viernes, 9 de enero de 2026

EL RÉGIMEN IRANÍ SOBREVIVE AL CORTO PLAZO, PERO PIERDE EL LARGO PLAZO


 Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica


Los regímenes autoritarios no caen cuando parecen más débiles, sino cuando ya no tienen futuro. Irán ha entrado en esa fase. Puede resistir, puede reprimir, puede silenciar por momentos, pero ya no puede gobernar con legitimidad ni ofrecer un horizonte histórico a su pueblo.

 

En los últimos días, las protestas en Irán han crecido en tamaño, alcance y determinación. No son disturbios aislados ni expresiones marginales: son la manifestación visible de una sociedad agotada por décadas de mentira ideológica, corrupción clerical y empobrecimiento sistemático. Frente a esa realidad, el ayatolá Ali Khamenei ha optado por el único lenguaje que el régimen conoce: la negación absoluta. Ha dicho que no se irá, que no cederá, que no escuchará.

Esa declaración no es una muestra de fuerza. Es una confesión de encierro.

 

La República Islámica de Irán no se sostiene por consenso, sino por coerción. Su supervivencia descansa en la represión constante, el control absoluto de los Guardianes de la Revolución y una economía de supervivencia basada en la venta de petróleo con descuento, sin desarrollo ni futuro.

 

El traspaso silencioso del poder: del clero a los militares

Un elemento decisivo del momento iraní es el desplazamiento real del poder. Aunque el régimen se presenta como una teocracia, el control efectivo del Estado ya no reside en el clero, sino en el aparato militar‑económico de los Guardianes de la Revolución. Son ellos quienes controlan la represión, vastos sectores de la economía, las rutas del petróleo, el aparato de inteligencia y la proyección regional. El ayatolá conserva la autoridad simbólica, pero el músculo del régimen es militar. Este traspaso no fortalece al sistema; lo desnuda. Cuando un régimen necesita entregar el poder real a los cuarteles para sobrevivir, ha reconocido implícitamente que su legitimidad política y moral se ha agotado.

 

Las protestas actuales revelan que el miedo ha cambiado de bando. Las consignas ya no piden reformas, sino que deslegitiman moral y políticamente al sistema. El régimen puede disparar, encarcelar y censurar, pero ya no puede convencer.

 

La economía iraní vive una crisis estructural: inflación, desempleo juvenil masivo y empobrecimiento sostenido. Cada año el régimen necesita más represión para sostener menos bienestar, una ecuación históricamente condenada.

 

 Trump y la incertidumbre estratégica

La advertencia del presidente Donald Trump de que no permitirá una represión masiva en Irán introduce un límite estratégico. No promete derrocar al régimen, pero sí impedir que cierre la crisis con violencia ilimitada sin consecuencias. El instrumento central de supervivencia del sistema deja de ser gratuito.

 

La advertencia de Donald Trump no debe interpretarse como una promesa de intervención inmediata ni como un simple gesto retórico. Forma parte de un estilo político deliberado: reservarse el derecho de actuar cuando las circunstancias lo favorezcan. Trump no fija calendarios ni anuncia movimientos; introduce incertidumbre. Para un régimen autoritario acostumbrado a controlar el ritmo de los acontecimientos mediante la represión, esta ambigüedad estratégica es profundamente desestabilizadora. El mensaje es claro: el tiempo ya no está completamente bajo control de Teherán.

Irán no caerá por una protesta aislada, sino por una ruptura interna. Ese momento aún no ha llegado, pero se aproxima.

 

 Llamado final

Los pueblos no nacen para obedecer eternamente, sino para vivir con dignidad. Ningún poder que se sostenga sobre el miedo puede reclamar legitimidad histórica. Como enseñó Martí, la libertad no se mendiga: se conquista con decoro. El pueblo iraní ha comenzado ese camino con la conciencia de su propio derecho. A quienes hoy detentan el poder les queda una elección: aferrarse a la fuerza y cargar con la responsabilidad del derrumbe, o escuchar a su pueblo y evitar que la nación pague con sangre lo que el régimen se niega a reconocer con razón.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Mensajes

ok

Follow me on Twitter

Archivo del Blog

Snap Shts

Get Free Shots from Snap.com