ZELENSKI SE SIENTE TRAICIONADO POR TRUMP
ZELENSKI SE SIENTE TRAICIONADO POR TRUMP
Por Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica
15 de octubre de 2026
El 11 de octubre, Donald Trump anunció que había logrado un acuerdo entre Rusia y Ucrania para suspender los ataques contra instalaciones energéticas. Volodímir Zelenski, que desconocía el supuesto acuerdo, aceptó suspender los ataques ucranianos. Al día siguiente, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, rechazó conceder una tregua. Rusia continuó bombardeando Ucrania y, hasta el 15 de octubre, lanzó aproximadamente 940 drones y 56 misiles y proyectiles similares. Según estimaciones provisionales, estos ataques dejaron entre 30 y 40 muertos y entre 180 y 250 heridos.
DE LA HUMILLACIÓN AL DESENCANTO
El 28 de febrero de 2025, Trump y su vicepresidente, JD Vance, reprendieron públicamente a Zelenski en la Casa Blanca mientras Ucrania resistía la invasión rusa.
Vance le reprochó su supuesta falta de agradecimiento. Trump advirtió que estaba jugando con una tercera guerra mundial y le dijo que Ucrania no tenía cartas para negociar. Zelenski respondió que no estaba jugando a las cartas.
La reunión terminó abruptamente. El presidente de una nación invadida había sido reprendido por los dirigentes de su principal aliado militar.
Diecinueve meses después, las diferencias se han agravado. Trump, que anteriormente había responsabilizado a Ucrania de la guerra, les ha planteado a los ucranianos que busquen otro presidente.
ZELENSKI: ME SIENTO TRAICIONADO
El 14 de octubre, durante una entrevista con el periodista británico Piers Morgan, Zelenski expresó su decepción.
Cuando Morgan le preguntó si se sentía traicionado por Trump, respondió afirmativamente, aunque aclaró que el problema trascendía sus sentimientos personales.
«Es doloroso cuando el presidente Trump elige un bando, y no el nuestro», declaró.
Zelenski explicó que podía aceptar a Trump como mediador entre Rusia y Ucrania, pero insistió en que, si pretendía mantenerse en el medio, debía permanecer realmente en el medio. También lamentó que Ucrania estuviera perdiendo a un aliado tan poderoso como Estados Unidos.
UCRANIA TIENE CARTAS, PERO NO PUEDE JUGARLAS
Ucrania ha ampliado su capacidad para atacar instalaciones estratégicas rusas. Sus drones de largo alcance golpean refinerías y depósitos de combustible, afectando una industria fundamental para la economía de Moscú.
Recientemente Trump ha presionado a Ucrania para suspender esos ataques, argumentando que elevan los precios internacionales de los combustibles.
Ucrania también denunció interrupciones en el servicio satelital Starshield, utilizado en determinadas operaciones militares. Las restricciones afectaron misiones con drones y crearon desventajas operativas.
Elon Musk explicó que las restricciones de Starshield corresponden a las Fuerzas Armadas estadounidenses y, en última instancia, al presidente Trump. La administración estadounidense negó haber ordenado las interrupciones.
Zelenski advirtió que estas limitaciones podían costar vidas humanas. El episodio evidenció la vulnerabilidad de depender de servicios estadounidenses en determinadas operaciones.
El canciller ucraniano, Andrii Sybiha, resumió la paradoja: Ucrania había pasado de no tener cartas a recibir instrucciones para que no las jugara.
LA CONTRADICCIÓN DEL PETRÓLEO RUSO
Washington había presionado a los compradores de petróleo ruso para reducir los ingresos con que Moscú financiaba la guerra. Trump mantuvo sanciones y amenazas arancelarias, especialmente contra India.
Sin embargo, el 9 de octubre anunció un acuerdo con Putin para facilitar el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y otros mercados. La entrega inicial sería de 300.000 toneladas, aproximadamente 2,25 millones de barriles.
Después de castigar a países por comprar petróleo ruso, Washington facilita nuevas ventas de combustible procedente de Rusia, proporcionando ingresos a una economía que financia la guerra contra Ucrania.
UCRANIA NO RENUNCIA A LA LUCHA
La decepción de Zelenski no nace solamente de las palabras de Trump, sino de decisiones que, a su juicio, perjudican la defensa de Ucrania. La cuestión es qué cartas está dispuesto a jugar para impedir que Rusia imponga su voluntad.
Frente a las presiones estadounidenses y los ataques rusos, Ucrania ha ampliado sus operaciones contra instalaciones estratégicas enemigas.
El 14 de octubre, drones ucranianos atacaron en Balakovo, a unos 700 kilómetros de la frontera, el centro de datos de Sberbank, considerado el mayor de Rusia por su capacidad proyectada y vinculado al desarrollo de inteligencia artificial. Diseñado para albergar 120.000 servidores, debía incorporar el mayor superordenador ruso. Sberbank confirmó el ataque.
Esperemos ahora la respuesta de Trump. Aunque Ucrania recibe importante ayuda militar, económica y tecnológica de la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, Noruega y Japón, el presidente estadounidense todavía dispone de instrumentos políticos, económicos y militares para frenar a Putin.
Pero el tiempo también cuenta. Ucrania y Rusia compiten por alcanzar una ventaja tecnológica que podría cambiar el curso de la guerra. La incógnita es cómo utilizará Trump esos instrumentos mientras Rusia intenta impedir que Ucrania llegue primero al desarrollo de sistemas integrales de combate coordinados mediante inteligencia artificial.
ZELENSKYY FEELS BETRAYED BY TRUMP
By Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica
October 15, 2026
On October 11, Donald Trump announced that he had secured an agreement between Russia and Ukraine to suspend attacks on energy facilities. Volodymyr Zelenskyy, who knew nothing of the purported agreement, agreed to suspend Ukrainian attacks. The next day, Russian Foreign Minister Sergei Lavrov rejected granting a truce. Russia continued bombing Ukraine and, by October 15, had launched approximately 940 drones and 56 missiles and similar projectiles. Provisional estimates put the toll at between 30 and 40 dead and between 180 and 250 injured.
FROM HUMILIATION TO DISILLUSIONMENT
On February 28, 2025, Trump and his vice president, JD Vance, publicly rebuked Zelenskyy at the White House as Ukraine resisted the Russian invasion.
Vance accused him of insufficient gratitude. Trump warned that he was gambling with a third world war and told him Ukraine had no cards to negotiate with. Zelenskyy replied that he was not playing cards.
The meeting ended abruptly. The president of an invaded nation had been reprimanded by the leaders of his principal military ally.
Nineteen months later, their differences have deepened. Trump, who had previously blamed Ukraine for the war, has publicly suggested that Ukrainians find another president.
ZELENSKYY: I FEEL BETRAYED
On October 14, in an interview with British journalist Piers Morgan, Zelenskyy expressed his disappointment.
Asked by Morgan whether he felt betrayed by Trump, he answered yes, while clarifying that the problem went beyond his personal feelings.
“It is painful when President Trump chooses a side, and not ours,” he said.
Zelenskyy explained that he could accept Trump as a mediator between Russia and Ukraine, but insisted that if Trump intended to stand in the middle, he needed truly to remain in the middle. He also lamented Ukraine’s loss of such a powerful ally as the United States.
UKRAINE HAS CARDS BUT CANNOT PLAY THEM
Ukraine has expanded its ability to strike strategic Russian facilities. Its long-range drones hit refineries and fuel depots, affecting an industry central to Moscow’s economy.
Trump has recently pressured Ukraine to halt these attacks, arguing that they drive up international fuel prices.
Ukraine also reported interruptions to the Starshield satellite service used in certain military operations. The restrictions affected drone missions and created operational disadvantages.
Elon Musk explained that Starshield restrictions fall under the U.S. Armed Forces and, ultimately, President Trump. The U.S. administration denied ordering the interruptions.
Zelenskyy warned that these limitations could cost human lives. The episode exposed the vulnerability of relying on U.S. services for certain operations.
Ukrainian Foreign Minister Andrii Sybiha summed up the paradox: Ukraine had gone from having no cards to being instructed not to play them.
THE CONTRADICTION OF RUSSIAN OIL
Washington had pressured buyers of Russian oil to reduce the revenue Moscow used to finance the war. Trump maintained sanctions and tariff threats, especially against India.
Yet on October 9 he announced an agreement with Putin to facilitate Russian diesel supplies to the United States and other markets. The initial shipment would be 300,000 metric tons, approximately 2.25 million barrels.
After penalizing countries for buying Russian oil, Washington is facilitating new sales of Russian fuel, generating revenue for an economy financing the war against Ukraine.
UKRAINE DOES NOT GIVE UP THE FIGHT
Zelenskyy’s disappointment stems not only from Trump’s words but also from decisions that, in his view, harm Ukraine’s defense. The question is which cards he is prepared to play to prevent Russia from imposing its will.
In the face of U.S. pressure and Russian attacks, Ukraine has expanded its operations against strategic enemy facilities.
On October 14, Ukrainian drones struck Sberbank’s data center in Balakovo, about 700 kilometers from the border. Considered Russia’s largest by projected capacity and linked to artificial intelligence development, the facility was designed to house 120,000 servers and was intended to include Russia’s largest supercomputer. Sberbank confirmed the attack.
We now await Trump’s response. Although Ukraine receives substantial military, economic, and technological assistance from the European Union, the United Kingdom, Canada, Norway, and Japan, the U.S. president still has political, economic, and military instruments to restrain Putin.
But time also matters. Ukraine and Russia are competing for a technological advantage that could change the course of the war. The question is how Trump will use those instruments as Russia seeks to prevent Ukraine from being first to develop integrated combat systems coordinated by artificial intelligence.
ZELENSKY SE SENT TRAHI PAR TRUMP
Par Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica
15 octobre 2026
Le 11 octobre, Donald Trump a annoncé avoir obtenu un accord entre la Russie et l’Ukraine pour suspendre les attaques contre les installations énergétiques. Volodymyr Zelensky, qui ignorait l’existence de cet accord supposé, a accepté de suspendre les attaques ukrainiennes. Le lendemain, le ministre russe des Affaires étrangères, Sergueï Lavrov, a refusé d’accorder une trêve. La Russie a poursuivi ses bombardements contre l’Ukraine et, jusqu’au 15 octobre, a lancé environ 940 drones et 56 missiles et projectiles similaires. Selon des estimations provisoires, ces attaques ont fait entre 30 et 40 morts et entre 180 et 250 blessés.
DE L’HUMILIATION À LA DÉSILLUSION
Le 28 février 2025, Trump et son vice-président, JD Vance, ont publiquement réprimandé Zelensky à la Maison-Blanche alors que l’Ukraine résistait à l’invasion russe.
Vance lui a reproché son prétendu manque de gratitude. Trump l’a averti qu’il jouait avec le risque d’une troisième guerre mondiale et lui a dit que l’Ukraine n’avait aucune carte pour négocier. Zelensky a répondu qu’il ne jouait pas aux cartes.
La réunion s’est achevée brusquement. Le président d’un pays envahi venait d’être réprimandé par les dirigeants de son principal allié militaire.
Dix-neuf mois plus tard, leurs différends se sont aggravés. Trump, qui avait auparavant imputé la guerre à l’Ukraine, a publiquement suggéré aux Ukrainiens de chercher un autre président.
ZELENSKY : JE ME SENS TRAHI
Le 14 octobre, lors d’un entretien avec le journaliste britannique Piers Morgan, Zelensky a exprimé sa déception.
Lorsque Morgan lui a demandé s’il se sentait trahi par Trump, il a répondu par l’affirmative, tout en précisant que le problème dépassait ses sentiments personnels.
« C’est douloureux lorsque le président Trump choisit un camp, et que ce n’est pas le nôtre », a-t-il déclaré.
Zelensky a expliqué qu’il pouvait accepter Trump comme médiateur entre la Russie et l’Ukraine, mais a insisté sur le fait que, s’il prétendait se tenir au milieu, il devait réellement y rester. Il a également regretté que l’Ukraine perde un allié aussi puissant que les États-Unis.
L’UKRAINE A DES CARTES, MAIS NE PEUT PAS LES JOUER
L’Ukraine a renforcé sa capacité à frapper des installations stratégiques russes. Ses drones à longue portée touchent des raffineries et des dépôts de carburant, affectant une industrie essentielle à l’économie de Moscou.
Récemment, Trump a fait pression sur l’Ukraine pour qu’elle cesse ces attaques, affirmant qu’elles faisaient augmenter les prix internationaux des carburants.
L’Ukraine a également dénoncé des interruptions du service satellitaire Starshield, utilisé dans certaines opérations militaires. Ces restrictions ont affecté des missions de drones et créé des désavantages opérationnels.
Elon Musk a expliqué que les restrictions de Starshield relevaient des forces armées américaines et, en dernier ressort, du président Trump. L’administration américaine a nié avoir ordonné ces interruptions.
Zelensky a averti que ces limitations pouvaient coûter des vies humaines. Cet épisode a révélé la vulnérabilité liée à la dépendance envers des services américains pour certaines opérations.
Le ministre ukrainien des Affaires étrangères, Andrii Sybiha, a résumé le paradoxe : l’Ukraine était passée de l’absence de cartes à l’ordre de ne pas les jouer.
LA CONTRADICTION DU PÉTROLE RUSSE
Washington avait fait pression sur les acheteurs de pétrole russe pour réduire les revenus permettant à Moscou de financer la guerre. Trump a maintenu sanctions et menaces tarifaires, notamment contre l’Inde.
Pourtant, le 9 octobre, il a annoncé un accord avec Poutine pour faciliter l’approvisionnement en diesel russe des États-Unis et d’autres marchés. La première livraison serait de 300 000 tonnes, soit environ 2,25 millions de barils.
Après avoir sanctionné des pays pour leurs achats de pétrole russe, Washington facilite de nouvelles ventes de carburant provenant de Russie, procurant des revenus à une économie qui finance la guerre contre l’Ukraine.
L’UKRAINE NE RENONCE PAS À LA LUTTE
La déception de Zelensky ne découle pas seulement des paroles de Trump, mais aussi de décisions qui, selon lui, nuisent à la défense de l’Ukraine. La question est de savoir quelles cartes il est prêt à jouer pour empêcher la Russie d’imposer sa volonté.
Face aux pressions américaines et aux attaques russes, l’Ukraine a intensifié ses opérations contre les installations stratégiques ennemies.
Le 14 octobre, des drones ukrainiens ont attaqué à Balakovo, à quelque 700 kilomètres de la frontière, le centre de données de Sberbank, considéré comme le plus grand de Russie par sa capacité prévue et lié au développement de l’intelligence artificielle. Conçu pour accueillir 120 000 serveurs, il devait intégrer le plus grand superordinateur russe. Sberbank a confirmé l’attaque.
Attendons maintenant la réponse de Trump. Bien que l’Ukraine reçoive une aide militaire, économique et technologique importante de l’Union européenne, du Royaume-Uni, du Canada, de la Norvège et du Japon, le président américain dispose encore de moyens politiques, économiques et militaires pour freiner Poutine.
Mais le temps compte aussi. L’Ukraine et la Russie se disputent un avantage technologique susceptible de changer le cours de la guerre. Reste à savoir comment Trump utilisera ces moyens alors que la Russie tente d’empêcher l’Ukraine d’être la première à développer des systèmes de combat intégrés coordonnés par intelligence artificielle.
ZELENSKY SI SENTE TRADITO DA TRUMP
Di Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica
15 ottobre 2026
L’11 ottobre Donald Trump ha annunciato di aver ottenuto un accordo tra Russia e Ucraina per sospendere gli attacchi contro gli impianti energetici. Volodymyr Zelensky, che non era a conoscenza del presunto accordo, ha accettato di sospendere gli attacchi ucraini. Il giorno seguente, il ministro degli Esteri russo Sergej Lavrov ha respinto la concessione di una tregua. La Russia ha continuato a bombardare l’Ucraina e, fino al 15 ottobre, ha lanciato circa 940 droni e 56 missili e proiettili simili. Secondo stime provvisorie, questi attacchi hanno provocato tra 30 e 40 morti e tra 180 e 250 feriti.
DALL’UMILIAZIONE ALLA DISILLUSIONE
Il 28 febbraio 2025 Trump e il suo vicepresidente, JD Vance, hanno rimproverato pubblicamente Zelensky alla Casa Bianca mentre l’Ucraina resisteva all’invasione russa.
Vance gli ha contestato una presunta mancanza di gratitudine. Trump lo ha avvertito che stava giocando con il rischio di una terza guerra mondiale e gli ha detto che l’Ucraina non aveva carte per negoziare. Zelensky ha risposto che non stava giocando a carte.
L’incontro si è concluso bruscamente. Il presidente di una nazione invasa era stato rimproverato dai leader del suo principale alleato militare.
Diciannove mesi dopo, le divergenze si sono aggravate. Trump, che in precedenza aveva attribuito all’Ucraina la responsabilità della guerra, ha pubblicamente suggerito agli ucraini di cercare un altro presidente.
ZELENSKY: MI SENTO TRADITO
Il 14 ottobre, durante un’intervista con il giornalista britannico Piers Morgan, Zelensky ha espresso la propria delusione.
Quando Morgan gli ha chiesto se si sentisse tradito da Trump, ha risposto di sì, precisando però che il problema andava oltre i suoi sentimenti personali.
«È doloroso quando il presidente Trump sceglie una parte, e non la nostra», ha dichiarato.
Zelensky ha spiegato di poter accettare Trump come mediatore tra Russia e Ucraina, ma ha insistito sul fatto che, se intendeva stare nel mezzo, doveva rimanervi davvero. Ha inoltre deplorato che l’Ucraina stesse perdendo un alleato potente come gli Stati Uniti.
L’UCRAINA HA LE CARTE, MA NON PUÒ GIOCARLE
L’Ucraina ha ampliato la propria capacità di colpire installazioni strategiche russe. I suoi droni a lungo raggio attaccano raffinerie e depositi di carburante, danneggiando un settore fondamentale per l’economia di Mosca.
Di recente Trump ha fatto pressione sull’Ucraina affinché sospendesse questi attacchi, sostenendo che aumentano i prezzi internazionali dei carburanti.
L’Ucraina ha inoltre denunciato interruzioni del servizio satellitare Starshield, utilizzato in alcune operazioni militari. Le restrizioni hanno compromesso missioni con droni e creato svantaggi operativi.
Elon Musk ha spiegato che le restrizioni di Starshield dipendono dalle Forze armate statunitensi e, in ultima istanza, dal presidente Trump. L’amministrazione americana ha negato di aver ordinato le interruzioni.
Zelensky ha avvertito che queste limitazioni potrebbero costare vite umane. L’episodio ha mostrato la vulnerabilità derivante dalla dipendenza da servizi americani in determinate operazioni.
Il ministro degli Esteri ucraino, Andrii Sybiha, ha riassunto il paradosso: l’Ucraina era passata dal non avere carte al ricevere istruzioni di non giocarle.
LA CONTRADDIZIONE DEL PETROLIO RUSSO
Washington aveva fatto pressione sugli acquirenti di petrolio russo per ridurre le entrate con cui Mosca finanziava la guerra. Trump ha mantenuto sanzioni e minacce tariffarie, soprattutto contro l’India.
Tuttavia, il 9 ottobre ha annunciato un accordo con Putin per facilitare la fornitura di gasolio russo agli Stati Uniti e ad altri mercati. La consegna iniziale sarebbe di 300.000 tonnellate, pari a circa 2,25 milioni di barili.
Dopo aver penalizzato paesi per l’acquisto di petrolio russo, Washington facilita nuove vendite di carburante proveniente dalla Russia, procurando entrate a un’economia che finanzia la guerra contro l’Ucraina.
L’UCRAINA NON RINUNCIA ALLA LOTTA
La delusione di Zelensky non deriva soltanto dalle parole di Trump, ma da decisioni che, a suo giudizio, danneggiano la difesa dell’Ucraina. La questione è quali carte sia disposto a giocare per impedire alla Russia di imporre la propria volontà.
Di fronte alle pressioni americane e agli attacchi russi, l’Ucraina ha ampliato le operazioni contro installazioni strategiche nemiche.
Il 14 ottobre droni ucraini hanno attaccato a Balakovo, a circa 700 chilometri dal confine, il centro dati di Sberbank, considerato il più grande della Russia per capacità progettata e collegato allo sviluppo dell’intelligenza artificiale. Progettato per ospitare 120.000 server, avrebbe dovuto includere il più grande supercomputer russo. Sberbank ha confermato l’attacco.
Attendiamo ora la risposta di Trump. Sebbene l’Ucraina riceva importanti aiuti militari, economici e tecnologici dall’Unione europea, dal Regno Unito, dal Canada, dalla Norvegia e dal Giappone, il presidente americano dispone ancora di strumenti politici, economici e militari per frenare Putin.
Ma anche il tempo conta. Ucraina e Russia competono per ottenere un vantaggio tecnologico che potrebbe cambiare il corso della guerra. L’incognita è come Trump utilizzerà quegli strumenti mentre la Russia cerca di impedire che l’Ucraina arrivi per prima a sviluppare sistemi di combattimento integrati coordinati dall’intelligenza artificiale.


0 comentarios:
Publicar un comentario