JOHN BOLTON; CON IRÁN LOS ESTADOS UNIDOS DEBEN IMPONERSE POR LA FUERZA
Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica
En el artículo “Irán es demasiado débil para hacer la paz” publicado en el periódico Wall St. Journal, este 12 de Julio, el ex asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca John Bolton propone que Estados Unidos debe imponerse por la fuerza para que el tránsito por la vía marítima donde se encuentra el estrecho de Ormuz sea seguro.
En su análisis Bolton sostiene que el memorando de entendimiento y el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán estaban condenados al fracaso desde el principio porque, tras la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, el régimen iraní dejó de contar con una estructura de poder capaz de negociar y hacer cumplir acuerdos. A su juicio, la campaña militar destruyó la cohesión del liderazgo iraní hasta el punto de que ya no existe un centro de decisión con autoridad efectiva sobre el conjunto del Estado.
Bolton afirma que los ataques eliminaron a numerosos dirigentes políticos y militares, debilitando gravemente el funcionamiento del Gobierno. Señala que la dirección civil quedó desarticulada y que incluso la Guardia Revolucionaria Islámica enfrenta dificultades para ejercer un mando unificado sobre sus distintas unidades, debido tanto a las pérdidas sufridas como a la tradicional descentralización de su estructura militar. Al mismo tiempo, sostiene que dentro del estamento religioso y de las familias vinculadas al poder existen profundas discrepancias sobre el futuro del régimen tras la muerte del líder supremo Ali Jamenei.
En lugar de un gobierno cohesionado, explica Bolton, han surgido diversos centros de poder que compiten entre sí sin que ninguno consiga imponerse de forma estable. Según su análisis, esa fragmentación explica las contradicciones observadas en el comportamiento iraní desde el final de los combates: mientras algunos sectores continúan promoviendo ataques contra Estados Unidos y contra el presidente Donald Trump, otros mantienen conversaciones con representantes estadounidenses buscando algún tipo de entendimiento.
El autor considera que esta desintegración institucional tiene importantes consecuencias para la política de Washington. A su juicio, los negociadores estadounidenses dialogan con funcionarios que carecen de poder real para comprometer al régimen. Describe al presidente Masoud Pezeshkian como una figura administrativa con escasa influencia política; al presidente del Parlamento, Mohammad Ghalibaf, como un dirigente cuyo órgano apenas ha incidido en las decisiones estratégicas del país; y al canciller Abbas Aragchi como un diplomático sin control sobre las acciones de la Guardia Revolucionaria.
Bolton critica además la tendencia de sucesivas administraciones estadounidenses a buscar interlocutores moderados dentro del régimen iraní. Argumenta que, históricamente, los diplomáticos civiles han servido para negociar con Occidente mientras las decisiones fundamentales sobre el programa nuclear, la política de defensa y las operaciones militares permanecían bajo control del líder supremo y de la Guardia Revolucionaria. En consecuencia, sostiene que los llamados moderados carecen de capacidad para modificar las políticas estratégicas del Estado.
Respecto a la situación actual, Bolton afirma que la Guardia Revolucionaria continúa lanzando misiles contra bases estadounidenses en la zona, atacando embarcaciones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, además de intentar reconstruir el programa nuclear iraní y reactivar organizaciones aliadas como Hamás y Hezbolá. Para él, estos hechos demuestran que cualquier negociación con funcionarios civiles resulta inútil mientras quienes poseen el poder militar continúen actuando con autonomía.
Como alternativa, propone que Estados Unidos abandone la estrategia de distinguir entre moderados y sectores duros dentro del régimen y adopte una política de presión mucho más intensa. Recomienda reforzar las sanciones económicas, restablecer un bloqueo efectivo sobre Irán para reducir sus ingresos petroleros y, si fuera necesario, reanudar operaciones militares de gran escala en lugar de limitarse a respuestas puntuales.
Bolton advierte que prolongar las negociaciones permitirá a Teherán ganar tiempo para reconstruir sus capacidades militares y aumentar sus ingresos mediante las exportaciones de petróleo. A su juicio, cuanto más se demore Washington, mayor será la capacidad del régimen para reorganizarse y recuperar influencia en la región.
Finalmente, concluye que Irán ya no dispone de un gobierno funcional en materia de seguridad nacional y considera que esa situación es consecuencia directa del éxito de la campaña militar estadounidense e israelí. Sostiene que Estados Unidos debería aprovechar esa circunstancia para debilitar definitivamente al régimen, comenzando por garantizar nuevamente la libre navegación en el estrecho de Ormuz, incluso mediante el uso de la fuerza si fuera necesario.
Sobre el autor: John Bolton fue asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca entre 2018 y 2019. Es autor del libro The Room Where It Happened: A White House Memoir (La habitación donde ocurrió: memorias de la Casa Blanca).


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