciertos procedimientos burocráticos y el no poseer un lugar donde puedan adquirir las materias que necesitan, lo que ha provocado un desurtido visible en todas las redes de tiendas recaudadoras de divisas (shoppings) así como el lucro de quienes desvían dichos recursos, los venden a los cuentapropistas y obtienen considerables ganancias personales.


Nota.
(1) –Trabajo por cuenta propia, un año de ampliación y flexibilización: Socialismo por sendas propias (1). Granma viernes 28 de octubre 2011.
Anneris Leyva y Yaíma Puig.


Se han insertado comentarios de ciudadanos cuentapropistas o no que no desearon ser identificados y solo expusieron sus opiniones.

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Hillary Clinton: ¿Por qué Obama quiere negociar con Raúl? (3 de 3)

Hillary Clinton ha dicho que: en los dos últimos años la prioridad del gobierno estadounidense ha sido lograr la liberación de Alan Gross. Por esa razón, en sus palabras, Washington no han querido "…tomar ninguna medida o decir algo que pueda socavar las posibilidades de que esta persona pueda volver a casa con su familia”.

Es extraño, en la misma comparecencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes también dijo: “Nuestra posición ha sido la misma durante más de cincuenta años. Creemos que Fidel Castro debe irse”.

Esto parece una contradicción. Que Estados Unidos afirme que Fidel Castro tiene que irse es un insulto. Para todos los fidelistas y por supuesto para Fidel Castro. Con sus palabras, la señora Clinton estaría socavando las posibilidades de que el régimen libere a Alan Gross.

Es improbable que la Secretaria de Estado haya cometido un grave error. Hillary Clinton es una mujer muy inteligente y de mucha experiencia.

Si no fue un error, ella dijo lo que dijo porque sabe que Fidel Castro no está en capacidad de dirigir o interferir las relaciones entre el gobierno cubano y el de los Estados Unidos.

Si Fidel no tiene esa capacidad, el poder lo tiene Raúl. Y si Raúl no se insulta por lo que dijo la señora Clinton es que Raúl no es fidelista. Ni los fidelistas cuentan mucho en la Cuba de hoy. Eso lo sabemos todos los cubanos.

Como Raúl Castro no es fidelista, él está contento con lo que dijo la señora Hillary Clinton. Aun más contento con lo que calló. Callar que Raúl se tenía que ir dice mucho. Era decir que Raúl era el hombre con quien los norteamericanos están dispuestos a llegar a un acuerdo o lo están conversando sobre la marcha.

¿Está de acuerdo Obama con todo esto? Parece que sí. Incluso antes de que Alan Gross fuera detenido en Cuba el 3 diciembre de 2009 esa era su política. Veamos.

Poco más de un mes antes de Alan Gross fuera arrestado en Cuba, el presidente Obama envió a Raúl Castro por medio del presidente del gobierno español José Rodríguez Zapatero un mensaje que publicó el periódico español El País el 25 de noviembre.

El Nuevo Herald reportó la información de “El País” con este párrafo: “El presidente norteamericano Barack Obama solicitó a España que mediara ante las autoridades cubanas para que éstas hagan más esfuerzos en mejorar las relaciones con Estados Unidos, sostiene el diario español El País en su edición del domingo”.

El País informó que Barack Obama le pidió al Presidente José Luis Rodríguez, durante su visita a la Casa Blanca, que le mandara este mensaje a Raúl: “Decidle a Raúl que si él no da pasos tampoco yo podré darlos‘‘.

Obama insistió en el tema de los pasos: "Nosotros estamos dando pasos, pero si ellos no dan pasos también, será muy difícil que podamos continuar''.

En el mismo artículo se cita a Obama pidiéndole a Rodríguez Zapatero: "Que les diga a las autoridades cubanas que comprendemos que no se puede cambiar las cosas de la noche a la mañana, pero que, pasados unos años, cuando se mire hacia atrás, debe quedar claro que éste fue el momento en el que empezaron los cambios’’.

Ante esta evidencia, tal vez sea una excusa el planteamiento de Hillary Clinton de que los Estados Unidos tenía como prioridad desde hace dos años la liberación de Gross y que por eso no quería hacer o decir nada que el gobierno de Cuba considerara una provocación.

Lo que el presidente Obama tenía como objetivo era que, cuando históricamente se mirara hacia atrás, pasados unos años,” quedara claro que él y Raúl Castro iniciaron cambios. El alcance de esos cambios no importaba. Lo que importaba era el reconocimiento histórico.

Si Raúl Castro convertía a Cuba en una dictadura capitalista sin libertades al estilo chino, o un régimen capitalista, corrupto y despótico como el ruso, eso era secundario. Obama estaba buscando su crédito por el cambio de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba.
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Hillary Clinton: no vamos a irritarlos. Fidel se va, Raúl se queda. (2 de 3)



En el capítulo anterior analizamos las recientes declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton.

El propósito de sus declaraciones era descartar las dudas de que el gobierno de Obama estuviera negociando con la dictadura para lograr la liberación de Alan Gross.

Sin embargo un análisis de las mismas conduce a la conclusión contraria. En primer lugar la Sra. Clinton dijo enfáticamente que Fidel Castro tenía que irse, pero no mencionó a Raúl Castro.

En Cuba hay dos dictadores, independiente de quien manda más o manda menos o si manda uno solo. El silencio sobre Raúl Castro es tan importante como la afirmación de la Secretaria de Estado de que Fidel tiene que irse.

Pero eso no es todo. Cuando comparamos lo que ella dijo ahora con lo que declaró en marzo de 2011 es muy difícil evitar concluir que Washington si ha estado pagando un precio por la liberación de Gross. Un precio altísimo.

Veamos: en marzo de 2011 Hillary Clinton admitió que la política de los Estados Unidos con Cuba estaba condicionada a la situación del contratista estadounidense preso (Alan Gross) en la isla:


" …No queremos tomar ninguna medida o decir algo que pueda socavar las posibilidades de que esta persona pueda volver a casa con su familia''

El pronunciamiento no necesita mucha aclaración. La política exterior de los Estados Unidos respecto al régimen castrista tiene el propósito de no hacer y no decir nada que irrite a la tiranía. Las consecuencias de esta política para los cubanos demócratas son nefastas.

Luego, en las declaraciones hechas este octubre 27 ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes Hillary Clinton es igualmente explícita. En forma precisa indica desde cuando está en pie la nueva política de los Estados Unidos:

“Nuestro principal objetivo en los últimos dos años ha sido asegurarnos la liberación incondicional”.

O sea en los últimos dos años, de los tres que tiene el gobierno de Obama, se decidió que la prioridad no era apoyar a la oposición democrática es su esfuerzo de fomentar un cambio democrático en Cuba, sino lograr la liberación de Alan Gross.

El gobierno de los Estados Unidos está en todo su derecho de decidir cuál es su prioridad respecto a Cuba. Ha dicho cual es su prioridad en el caso cubano: la liberación de Alan Gross. En conformidad con esta política admite que no toma medidas ni dice algo que pueda molestar a la tiranía.

Como hemos visto, la evidencia de que se ha pagado un precio a la tiranía castrista se desprende de las declaraciones de la Sra. Clinton. La decisión puede haber sido un acuerdo sobreentendido, o negociado entre Washington y el régimen en Cuba o una acción unilateral del gobierno de Obama. Puede ser que la tiranía quiera más, o que el compromiso sea más complejo e involucre otros aspectos. No lo sabemos.

El hecho es que la prioridad del gobierno de Obama no es apoyar a quienes luchan por un cambio político en Cuba. Desde hace dos años, ante los desmanes de ese régimen contra el pueblo cubano y la oposición, Washington procede con cautela. No quiere: “tomar ninguna medida o decir algo” que irrite a la dictadura.

Continuará…

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Hillary Clinton: Fidel se va, Raúl se queda (1 de 3)


El que calla es dueño de lo que sabe. En política es con frecuencia más importante lo que se calla que lo que se dice.

He leído las declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton muchas veces y me preocupan. En inglés y en español. De principio a fin y de atrás para adelante. Parecen claras, pero no lo creo. Ella ha dicho:

“Nuestra posición ha sido la misma durante más de cincuenta años. Creemos que Fidel Castro debe irse”.

“Our position has been the same for more than 50 years. We think Fidel Castro should go”.

Cuba tiene dos dictadores. Pero lo que yo leo es que Washington no quiere a uno de los dos dictadores y deliberadamente calla acerca del otro.

Hillary Clinton declara que Fidel Castro se tiene que ir, pero no dice que Raúl Castro tiene que irse también. Parece que para el gobierno de Obama uno se debe ir mientras que el otro se puede quedar.

En Cuba quien formalmente manda es Raúl, no es Fidel Castro. Así lo ha reconocido el propio gobierno de Obama en su trato con el régimen en la isla.

Se puede decir que quien da las órdenes es Fidel y no Raúl. Quizás. Se puede plantear que Fidel no deja gobernar a Raúl. Tal vez. Hay incluso quienes plantean que Raúl ha conspirado por años para ir reduciendo el poder de Fidel Castro.

Se puede especular cuál de los dos manda más o manda menos. Lo que es indiscutible es que son dos tiranos crueles. Ambos tienen que irse para que Cuba pueda alcanzar la libertad y la democracia.

Algunos pensamos que es más importante que se vaya o se muera Raúl antes que Fidel. Lo que queda de Fidel le hace daño al propio régimen, lo enreda y lo debilita. Raúl conspira para transformar la dictadura comunista en una aberración tiránica más del agrado de intereses políticos y económicos estadounidenses.

Por eso me preocupa el silencio de la señora Clinton acerca de Raúl Castro. ¿Cómo puede decir que Fidel tiene que irse y no aclara que Raúl también?

¿Es que Fidel por recalcitrante no le conviene a los Estados Unidos? ¿Acaso Raúl Castro, con tal de quedarse en el poder está dispuesto ante Washington a hacer algunas cosas? ¿Es que si cede en lo que le conviene a Washington no importará que atropelle a los cubanos que aspiran a una democracia? ¿O que los asesine cuando resulten muy peligrosos?

La Secretaria de Estado debía haber dicho y todavía puede decir que tanto Fidel como Raúl Castro tienen que irse de Cuba. Ni ella ni el presidente Obama habrían estado de acuerdo que en lugar de Gadafi un hijo suyo quedara de tirano en Libia.

¿Por qué razón Raúl Castro puede ser aceptable para los Estados Unidos si no lo es para el pueblo cubano?

Los dos se tienen que ir, y si Raúl se va antes que su hermano mucho mejor para la libertad y para la democracia del pueblo cubano.

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