Mostrando entradas con la etiqueta Raul Castro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Raul Castro. Mostrar todas las entradas

La locura de Trump con Venezuela


La amenaza de Donald Trump de intervenir con tropas en Venezuela es una locura, así lo ha caracterizado, nada menos y nada más, que el General Padrino López, Ministro de Defensa de ese país, quien recientemente difundió un video en que el que se veía, y él lo decía, lo listo que estaba para defender a su patria. Padrino disparaba en un campo de tiro contra siluetas inmóviles, en una secuencia de movimientos y posiciones como cuando se ataca a civiles desarmados. Exactamente como han hecho sus tropas hasta ahora, masacrando a muchachos y casi niños que se han enfrentado a un ejército de soldados, policías y sicarios motorizados, en las calles de nuestra querida Venezuela.   

Es lógico que Padrino López llame al comentario de Trump una locura, ya que para consolidar la dictadura en Venezuela, ni los castristas en La Habana ni sus disciplinados esbirros venezolanos  habían incluido en su estrategia a otro enemigo que no fuera el pueblo desarmado de Venezuela. Por eso, sin importarles las denuncias internacionales,  han bailado y han cantado en las tarimas mientras la oposición enterraba a sus muertos, trataba de salvar sus heridos y les arrastraban con palos y patadas  a sus hombres y mujeres camino a prisión.  

Hasta ahora no han tenido que preocuparse de que un presidente latinoamericano fuera a tener la osadía de decirles: o la paran o los paramos. Para evitar eso ya habían secuestrado la OEA comprando un grupito de votos. La narco dictadura no se imagina al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, protegiendo con tanques y soldados colombianos a sus vecinos venezolanos del Táchira que estuvieran siendo asesinados en masa. Tampoco en sus cálculos están las tropas brasileñas reforzando su frontera con Venezuela y protegiendo, en una especie de zona de exclusión, a los venezolanos que huyen o se atrincheran en la lucha.  Los estrategas castristas en La Habana estaban seguros de que los presidentes latinoamericanos no pasarían de repetir que la democracia en Venezuela está en riesgo de perderse.  Mucho menos en sus planes de contingencia visualizaron a la infantería de marina de los Estados Unidos tomando el puerto de La Guaira, el aeropuerto Internacional en Maiquetía y La Carlota en Caracas (Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda). En horas, eso sería el caos, el fin, una locura,  como ha dicho Padrino López. Quizás no les daría tiempo ni de huir hacia La Habana.  Aún más, nunca en sus planes incluyeron que Donald Trump se atrevería a una amenaza como la que ha hecho porque el planeta lo acusaría de amenazar la soberanía de una nación latinoamericana. Algo sacrosanto para la izquierda demagógica mundial, que entiende soberanía como los derechos absolutos del soberano, no del pueblo. 

Por estas razones han hecho lo que han querido en Venezuela y piensan que lo seguirán haciendo, aunque cada semana se anuncien nuevas sanciones contra más funcionarios del régimen, aunque se expulsen embajadores venezolanos y se aisle completamente al desgobierno madurista. Los castristas y sus aliados en Venezuela, cuentan con su grupo de apoyo: Rusia, China, Irán, Corea del Norte, Nicaragua y Bolivia.  Y la narco dictadura  tiene conque pagar a largo plazo porque en sus manos están las reservas de petróleo más grandes del mundo, hoy en el campo de los enemigos de Occidente, por si alguien no se ha dado cuenta.

Solamente a Trump se le ocurriría advertir sobre el posible uso de la fuerza en Venezuela, porque lo sensato, lo político y lo diplomático es denunciar una y otra vez al régimen de Maduro, aunque siga asesinando jóvenes desarmados, le arrebate al pueblo de Venezuela cada una de sus libertades y ahogue en sangre su audacia y sus esperanzas. Lo correcto es repetir, hasta el infinito, que la solución está en las negociaciones. Hay unos que llegan al extremo de insistir en que el problema de Venezuela lo tienen que resolver los venezolanos, que es como decir que lo van a resolver a su manera los venezolanos que tienen los tanques, los aviones y las ametralladoras para masacrar a los venezolanos que no tienen con que defenderse.  Dentro de esta ética de la prudencia cínica, hablar o actuar de otra forma es caer en el terreno de la insensatez.

Pero tomemos nota, la “locura” de Trump va dirigida a los miles de muchachos que arriesgan su vida cada vez que salen a protestar, a lo represores que los agreden y asesinan y a quienes les dan las órdenes.  También va dirigida a los presidentes latinoamericanos y a Raúl Castro y su grupito de conspiradores en La Habana.  Quizás esa advertencia sea la que salve las libertades del pueblo venezolano y evite la tragedia de una guerra civil.  Quizás sea la que obligue a la mafia a replegarse. Por el momento la línea roja está marcada y dudo que en el caso venezolano suceda lo mismo que lo que pasó con la línea roja de Obama en Siria.

Huber Matos Araluce, agosto 13, San José, Costa Rica

Leer más

Maduro no es chavista, es castrista


Maduro siempre se ha presentado con una máscara chavista pero él es castrista. A la hora de obedecer y decidir, su lealtad está en La Habana. Hay evidencias para afirmarlo pero la última es irrebatible: la decisión de liquidar el más importante  legado de Hugo Chávez - la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela - adoptada el 15 de diciembre de 1999 mediante un referéndum popular. 

Esa constitución garantiza elecciones regionales y presidenciales, entre otros derechos, como el de manifestarse en las calles. La narco dictadura  ha pospuesto las elecciones y no se ha podido hacer mucho al respecto, pero le ha sido imposible frenar las protestas populares y estas tienen en crisis al régimen que Maduro preside. Por esta razón él, su camarilla y Raúl Castro, están empecinados en borrar del mapa la constitución de Chávez.  

Si tiene duda sobre la decisión de Raúl Castro, lea sus declaraciones del 6 de marzo pasado en la XIV cumbre de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que se celebró en Caracas, allí advirtió: "En Venezuela se libra hoy la batalla decisiva por la soberanía, la emancipación, la integración, y el desarrollo de nuestra América".  Es decir la batalla decisiva de toda América y por supuesto, en especial, la de su dictadura en Cuba.

Descartar la actual constitución es una decisión equivocada por varias razones. En su intento por desmantelar la herencia constitucional de Chávez, Maduro ha creado un frente de oposición en el sector de la población aun leal al chavismo, que aunque es minoritario es de este grupo del que proviene su único respaldo popular. 

En este nuevo frente están incluidos miles de militares y de funcionarios públicos, como es el caso de la Fiscal General Luisa Ortega. Si antes de llamar a esta constituyente Maduro confrontaba a la oposición organizada y la mayoría de los venezolanos lo rechazaba, ahora también se enfrenta a los chavistas que no están de acuerdo con el procedimiento inconstitucional de convocar a una constituyente que va a barrer con el legado intelectual de Hugo Chávez. Además, esta ruptura le da la oportunidad de apartarse a los chavistas que quieren desligarse del régimen actual, sin que los puedan acusar de pasarse al bando de la oposición. 

Con este paso radical y desesperado con el que piensan que van a evitar su final, el castrismo y Maduro lo están acelerando. Tratando de liquidar la constitución vigente le han facilitado a los chavistas descontentos un espacio ideológico, político y moral hacia el cual pueden migrar.  Así, al enfrentar a Maduro, tienen la oportunidad de ganarse el derecho a seguir viviendo en una Venezuela post castrista sin cargar con las responsabilidad de un régimen represivo y corrupto que dilapidó una fortuna, arruinó al país y asesinó a hombres, mujeres y niños.

¿Por qué Maduro y su grupo actúan de esta forma?  Porque cuando el miedo y la soberbia se juntan es fácil equivocarse. Sin la subvención petrolera de Venezuela la dictadura en la Isla  difícilmente podrá sobrevivir.  Pero si lo hiciera, Cuba quedará mucho peor de lo que ya está y el impacto de la caída de la dictadura venezolana puede ser un ejemplo tentador para el pueblo cubano. Además, los narcotraficantes y los corruptos que se han enriquecido al amparo de los gobiernos de Chávez y Maduro, difícilmente encontrarán un lugar seguro para vivir, a menos que decidan irse a Irán, a Rusia, o a China, donde ni ellos como fugitivos tendrán garantías aseguradas.

¿Entonces por qué la constituyente?  Primero, porque no valoraron la reacción adversa en el sector chavista “auténtico”.  Segundo, porque ellos creen que invitando a la minoría chavista a respaldar una nueva constitución tendrán su apoyo incondicional.  Esta nueva constitución será a una declaración de guerra total contra quienes se les opongan y por esta razón necesitan el respaldo popular que les queda. 

Los castristas en Venezuela y en Cuba han llegado a la conclusión de Raúl Castro: “En Venezuela se libra hoy la batalla decisiva…” y por eso están dando los pasos para aniquilar a la oposición aunque tengan que asesinar a miles de personas en las calles y ciudades de Venezuela.  Ese será su error final y fatal. 

Huber Matos Araluce, junio 16 2017, San José, Costa Rica





Leer más

Venezuela: elecciones o guerra civil


Caterina Ciarcelluti protesta en las calles de Caracas 

Aunque el pueblo venezolano insiste en una salida constitucional la narco dictadura prefiere un enfrentamiento violento.  No se imaginan que pueden perder la guerra civil que están provocando. Si creen que podrán triunfar con tropas descontentas, con los bandidos de los colectivos y con civiles armados (milicias), no se han dado cuenta de sus propias debilidades ni del formidable enemigo al que tendrán que enfrentarse. 

Entre otros factores, en una  guerra la motivación y los recursos son determinantes. La cúpula gobernante está cometiendo el error de pensar que cuenta con ambos y se va a llevar una desagradable sorpresa. La oposición que ganó la mayoría en la Asamblea Nacional en 2015  obtuvo los votos de un porcentaje significativo de soldados y de sus familiares. Hoy el 78% de los venezolanos rechaza al gobierno.

Los colectivos son sanguinarios pero son algunos miles de cobardes que se dedican a matar y a robar sin correr peligro, cuando tengan que arriesgar sus vidas cruzarán huyendo la frontera colombiana. Las milicias no tienen la cohesión ni la disciplina de un ejército regular y veremos cómo reaccionan frente a un pueblo decidido a luchar el tiempo que sea necesario.

La primera gran derrota del régimen dictatorial sería quedarse sin la exportación de petróleo, de su venta dependerán las compras de recursos para sostener una guerra que puede prolongarse.  Las refinerías son difíciles de proteger y serán objetivo fácil en el conflicto.  Cuando la dictadura venda el oro que le queda para comprar armas, municiones y todo lo demás que se irá agotando, la victoria será cuestión de tiempo. 
A los revolucionarios demócratas les sobrarán patriotas, capacidad y motivación. En las ciudades y en las montañas tendrán miles de hombre y mujeres dispuestos a enfrentarse a un gobierno que les negó una salida pacífica. Tendrán a su lado suficientes ex oficiales de las fuerzas armadas venezolanas para apoyarlos a combatir.

Venezuela tiene dos grandes fronteras terrestres y la narco dictadura tendrá que dedicar la mayor parte de su capacidad militar a vigilarlas y a tratar de contener a los guerrilleros demócratas. Con lo que les quede difícilmente podrán controlar las zonas urbanas.  Maduro  tendrá que rogar por pertrechos a sus superiores castristas y a Irán, Rusia, China y Corea del Norte para que le apoyen con préstamos.  

Los verdaderos revolucionarios tendrán lo que necesiten porque hay millones de latinoamericanos que los apoyarán. La lucha en Venezuela es también por la democracia y la libertad en América porque  la alianza del narcotráfico, el terrorismo y la ambición no se van a detener en Caracas.  

Mientras no sea Estados Unidos quien dirija a los revolucionarios venezolanos, éstos podrán triunfar. La experiencia de los cubanos con la invasión de Playa Girón no puede ignorarse.  El gobierno de Kennedy lanzó unos cuantos cientos de exiliados a un fracaso seguro y en un afán por no parecer involucrados,  los abandonaron.   A Fidel Castro lo consolidó ese fracaso de Playa Girón.  La línea roja de Obama en Siria es otro ejemplo.  .

Las consecuencias de una guerra civil serían desastrosas para un pueblo que mayoritariamente repudia a Maduro.  Si ahora faltan comida y medicinas, una vez iniciada las hostilidades la situación empeorará y el respaldo popular a favor de los revolucionarios demócratas puede ser arrollador. 
.
El binomio Raúl-Maduro está equivocado en su plan de neutralizar a la oposición con violencia.  Creen que con redadas sorpresivas de miles de opositores podrán romper la columna vertebral de la resistencia.  No se dan cuenta que aunque tengan algún éxito temporal van a ser derrotados en la guerra civil.  Raúl Castro parece haber persuadido a Maduro y sus asociados de que no hay otro camino que el de la represión, en realidad su problema es que sin el control de Venezuela el castrismo está perdido en Cuba.

Una guerra civil en Venezuela no será una tormenta en un vaso de agua.  En su desesperación el castrismo puede ordenar a los terroristas que tienen en varios países a que lancen ataques  para crear el caos y atemorizar a los pueblos y sus gobernantes.  Las consecuencias económicas y política de tales acciones no pueden subestimarse.  Por esta razón las naciones que quieren un cambio democrático en Venezuela  tienen que actuar en forma decidida y contundente.   Deben hacerle saber a la narco dictadura que, o se celebran elecciones democráticas o apoyarán a la oposición democrática con todo lo que necesite. Simultáneamente deben advertirle a Raúl Castro que si no hay elecciones democráticas en Venezuela, su régimen en la Isla pagará las consecuencias de una guerra en ese país y de lo que intente hacer en otros.

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, mayo 3, 2017. 

Leer más

Withdrawal from the OAS is a victory for Venezuelan opposition



Jigsaw word: DICTATORSHIP, balloon: Come on, Nicolás…a little effort…you got it!

The announcement by Venezuela’s narco-dictatorship of its imminent withdrawal from the OAS is an important victory for the democratic Venezuelan opposition. This retreat is a serious mistake, as was the recent, unnecessary coup d’Etat to the Asamblea Nacional (National Assembly). Now, the group in power thought it was more intelligent to challenge the world with a withdrawal than to risk being expelled, as the Castrista régime was in 1962 when it was banished from the regional body.

This escape is an acknowledgement of imminent defeat, they know the Inter-American Democratic Charter will be applied to them and that the group of unconditional governments has neither the votes nor the moral credibility to make up for whatever decision the majority makes.

The problem is that instead of fighting until the last minute and even after, they have admitted before the world that the lack the reasoning and the will to face up to the democratic community’s demands. Thus, it is an acknowledgement that, yes, they are a dictatorship, yes, they use repression against an unarmed people and no, they will not hold elections even if they have to swamp Venezuela’s streets in blood.

This decision’s first negative impact is against the governments that have been voting in favor of Maduro in the OAS. They have even risked a rift with Washington. Now their ally in Caracas, with no warning, withdraws from the arena. The narco-dictatorship has expelled itself and leaves them in a bad position. What are they going to do, withdraw as well?

The other harmful result of the decision has to do with the millions of Latin American sympathizers with the demagogic left who still had some hope that thing would be solved the right way and one way or another all that was being said about repression and corruption in Venezuela would be left behind with a compromise. Among them we could include the percentage of Venezuelans who support the regime for ideological reasons of out of fanaticism.

By leaving the OAS under these circumstances, Maduro’s government cuts its political and moral ties with the community in the Americas and remains with its strategic allies: Russia, Iran, China North Korea, Hezbollah, the Castrista dictatorship and the drug-trafficking mafia. Venezuelan generals and all those supporting Maduro and mentor Raúl Castro cannot claim to be bolivarians any longer. At the Angostura Congress in Panama in 1863, Simón Bolívar warned: “Nothing is as dangerous as allowing the same citizen to remain in power for a long time. The people become used to obeying him, and he to control it, where usurpation and tyranny arise.”

The OAS no longer has to expel that government, nor does it necessarily have to suffer a split among its members when, demanding an election solution in Venezuela, it must apply some type of punishment to a regime that has left. 

The countries truly committed to the Inter-American Democratic Charter are free to make up a group to support democratic Venezuelan opposition with whatever it is needed to prevent their country from falling into the darkness of totalitarianism.

The Venezuelan narco-dictatorship has opened the door for a community made up only of governments democratically elected to organize itself without ceasing to belong to the OAS. They can establish privileged trade, political and diplomatic bonds among them. They must even be capable of helping peoples who lose their freedoms. Actually, the Inter-American Democratic Charter is not an effective instrument, because it lacks coercive power, only allowing for dictatorships to shed their masks when convenient.

Lastly, the great beneficiary from this scarcely intelligent decision to withdraw from the OAS is the democratic Venezuelan opposition which, marching down the streets and paying a heroic quota of sacrifice has won the admiration and solidarity of millions of democrats the world over and has forced the narco-dictatorship to fully take off its mask.

By Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, April 27, 2017. 

Leer más

El retiro de la OEA es un triunfo de la oposición venezolana


El anuncio de la narco dictadura venezolana  de su inminente retiro de la OEA es un importante triunfo de la oposición democrática venezolana.  Esta retirada es un serio error, como lo fue el innecesario reciente golpe de estado a la Asamblea Nacional.  Ahora, al grupo en el poder se le ocurrió que era más inteligente desafiar al mundo con una renuncia que arriesgarse a una expulsión, como sufrió el régimen castrista en 1962 cuando fue desterrado del organismo regional.   

Esta huida es una admisión de derrota inminente, saben que se les aplicará la Carta Democrática Interamericana y que el grupo de gobiernos incondicionales que los apoya no tiene ni los votos ni la credibilidad moral para compensar cualquiera que sea la decisión de la mayoría. 

El problema es que en lugar de dar la pelea hasta el último minuto e incluso después, han reconocido ante el mundo de que no tienen los argumentos ni la voluntad de enfrentar la exigencias de la comunidad democrática.  Es pues, un reconocimiento de que sí, son una dictadura, sí usan la represión contra un pueblo desarmado y no, no van a celebrar elecciones de ninguna manera aunque tengan que anegar de sangre las calles de Venezuela. 

El primer impacto negativo de esta decisión es contra los gobiernos que han estado votando a favor de Maduro en la OEA. Ellos se han arriesgado,  incluso a un distanciamiento con Washington.  Ahora su aliado en Caracas, sin previo aviso, se retira del ruedo.  La narco dictadura se ha expulsado a sí misma y los deja mal parados. ¿Qué van a hacer, retirarse también?

El otro resultado perjudicial de la decisión tiene que ver con los millones de latinoamericanos simpatizantes de la izquierda demagógica que todavía tenían alguna esperanza de que las cosas se arreglaran por las buenas y de una u otra forma todo lo que se decía de la represión y la corrupción en Venezuela quedará atrás con una formula conciliatoria. Entre estos podíamos incluir al porcentaje de venezolanos que son partidarios del régimen por razones ideológicas o por fanatismo.  
Al salir de la OEA en estas circunstancias el gobierno de Maduro rompe sus lazos políticos y morales con la comunidad americana y se queda con sus aliados estratégicos: Rusia, Irán, China, Corea del Norte, Hezbolá, la dictadura castrista y la mafia del narcotráfico.  Los generales venezolanos y todos los que apoyen a Maduro y a su tutor Raúl Castro ya no pueden ni presentarse como bolivarianos.  En el congreso de la Angostura en Panamá en 1863, Simón Bolívar advirtió: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder.  El pueblo se acostumbra a obedecerle, y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía”.

Ya la OEA no tiene que expulsar a ese gobierno, ni tiene necesariamente que sufrir una fractura entre sus miembros cuando exigiendo una salida electoral en Venezuela, deba aplicar algún tipo de penalidad a un régimen que se fue. Quedan en libertad los países verdaderamente comprometidos con la Carta Interamericana Democrática de formar un grupo que apoye a la oposición democrática venezolana con lo que haga falta para evitar que su país caiga en las tinieblas del totalitarismo. 

La narco dictadura venezolana ha abierto la puerta para que se organice, sin dejar de pertenecer a la OEA, una comunidad de gobiernos democráticos a la que pertenezcan nada más que los gobiernos elegidos democráticamente. Entre ellos pueden establecer lazos comerciales, políticos y diplomáticos privilegiados. Incluso deben estar en capacidad de ayudar a los pueblos que pierdan sus libertades. En realidad la Carta Interamericana Democrática no es un instrumento efectivo porque no tiene poder coercitivo, nada más que le sirve a las dictaduras para enmascararse hasta que les conviene.

Por último, el gran beneficiario de esta poco inteligente decisión de retirarse de la OEA es la oposición democrática venezolana que, marchando en las calles y pagando una heroica cuota de sacrificio ha ganado la admiración y solidaridad de millones de demócratas en el mundo y ha obligado a la narco dictadura a quitarse la careta completamente. 

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica, abril 27 de 2017.
Leer más

Maduro en La Habana


Como sabe que no puede hablar por teléfono con Raúl porque sus conversaciones son interceptadas por los servicios secretos de los Estados Unidos, Maduro viajó a Cuba para informar cómo están las cosas en su país y allí decidir con sus superiores lo que debe hacerse en Venezuela. Por esta razón inventaron una reunión de emergencia del ALBA en La Habana. Los titulares informativos dicen que fue a pedir apoyo diplomático para su gobierno en crisis. Eso es una pamplina periodística, ni el ALBA ni el castrismo pueden darle nada en un  terreno donde no  tienen peso moral, ni diplomático, ni económico. 

El problema inmediato en Venezuela  es la constancia y el incremento de las manifestaciones populares contra la dictadura en la capital y en otras ciudades. Esto sucede en el contexto de un repudio mundial por la poco inteligente manipulación del Tribunal Supremo de Justicia al quitarle la inmunidad a los miembros de la Asamblea Nacional y a ésta de sus funciones, complicada por la absurda marcha atrás que dio al alegar que él, Maduro, no estaba enterado de lo que había sucedido.

El panorama se ha complicado por dos razones adicionales: primero, en la OEA hay un Secretario General que sin el apoyo de la mayoría de los países insistió en aplicar la Carta Democrática Interamericana y ahora con el apoyo de la mayoría, su liderazgo no se puede neutralizar con insultos. Segundo, en la Casa Blanca hay un presidente que no le dio miedo dar órdenes de bombardear una instalación militar en Siria y no hay ninguna razón para que tema exigirle al régimen venezolano un calendario electoral;  de lo contrario podría suspender la compra de  petróleo hasta que se hagan elecciones.

La reunión en La Habana ha sido muy importante.  Ante el incremento de las manifestaciones, ante la posición de la OEA que ha sido respaldada por diversas entidades internacionales y ante la incertidumbre de lo que podría hacer el nuevo mandatario estadounidense, no hay muchas alternativas. No podrán mantenerse en el poder con el freno medio puesto: tirando perdigones, lanzando gases lacrimógenos y de vez en cuando matando a un estudiante y arrestando brutalmente a cientos de venezolanos.   

Tienen que inventar un truco político para entretener a la oposición y al mundo, algo que ya no es fácil. O tienen que lanzarse por la vía sangrienta soltando  en las calles, a los grupos de bandoleros y criminales conocidos como “colectivos”, una creación castrista en Venezuela. Estos perros de la guerra se movilizan con absoluta impunidad atacando con armas a los manifestantes desarmados.  Esta maniobra tiene la ventaja, eso creen los 200 generales venezolanos, que ellos no serán inculpados por los crímenes de los “colectivos”.

Pueden haber decidido ya el aumento de la represión pero cometerán un gravísimo error, mayor que el mal planeado y peor justificado golpe de estado reciente a la Asamblea Nacional.  El panorama ha cambiado y lo que sucede en Venezuela está muy cerca del corazón de millones de personas en todo el mundo, lo han ganado los venezolanos con su valor y su sacrificio. 

Por Huber Matos Araluce, San José, Costa Rica
Leer más

Los Castro y el camino de las balas en Venezuela



En el campo de batalla de Venezuela hay dos caminos: el de los votos o el de las balas.  La oposición prefiere el de los votos porque con certeza ganará el referendo y habría menos riesgo de un golpe de estado. Los castro chavistas lo saben y por eso escogen el de las balas en lugar de perder el poder mansamente. Ellos están organizados, entrenados y apertrechados para la violencia contra el pueblo. Han decidido jugarse el poder masacrando a la juventud en las calles. Prefieren hasta un golpe militar que quedarse sin legitimidad por la vía de las urnas.  



Para tomar el camino del revocatorio hacen falta dos voluntades, la de la oposición y la del gobierno pero,  para tomar el camino de la balas solo hace falta una, la del eje castro chavista.  Además, los Castro pueden estar calculando que al apoyar el camino de la violencia se pueden negociar concesiones con el ejército venezolano, con el  gobierno de Obama y con otros gobiernos.

No es fácil evaluar las opciones en Venezuela sin entender que el destino del castrismo en Cuba está íntimamente ligado al de Maduro y los procastristas venezolanos.  Si Nicolás Maduro pierde la presidencia en un referendo, Fidel y Raúl Castro se enfrentarían a una grave situación en Cuba.

El régimen en la Isla se quedaría sin más de 8.500 millones de dólares de subvención venezolana, las consecuencias serían desastrosas. Ni con el turismo estadounidense ni con el levantamiento del embargo podrían sustituirse esos ingresos. Además, el impacto político en Cuba de un cambio pacífico en Venezuela podría ser el epitafio de un régimen que sobrevive saqueando a Venezuela. 

Maduro y los Castro creen que tienen una posibilidad de imponerse por la vía de la represión. Con un golpe rápido y radical pueden eliminar la dirigencia de la oposición como hicieron con Leopoldo López, o aun peor.  Ni les importan ni les preocupan los muertos porque la lección de Venezuela le serviría de advertencia al pueblo cubano para que sepa que las calles de Cuba se anegarán de sangre si algún día intenta enfrentar al régimen.

Las Fuerzas Armadas venezolanas son una incógnita, pueden obligar a Maduro por el camino del revocatorio conscientes de que lo perderá, o dejarlo que tome el de la violencia y decidir en la marcha si lo apoyan o lo sacrifican. Mientras tanto, los jóvenes venezolanos tendrían que lanzarse a las calles y jugarse la vida por los derechos que están obligados a defender los militares.

La oposición apela a la comunidad internacional para que presione a los que quieren definir la contienda por la vía de las balas.  Es una estrategia inteligente pero sin garantías.  El Secretario General de la OEA está por el referendo pero poco podrá hacer sin un apoyo contundente de la mayoría de los estados miembros. Si la izquierda demagógica latinoamericana y la indecisión de Obama se imponen, la inefectividad de la OEA será la luz verde para Nicolás Maduro. 

Estamos ante la tragedia de un pueblo valiente pero desarmado luchando contra una dictadura a la que se le sobran recursos y  falta de escrúpulos.  

Los venezolanos pueden triunfar pero además de astucia y heroísmo necesitan desesperadamente el respaldo moral y material de los demócratas del mundo.   

Por Huber Matos Araluce 

Patria, Pueblo y Libertad



Leer más

Los viajes de Gulliver: ¿Nacieron corruptos Fidel y Raúl o se hicieron corruptos?

Antonio Castro

En un reciente artículo, titulado Los viajes de Gulliver junior, publicado el 24 de octubre en Tribuna de La Habana, se critica severamente a Antonio Castro, hijo de Fidel Castro, sin mencionar su nombre.  En unas 250 palabras se describe la vida fastuosa que disfruta el hijo de Gulliver: “Gracias a su padre Gulliver junior viaja bastante seguido. Se le ve de gigante disfrutando en costas del Mediterráneo, o de enano aventurero sin problema en su vida, en su visa”.  



Antonio Castro Soto del Valle recibe el trofeo como campeón de Golf en Cuba en 2013

Ciertamente la vida de Antonio Castro es la de un multimillonario y como no se le conoce la empresa o el trabajo que le permita vivir tan ostentosamente es fácil concluir que lo puede hacer como señala el artículo: “Gracias a su padre Gulliver”. En otras palabras gracias a la corrupción de la clase gobernante en Cuba. Minoría privilegiada en la que está incluido Raúl Castro y toda su familia.  


Entre las interpretaciones que se le han dado a esta crítica, se considera que:

a) ya en Cuba hay suficiente libertad para hacer esto
b) o es un signo de pugnas internas
c) o al autor y al responsable de Tribuna de La Habana les espera un castigo ejemplar 


Me parece que este es un artículo hecho por orden o sugerencia de Raúl Castro para castigar la falta de cuidado de su sobrino y advertirle a los miembros del clan familiar que no se puede hacer una exhibición escandalosa de la fortuna de los Castro sin pagar un precio. De paso desacredita un poco más a su hermano Fidel y a su familia, elimina a Antonio Castro de la herencia al poder, y se beneficia algo dentro y fuera de Cuba porque siempre habrá periodistas e incondicionales que alabarán sus acciones para poner en orden las cosas en la Isla.  

Por cierto que la purga contra los incondicionales de Fidel comenzó hace mucho tiempo, tan pronto Raúl se dio cuenta que su hermano estaba impedido de regresar al poder, uno a uno han caído en desgracia, incluyendo hasta obedientes administradores de hoteles. 



El uso de la parodia de Fidel Castro como Gulliver si debe haber nacido de la cabeza de Alexander A. Ricardo, el autor del artículo, a quien dudo que haya escapado el hecho que aquella fantasía de: Los Viajes de Gulliver por Lemuel Gulliver, que disfrutamos cuando niños, fue en su tiempo una sátira política y su verdadero autor, Jonathan Swift, lo mandó a copiar para que su letra no fuera reconocida y así evitar persecución.  Entre los temas que se le atribuyen a la obra está el de si los hombres nacemos corruptos o nos hacemos corruptos y aquí cabe un debate: ¿Nacieron corruptos Fidel y Raúl o se hicieron corruptos?

Por Huber Matos A.

Patria, Pueblo y Libertad
Leer más

Raúl Castro es más importante para Obama que la oposición cubana


Seamos realistas, ¿qué puede ofrecerle la oposición democrática cubana a Barack Obama?  La que está en el exilio no puede asegurarle que un porcentaje importante de la mayoría de los votantes cubanos van a votar por Hillary Clinton, posible candidata del partido demócrata en las próximas elecciones –si es que eso le interesara a Obama. 

Con dos cubano-americanos aspirantes a la nominación republicana (Marco Rubio y Ted Cruz) más Jeb Bush que apoya una política contraria a la de Barack Obama hacia Cuba, la mayoría del exilio va a simpatizar con estos tres candidatos y eventualmente apoyará al republicano que alcance la nominación.

Ante esas circunstancias se puede entender la razón por la cual Obama mantuvo a los senadores y a los representantes cubano-americanos fuera de las conversaciones secretas que por 18 meses tuvo con la dictadura castrista. En este asunto los congresistas y el exilio tenían poco o nada que ofrecerle  a Obama, más bien mucho que entorpecer.

La oposición democrática en la Isla tiene aún menos que dar. La mayoría de los políticos de oposición en Cuba rechazaron por mucho tiempo un acercamiento entre Washington y el castrismo que no condicionara el respeto a los derechos humanos en Cuba. Solo un pequeño grupo se ha alineado con la nueva política de Obama y su apoyo no tiene mucha relevancia. 

El hecho es que  Obama ya no tiene tiempo.  Al presidente norteamericano le quedan algo así como 20 meses con un poder limitado por los republicanos. La situación interna de Cuba está lejos de ser una de sus prioridades. La lista de Obama de cosas por hacer no es corta ni fácil y las elecciones presidenciales en los Estados Unidos son el próximo año.

¿Qué puede ofrecer Raúl Castro?

Pues muchísimo, el dictador de Cuba puede ofrecer lo que quiera y después cumplir lo que le venga en gana o no cumplir nada.  Raúl Castro ya le ha puesto en bandeja de plata a Obama las simpatías públicas de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos  y de la prensa del continente. Obama cree que esto será parte de su legado internacional y lo ha logrado con la cooperación de Raúl Castro.

Raúl Castro es un personaje decisivo en Venezuela, el país con las reservas de petróleo más grandes del mundo; él puede decidir si Nicolás Maduro se va o se queda y también quién lo sustituirá. Incluso si se debe o no llegar a un acuerdo con la oposición democrática venezolana.   

Raúl Castro puede ofrecerle a Washington ayuda para vigilar a los terroristas antinorteamericanos desde el Rio Bravo a la Patagonia.  No importa si son árabes, iraníes, asiáticos o europeos.  ¿Quién se lo impediría?  ¿Acaso no coopera con los norteamericanos en la lucha contra el narcotráfico?  Además puede seguir su amistad con los narcotraficantes y con los terroristas. Ellos lo entenderían.  Washington coopera con el estado terrorista de Irán en la lucha contra el Califato en Irak. Será una cooperación indirecta pero las bombas americanas caen donde le conviene a Irán y a su aliado, el gobierno de Irak. ¿Por qué Washington no aceptaría  la ayuda de Raúl Castro si ésta fortalece la seguridad nacional de los Estados Unidos? 

Raúl Castro es el dueño de Cuba y puede ofrecerle a cualquier empresa estadounidense lo que quiera. Estamos hablando de miles de miles de millones de dólares, de intereses monumentales y estratégicos.  Cuba es un país pequeño pero, ¿acaso no vemos con bastante frecuencia a los empresarios estadounidenses desvivirse porque se levante el bloqueo? Hasta dicen que es el camino hacia un cambio democrático en Cuba. 

La verdad es que nosotros los cubanos demócratas no podemos servirle de nada a Barack Obama. Quizás algunos le apoyen pero el hecho es que en nombre de un cambio hipotético, intangible y seguramente indeseable, se ha pisoteado la soberanía del pueblo cubano y la Carta Democrática Interamericana. 

Por Huber Matos Araluce

Leer más

Obama en Venezuela: castigando a los monos y no al dueño del circo


El gobierno de los Estados Unidos acaba de anunciar penalidades contra siete funcionarios del gobierno venezolano por su participación en las violaciones a los derechos humanos.  Son buenas y malas noticias al mismo tiempo. Estos individuos seguramente son responsables de los atropellos que se les imputan, pero: ¿por qué no castigar al dueño del circo?  

Ellos y cientos o miles de represores más obedecen órdenes superiores. Las de un pequeño grupo de venezolanos que bajo la guía, el apoyo y la vigilancia de la dictadura castrista mueven los hilos de una estrategia dirigida a consolidar un régimen dictatorial en Venezuela. 

La función de Nicolás Maduro es administrar el protectorado castrista en que se ha convertido Venezuela.  Si alguien todavía tiene dudas de esta realidad podría poner atención a las declaraciones de Miguel Henrique Otero, presidente/director del diario venezolano El Nacional, quien en una reciente participación en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa en Panamá dijo que:

 “Venezuela se convirtió en un “protectorado de Cuba, sin haber perdido una guerra, un protectorado voluntario, un país donde toda su área estratégica está controlada por los cubanos…En esta etapa, el aparato productivo nacional ha sido sistemáticamente desmantelado, para convertir a Venezuela en un país importador. Cuba ha tenido la prioridad de la exportación para obtener divisas preferenciales, convirtiendo a la isla en un triangulador de importaciones”.

“La principal causa del desabastecimiento en el país se debe a la expropiación de las empresas privadas, que pasaron a manos de cubanos. El sector eléctrico también colapsó debido a la asesoría castrista… Igual esquema se aplicó en la administración de puertos y aeropuertos, así como al Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, Saime, que lleva un registro detallado de la cantidad de habitantes, así como empresas públicas y privadas, por parte de la Universidad de Ciencias Informáticas de La Habana. Todo esto sumado a los beneficios de la diplomacia internacional de Venezuela en favor de Cuba”.

“A Venezuela, mantener a Cuba le ha costado 100 mil barriles diarios de petróleo, de lo cual revendían una parte. Es decir, en subsidios, Cuba ha recibido cercano a los 50 mil millones de dólares, lo que representa el triple de lo que le aportó la desintegrada Unión Soviética a la isla en todos sus años de relación”.

Antes que Miguel Henrique Otero otros venezolanos han denunciado que Venezuela está en manos del castrismo y sus aliados chavistas.  El general Antonio Rivero declaró que de los cien mil cubanos que hay en su país, 20.000 están allí para evitar una revuelta militar contra Maduro.  Y El Nuevo Herald informó sobre la estrecha relación de oficiales cubanos y los grupos paramilitares conocidos como “colectivos” que fueron los responsables de los asesinatos de más de 43 manifestantes el pasado año.

Los gobiernos de Latinoamérica no hablan sobre el secuestro de la democracia en Venezuela ni tampoco de la violencia desatada contra la oposición democrática en ese país.  Después de todo Venezuela tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo y los políticos de la región son calculadores.  Pero es inexplicable que Washington denuncie la situación en Venezuela en los términos que lo hace y calle sobre la responsabilidad del castrismo en la destrucción de la democracia venezolana.  

¿Qué puede ganar el presidente Obama castigando a los monos y no al dueño del circo? ¿Cómo puede declarar que Venezuela es un problema de seguridad nacional para los Estados Unidos sin denunciar que esta amenaza es el resultado de la conspiración castro chavista?  

Raúl Castro acaba de hacer declaraciones de apoyo incondicional a Nicolás Maduro y lanzó ataques furibundos contra los Estados Unidos.   Su hija Mariela gritó en una plaza pública en Caracas: “¡Cuba y Venezuela, una sola bandera” y “¡Viva Maduro, carajo, viva la Revolución Bolivariana, viva la libertad de los pueblos!  Más claro ni el agua.

Si Cuba y Venezuela tienen una sola bandera y si Venezuela es un problema de seguridad nacional para los Estados Unidos cúal es sofisma por medio del cual se puede concluir que el castrismo que usa a Venezuela para replicarse en el continente no lo es también.

Por Huber Matos Araluce


Leer más

El chavismo está feliz de la relaciones entre Obama y Raúl Castro


John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos, afirmó que el gobierno venezolano no estaba contento con las nuevas relaciones entre el presidente de Estados Unidos y el gobierno de Raúl Castro.  El Sr. Kerry no explicó el motivo del descontento chavista.  Hay un punto de vista contrario y estas son las razones:

1) Para el gobierno venezolano es un problema económico y político la subvención con que sostiene al régimen castrista. Algunos expertos la estiman en cerca de los 10.000 millones de dólares anuales. Pasando la economía venezolana por una crisis sin precedentes en la era chavista, cualquier acción que pueda atenuar esa carga debe ser un motivo de alivio, especialmente para Nicolás Maduro.  Obama  ha tomado medidas para que aumente el flujo de dinero a la Isla y para que desde Cuba se puedan importar algunos productos a los Estados Unidos.  Todo esto implica moneda fuerte para el castrismo. El turismo estadounidense a Cuba será un sustancial ingreso adicional. Además el presidente de los Estados Unidos está haciendo presión para que se derogue el embargo que limita –no impide- el comercio entre las empresas de los Estados Unidos y el gobierno cubano. O sea el régimen castrista podría tener más recursos y el gobierno venezolano menos carga.

2) El gobierno de los Estados Unidos ha decidido que la política de alejamiento y de penalidades impuestas al régimen de La Habana no ha funcionado y que lo contrario es lo que le sirve a los intereses de los Estados Unidos y a los cubanos. Creo que el gobierno venezolano debe estar más que contento con estos planteamientos. Si se van a quitar las penalidades al régimen de la Isla por haber sido estas parte de una política errónea ¿porque razón se van a imponer penalidades al gobierno de Venezuela? que está implantando en el país suramericano el mismo sistema que hay en Cuba.  Lo que se le tolera al castrismo debe tolerarsele al chavismo. Obama está muy contento con las reacciones positivas de los gobiernos latinoamericanos por su nueva política hacia Cuba por lo que sería contradictorio que impusiera a Venezuela una política que él mismo ha denunciado como fracasada en Cuba.

3) No hay mejor argumento para persuadir a la fanaticada y a los militares chavistas que el de hacerles ver que el gobierno de los Estados Unidos ha comprendido su error al tratar de penalizar a Cuba por la represión que ha practicado durante más de medio siglo para imponer y mantener un régimen de partido único.  Sería ilógico que el gobierno de Venezuela esté descontento antes esa nueva realidad.

La violenta y recien detención del alcalde Antonio Ledezma y el inmediato apoyo público al gobierno chavista expresado por el régimen castrista son muestras de una gran amistad. Son socios y están muy felices el uno con el otro y ambos muy contentos de la nueva política de Obama hacia Cuba.
Leer más

Maduro no está regresado con las manos vacías


Dicen las noticias que Nicolás Maduro está regresado con las manos vacías de su viaje a China.  Lo dudo.  No creo que los chinos hayan perdido la oportunidad de hacerle, al atribulado venezolano, proposiciones interesantes de corto plazo y de largo alcance.  Habrían sido malos comerciantes y los chinos tienen fama de ser muy hábiles.  ¿Quién perdería la oportunidad de sentarse a negociar con el representante de un país que está en la quiebra pero tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo?

China tiene necesidades energéticas insaciables. En mayo de 2014 firmaron la compra de gas a los rusos por un valor estimado de 400 mil millones de dólares. La entrega se extendería por tres décadas a un promedio de 38 mil millones de metros cúbicos de gas al año. En noviembre pasado firmaron otro convenio parecido y para finales de esta década Rusia puede estar enviando anualmente a China 68 mil millones de metros cúbicos de gas. Esto nada más representa un poco menos del 20% de la energía que necesita China.  

Ya el gobierno chino ha prestado $42 millones a Venezuela de lo que este país ha repagado $24 millones. Los chavistas ahora tienen una emergencia de $16 mil millones. Si esto se compara con los cientos de miles de millones de dólares negociados con Rusia el año pasado, el monto que necesita el régimen chavista representa un porcentaje modesto.

Pero miremos el bosque desde lejos, en Latinoamérica China tiene dos oportunidades estratégicas que le brindarían grandes beneficios durante este siglo.  Una es un canal en Nicaragua y la otra son las reservas de petróleo a precio de quiebra en un país controlado por los castro-chavistas, es decir por amigos. Por el canal de Nicaragua los chinos podrán transportar en sus enormes barcos hacia Asia y otros lugares, el combustible comprado a Venezuela a precios de “viernes negro”.  No nos sorprendamos si en el futuro los maoístas y los castro-chavistas anuncian un convenio espectacular.  

Se ha filtrado en las noticias que los chinos exigieron a Maduro el control de la Zona de Desarrollo de Guayana, puede ser una fábula pero tendría  sentido. Siempre habría forma de plantearlo,  a fin de cuentas el canal en Nicaragua no es un proyecto del gobierno chino sino de un empresario de Hong Kong que parece tener las conexiones para reunir los $50,000 millones que dicen costará la obra.  El gobierno chavista puede justificar la negociación con una empresa china que venga a poner orden en el caos creado por el populismo chavista.

La propuesta de los chinos puede ser otra pero cualquier otra que fuera, Nicolás Maduro no podía aceptarla en Pekín. Maduro tenía que regresar a Venezuela y plantearla al grupo que lo mantiene en el poder.  La decisión se tomará entre éstos y Raúl Castro y los suyos en La Habana.  Quizás a Raúl le guste la idea pues la participación de China en la industria venezolana de los hidrocarburos podría ser una garantía para la dictadura en la Isla.

China invierte a largo plazo, lo ha hecho en Rusia sin preocuparle demasiado si Vladimir Putin permanecerá en control en las próximas décadas. Una negociación con Venezuela estaría garantizada por el poder económico que tiene China y por el petróleo y el gas de Venezuela. Estén o no los chavistas en el poder los venezolanos tendrán que honrar los compromisos que haga Maduro o el que le siga en la presidencia.  En una reciente carta al dictador Chino Xi Jinping la dirigente opositora María Corina Machado le ha escrito: 

“Puedo afirmar con responsabilidad que al  Iograr la transición hacia Ia democracia, el nuevo gobierno de Venezuela honrará los compromisos asumidos con Ia República Popular de China en términos que sean beneficiosos y justos para ambas naciones”.

Si la oferta “secreta” de China a Maduro se acepta o se sigue conversando, a los chinos les sobra paciencia. Estuvieron negociando 10 años con los rusos y fue en los momentos de crisis en el Kremlin que se llegó a un acuerdo, por cierto muy favorable para el gobierno asiático.  Maduro y el chavismo tienen una seria situación en sus manos, pero todavía el escogido por los Castro tiene el 22% de aprobación, tiene las fuerzas armadas que lo respaldan y también el aparato represivo.  

Mientras Raúl Castro lo apoye, la OEA siga controlada por pusilánimes y el presidente Obama continúe su política de acercamiento y flexibilización con el dictador cubano, no veo la razón por la cual Nicolás Maduro tenga que preocuparse. Quisiera equivocarme.

Por Huber Matos Araluce

Patria, Pueblo y Libertad
Leer más

Seguidores

Mensajes

ok

Follow me on Twitter

Archivo del Blog

Snap Shts

Get Free Shots from Snap.com