domingo, 4 de octubre de 2009

Por qué no se debe levantar el embargo (8)


Alegar que en Cuba un cambio es posible con una política amistosa es esgrimir un frágil argumento. Es asumir que siempre que a un matón se le tienda la mano, terminará siendo amigo o comportándose civilizadamente. Es desconocer la naturaleza de las dictaduras y de los dictadores.

Para justificar la proposición anti embargo, políticos y periodistas recurrieron a la falacia de que el embargo había fracasado porque no había logrado el colapso de la dictadura. El argumento sigue siendo popular, a pesar del fracaso de la política de amistad y comercio con Castro.

Si alguien alguna vez afirmó que el embargo haría colapsar una dictadura que contaba con el apoyo masivo de la URSS fue un iluso, no un vocero de la oposición democrática cubana. Semejante tontería ha servido a los anti-embargo para etiquetar de ignorantes e intransigentes, a todos los que piensan que el levantamiento del embargo hay que negociarlo.

El exilio cubano no creyó que por el hecho del embargo, Japón iba a dejar de venderle autobuses, camiones, autos y todo lo demás que Castro quisiera comprar. Si no pagaba Fidel, pagaban los soviéticos. Ni que Inglaterra, España, Francia, Italia, México o Argentina desistirían de suplirle al castrismo productos industriales, servicios, medicinas y alimentos. Nadie pensó que por el embargo, millones de turistas de los países socios de Castro dejarían de viajar a Cuba, a disfrutar a granel de música y playa, ron, revolución y prostitución.

Los cubanos exilados no eran ni son tontos, simplemente rechazaron la idea de que Estados Unidos fortaleciera al castrismo como hacía la URSS, e inexplicablemente, también, las democracias occidentales. ¿Porque tenía el exilio que aceptar que el gobierno que le cobraba los impuestos y le pedía sus votos (Washington), apoyara con su comercio un régimen represor del pueblo en la isla? ¿Por qué los Estados Unidos iban a aumentar los ingresos de una dictadura que armaba a grupos subversivos en Latinoamericana y obligaba a miles de jóvenes cubanos a combatir en guerras africanas? Todo eso y mucho más, mientras conducía a la ruina a la economía cubana.

Ante el desplome de la URSS no dieron gritos de victoria en el exilio porque el embargo equivaldría al fin de la dictadura. Creíamos que simplemente había comenzado el desenlace terminal del comunismo en Cuba. Se quedaba sin subvención el parásito del castrismo; perdía su mercado principal y muy importante, no podía reclamar legitimidad ideológica ni entre los cubanos ni en el mundo.

¿Y qué se pensó del embargo y de lo que había que hacer? Se pensó, y se pensó bien. El intelectual José Antonio Font en un visionario análisis: “Una Estrategia: la organización y empoderamiento de un movimiento democrático en Cuba y la importancia del embargo estadounidense”* anticipó en 15 años lo que hoy está pasando en Cuba, recomendó la agenda para la oposición democrática y la importancia de mantener el embargo.

Continuará….

*Jose A. Font: Presentation at the first Symposium on Promoting Democratic Transition in Cuba: The Role of Civil Society, sponsored by the Bureau of Intelligence and Research, The Bureau of Inter-American Affairs, and the Foreign Policy Institute, U.S. Department of State, June 2, 1995.

4 comentarios:

Lori dijo...

A pesar de la codificación del embargo para Cuba y que para echarlo abajo la premisa es que haya un gobierno elegido democráticamente, yo siento que bajo esta Administración cada día se corre el riesgo de que sea levantado, ya que es el Congreso lidereado y mayoritariamente Demócrata la que está gobernando. Cualquier cosa en este sentido se puede dar, para desgracia de la democracia en Cuba. Sería prolongar la agonía de los cubanos y que los herederos de los Castros y de la gerontocracia se llenaran los bolsillos de dinero, más de lo que ya están.

4 de octubre de 2009, 19:45
Huber Matos Araluce dijo...

Lori,hay que luchar, no estamos vencidos, esta serie tiene el proposito de ordenar los argumentos contra un levantamiento unilateral del embargo, saludos

5 de octubre de 2009, 16:31
Octavio Jiménez Pinto dijo...

Afortunadamente no he tenido que experimentar el dolor y la impotencia de quienes tuvieron un día que dejar su Patria, sufrir los vejámenes de un régimen totalitarista que, como esos que pretenden asentarse en tierra firme de América, llegan al poder envueltos en mentiras y farsas.

Sin embargo pienso que hoy dia el embargo ya no logrará hacer lo que en tantos años no pudo: libertar a Cuba de su opresor.

Cierro preguntándome ¿Será posible liberar a Cuba o acaso solamente cambiaría de opresor?

5 de octubre de 2009, 19:29
Lori dijo...

Octavio, el pueblo cubano es el tiene que echar abajo ese nefasto sistema que ha atrasado a esa nación por lo menos en 100 años, sin contar los lastres psicológicos que se padecerán por generaciones. No te preocupes por nosotros, con la experiencia que hemos acumulado los cubanos a lo largo de todos estos años sabremos labrar el futuro con la democracia. No obstante para referirme a los años de la República desde 1902-1959, la isla, a pesar de su juventud despuntó con una de las economías más florecientes de América, y eso que según los comunistas estabamos oprimidos por los americanos.

5 de octubre de 2009, 20:40

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