CON EL FRACASO DE PUTIN SE ACABARÁ LA CHARLATANERĺA AL CASTRISMO

  

El barco de guerra ruso Admiral Gorshkov visitando La Habana en 2019, descrito por periodistas de la AP como parte de la avanzada modernización de Rusia en sus fuerzas armadas.

 

Con unas contundentes declaraciones del Secretario de Defensa de Estados Unidos en Ucrania, queda claramente establecida la política de Washington respecto a Rusia en el presente y la estrategia contra Vladimir Putin.  El gobierno de Joe Biden no solo quiere que Ucrania triunfe contra Putin sino que la capacidad militar de Rusia quede debilitada por mucho tiempo para que no represente un peligro para ningún otro país.

 

Por deducción, Joe Biden como declaró hace algunas semanas, quiere a Vladimir Putin fuera del poder en Rusia.  Un fracaso de Rusia en Ucrania puede alcanzar ese objetivo en un tiempo indeterminado, lo que sí es seguro de que Putin quedará desprestigiado en el mundo, ante los ojos de los rusos y los militares de ese país.

 

Hay muchas conclusiones y otras tantas especulaciones que provocará esta decisión estadounidense. No las podemos tratar todas, pero respecto a Cuba es necesario comenzar a elaborar porque con el fracaso de Rusia se acabará la charlatanería al castrismo

 

Primero se acabó el mito de Rusia y su poderío. Con una estrategia equivocada, con un ejército sin oficialidad preparada, con soldados mal entrenados y muy poca motivación lo que se ha visto en el campo de batalla es un desastre. Robo, tortura, asesinato, violaciones etc.

 

Los rusos van a provocar risa la próxima vez que manden un par de aviones de guerra por Cuba y Venezuela o uno de esos barcos con muchos cañones y cohetes que al estilo del Moskva, el buque insignia de la armada ruso en el mar Negro, no pudo ni defenderse de cohetes ucranianos.

 

Toda la chatarra militar que hay en Cuba, los tanques, los Migs y sus cañones no sirven para detener a los Estados Unidos si un día se decidiera a cobrarles las cuentas al castrismo. Se acabó la charlatanería.

 

No creo que los Estados Unidos vayan a invadir a Cuba, nuestro país es demasiado pequeño y muy poco importante para eso.  El problema de Cuba lo tenemos que resolver los cubanos, no pidiéndole que el pueblo desarmado se tire a la calle sino dándole al pueblo lo que necesita para que se defienda y triunfe.

 

Los soldados del régimen castrista no están contentos como no están los rusos. La mayor parte de la oficialidad cubana tampoco. Los burócratas están descontentos. En Cuba hay esbirros como los hay en Rusia y en todas partes, pero los esbirros cuando vean peligro de verdad no se juegan la vida, huyen.

 

Esto es para empezar a pensar, a elaborar, porque hay cambios en el mundo y no nos debemos quedar atrás.

 

Reproduzco  las declaraciones del secretario de defensa de Estados Unidos en su visita a Ucrania, publicadas por el WSJ:

 

                                                                          Lloyd Austin

 

El Secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, dijo que la capacidad militar de Rusia debería ser degradada.  Lloyd Austin hizo estas declaraciones después de que él y el Secretario de Estado Antony Blinken se reunieran con el Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, y anunciaran más ayuda militar de Estados Unidos a Ucrania.

 

"Queremos ver a Rusia debilitada al grado de que no pueda hacer el tipo de cosas que ha hecho al invadir Ucrania", dijo el lunes el señor Austin después de la visita de más alto nivel de funcionarios estadounidenses a Kiev desde que Rusia invadió a Ucrania el 24 de febrero. El señor Blinken dijo: "Rusia está fracasando, Ucrania está teniendo éxito".

 

 Blinken y Austin dijeron al Sr. Zelensky que Washington reabriría su embajada en Kiev y proporcionaría a Ucrania 322 millones de dólares en asistencia militar extranjera para permitir a Kiev comprar las armas necesarias.

 

"Creemos que Ucrania puede ganar si tienen el equipo adecuado, el apoyo adecuado", dijo el Sr. Austin, agregando que el Sr. Zelensky: "Aunque está agradecido por todas las cosas que estamos haciendo, también está enfocado en lo que cree que necesitará a continuación para tener éxito". Además de la artillería, Ucrania ha expresado su interés en conseguir más tanques, dijo.

 

El presidente Zelensky dijo que los 3.4 mil millones de dólares en apoyo a la defensa brindados por Estados Unidos hasta ahora han sido la mayor contribución a los esfuerzos de defensa de Ucrania, y agregó que también había discutido sanciones a Rusia, apoyo financiero a Ucrania y garantías de seguridad con los Sres. Blinken y Austin.

 

El presidente Zelenky escribió en su página web: "Me gustaría agradecer personalmente al presidente Biden y en nombre de todo el pueblo ucraniano por su liderazgo en el apoyo a Ucrania, por su clara posición personal".

Austin y Blinken saludaron el éxito de Ucrania en la defensa del ataque inicial de Rusia a Kiev y el mantenimiento de su soberanía.

 

Un alto funcionario del Departamento de Estado informó a los periodistas acerca de muchos aspectos de la campaña militar de Ucrania que se discutieron con el Sr. Zelensky, incluyendo las fuerzas agotadas de Rusia y la incapacidad de dedicar muchos más recursos a la guerra sin comprometer su postura contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte e incluso Finlandia, que podría unirse a la alianza.

 

Aun así, funcionarios estadounidenses dijeron que reconocían que el presidente ruso Vladimir Putin podría optar por intensificar la guerra, incluso posiblemente con armas de destrucción masiva.

 

"Sospecho que el mes de Mayo va a estar muy en su mente (la de Putin) al querer mostrar algo, así que anticipamos plenamente que va a apretar el acelerador lo mejor que pueda", dijo el alto funcionario. "Estamos tratando de estar preparados para todo".

 

En una reunión informativa en Polonia después de su regreso de Kiev, el Sr. Blinken dijo que habló con el Secretario General de las Naciones Unidas António Guterres el viernes y que el jefe de la ONU, que visitará Moscú y Kiev esta semana, enviaría un "mensaje claro y directo" en nombre de la mayor parte del mundo de que Rusia debería acordar un cese al fuego, proporcionar la ayuda necesaria a los civiles y detener la guerra.

 

Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica 

Abril 25 de 2022

 

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HAY QUE SALVAR AL MUNDO DEL CHANTAJE NUCLEAR

                        

 El equilibrio que ha salvado al mundo de una guerra nuclear hasta ahora ha sido conocido como  MAD  (Mutual Assured Destruction) o la destrucción mutua asegurada de dos o más países.  En otras palabras, cualquier potencia nuclear sabe que iniciar un ataque atómico no le asegurará la victoria sino la destrucción porque el contrincante tendrá suficiente poder de contrataque para aniquilar al agresor. Aunque esta doctrina militar ha sido sujeta a críticas y cambios en el tiempo en parte por los avances tecnológicos, etc, la capacidad destructiva del armamento nuclear en una guerra ha sido un freno efectivo para evitar su uso.

 

Vladimir Putin pretende hacer creer que no le importan las consecuencias de usar armamento nuclear contra quien interfiera con sus planes en Ucrania. Hizo esta amenaza al iniciar la invasión y lo sigue haciendo advirtiéndoselo a la OTAN y por implicación a  Estados Unidos. Este tipo de chantaje nuclear puede convertirse en la modalidad que usen otras naciones con armas nucleares como China, Korea, Pakistán y en el futuro próximo Irán, para cometer todo tipo de atrocidades contra países sin armas atómicas. 

 

Si los dirigentes de Occidente no responden en forma clara y precisa a las amenazas de Putin estarían abriendo una caja de pandora.   Es necesario que Putin y sus militares sepan que el uso de armas nucleares, aunque sean tácticas dirigidas a las tropas ucranianas, tendrá un costo al que no deben arriesgarse. Tan reciente como este jueves pasado 14 de abril el director de la CIA, William Burns, advirtió que Putin ante un fracaso humillante en el Donbas, puede usar armas nucleares. 

 

En 1962,  el presidente Kennedy se arriesgó a un conflicto nuclear con la USRR al decretar un bloqueo naval de Cuba para evitar que más misiles soviéticos llegaran a la Isla, los barcos que los transportaban dieron la vuelta y regresaron a sus puertos de origen, los misiles que ya estaban en Cuba fueron retirados junto a bombarderos soviéticos. Nikita Khrushchev dio un paso atrás. 

 

Es hora de que Washington en lugar de advertirle al mundo lo que puede hacer Putin, le advierta a Putin  con claridad lo que le sucedería si cruza la línea roja con la que el presidente Biden advirtió que respondería apropiadamente.

 

Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica

Abril 17 de 2022

 

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SI OCCIDENTE NO SE ASUSTA Y FLAQUEA VLADIMIR PUTIN ESTÁ PERDIDO

 


La mayoría de los expertos militares coinciden en que Vladimir Putin creyó que la invasión de Ucrania sería una operación muy rápida.  Según él, ni los ucranianos ni el occidente “decadente” tendrían la oportunidad de reaccionar.  Si Putin no logra apoderarse de Ucrania su desprestigio entre los militares se sumará al descontento de la población rusa que no está de acuerdo con esta guerra.  Los sueños de restablecer el poderío del imperio que alimentaban su mente, perturbada por demasiados años en el poder, pueden convertirse en pesadillas.  Si Occidente no se asusta y flaquea, Vladimir Putin está perdido, por eso ha declarado recientemente que esta es una guerra que Rusia no puede perder, es él quien no puede perderla.

 

Con la toma de Ucrania Putin pretendía debilitar a la NATO pero con su torpeza ha logrado fortalecerla como nadie hubiera imaginado. Sus amenazas “nucleares” contra el bloque europeo lejos de atemorizar han provocado indignación en pueblos y gobiernos.  Alemania ha cambiado su política completamente respecto a Rusia.  Las democracias europeas no quieren depender más de la energía que le compran al vecino matón y peligroso.  Hasta los países que querían mantenerse neutrales ahora están inclinados a formar parte de la NATO. Italia está explorando la compra de gas en otro país, no quiere depender de Rusia. El concepto de independencia energética se ha convertido en factor fundamental de una nueva estrategia militar cuyo objetivo es salvar la soberanía, la libertad y la democracia. 

 

El patriotismo del pueblo ucraniano fue ignorado por los militares rusos que de paso sobrestimaron la efectividad de su aparato militar. No tuvieron en cuenta la reacción anti rusa provocada por la pérdida de Crimea y otros territorios ucranianos, lejos de prosperar esas zonas pasaron a ser dependientes de la subvención del Kremlin. Tampoco valoraron la experiencia militar ganada por los ucranianos enfrentados desde 2014 a los rebeldes separatistas apoyados por Moscú.

 

Putin se equivocó y si no sale del atolladero va camino a una situación vulnerable.  Occidente no debería perder la oportunidad de hacerlo fracasar y con esto tener la posibilidad de lograr un cambio en Rusia que eventualmente la podría convertir en un aliado de la libertad y la democracia.   Occidente dejó de la mano a Rusia cuando la URSS colapsó, fue un gran error de liderazgo y visión, el fin del comunismo no fue el principio de un estado de derecho sino el comienzo de una gran convulsión en la que un oficial de la KGB (Putin) y cientos de miles de sus miembros eventualmente tomaron el poder. 

 

Podríamos decir que la Tercera Guerra Mundial ha comenzado ya, por suerte sin el uso de armas atómicas.  Es la guerra en que la OTAN, los Estados Unidos y otros países aliados están armando al ejército ucraniano a una velocidad y cantidad de armamentos sorprendente.  Ucrania puede llegar a disponer de medio millón de hombres y mujeres altamente motivados a luchar hasta el final.  Los soldados rusos no tienen esa motivación y para que Putin pueda llegar a tener una cantidad de soldados similar tiene que hacer reclutamientos forzosos muy difíciles de lograr sin disturbios populares.  

 

Rusia no  tiene capacidad para mantener un ritmo de avituallamiento similar a la que pueden sostener las naciones democráticas.  Avtovaz, el fabricante más grande de autos en Rusia ya ha tenido que detener su producción por falta de componentes del exterior

 

Si occidente no se asusta y flaquea Vladimir Putin está perdido. No le den una salida, oblíguenlo a retirarse de Ucrania.  Por el bien de la libertad y de la democracia, para hacerlo perder su prestigio y debilitar su poder en Rusia y de paso para advertir a China de que sus intentos y amenazas de hegemonía mundial serán enfrentados en forma contundente.  Para evitar una futura guerra mundial con armas atómicas.  Para no cometer los errores del pasado.

 

Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica

Marzo 9 de 2022

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INTELECTUAL COSTARRICENSE RECUERDA A EUGENIO BALDOR

 



BALDOR, FIDEL, RAÚL Y UN EXILIO….por Rebeca Grynspan Mayufis

 
En mis tiempos de colegio había dos tipos de libros;. los amados y los odiados, los predilectos y los temidos. Aquellos que podíamos comprender y leer 100 veces con el mayor de los esmeros y los otros con signos, símbolos y fórmulas entreveradas lo más parecido al Laberinto del Fauno.
 
 
Mi pesadilla casi diaria fue el libro de Álgebra . El Cuco personificado en hojas impresas con portada y anteportada en duro cartón, una imagen de Al Juarisimi, matemático árabe del Siglo XVII y cuyo autor era Baldor.
 
 
Décadas después de su último uso, me he dado a la tarea de conocer sobre el escritor, ese personaje escondido entre los números y variables con una metodología totalmente conductista, propia de mis años mozos y alejado de lo que ahora llamamos constructivismo y aprendizaje mediado.
 
 
Aurelio Ángel Baldor de la Vega, cubano, fue literato, abogado y el autor del libro “Álgebra de Baldor”. También fue fundador y director del Colegio identificado con su nombre, que llegó a albergar 3500 estudiantes.
 
 
La Revolución Cubana en 1959 desató la salida de Fulgencio Batista y una infinidad de expropiaciones. Las propiedades pasaban de los dueños originales a los seguidores de Fidel, convertidos entonces en los nuevos ricos con arcas llenas y privilegios únicos. Su casa también fue confiscada y además, el actual líder político de Cuba, Raúl Castro, ordenó su detención. Si no hubiera sido por Camilo Cienfuegos, antiguo alumno de Baldor, quién sabe si habría podido sobrevivir a esa nefasta dictadura de izquierda, liderada por los Castro y sus secuaces.
 
 
Cienfuegos, antes compinche de andadas revolucionarias con Fidel Castro, terminó muerto en un accidente aéreo luego de la detención de Huber Matos. Baldor tuvo que salir de su país natal en Julio de 1960 para radicarse primero en México, con una mano adelante y otra atrás. Luego siguió su recorrido hasta New York donde se estableció con su familia.
 
 
El régimen castrista había perdido a un gran profesional y gracias a sus méritos ocupó puesto como Jefe de Cátedra de Matemáticas en Saint Peter´s University en New Jersey.
 
 
Los estados totalitaristas tienen la particularidad de anular a los destacados, a quienes tienen la capacidad de brillar con luz propia….¡Qué dicha podemos conocer de estos casos y saber que llegaron a buen fin!…otros quedan encarcelados y en total anonimato.. Otros desaparecen y la justicia muere con ellos.
 
 
Hermoso día.

 


Nota, en el Facebook de la señora Grynspan comente lo siguiente:

 
 
Huber Matos
Un bello recordatorio de Aurelio Baldor, un gran hombre, gracias. El Comandante Camilo Cienfuegos desapareció el 28 de octubre de 1959, siete días después que mi padre fue arrestado por denunciar que el proceso revolucionario estaba siendo secuestrado por los comunistas. Camilo y mi padre eran buenos amigos desde la Sierra Maestra y después del triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959 ambos conversaron en más de una oportunidad sobre el problema de la infiltración comunista en las filas revolucionarias.. Su desaparición, porque nunca se pudo probar que fue un accidente, quedó en el misterio como muchas otras muertes. Todas las circunstancia apuntan hacia un asesinato de parte de los hermanos Castro. En la foto, Camilo a la izquierda, Fidel en el centro y mi padre a la derecha en la entrada a La Habana el 8 de enero de 1959.
 

 
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CUBA DESPUÉS DEL CASTRISMO, OTRA DICTADURA O UNA DEMOCRACIA

 


Contrario a lo que se esperaba, el desplome de la Unión Soviética en 1991 no condujo a una democracia en Rusia.  Un error tras otro llevó a la dictadura de Vladimir Putin, un ex agente de la KGB.  En Cuba podría suceder lo mismo una vez que el castrismo pierda el poder. La mayoría de los cubanos pensamos que eso es imposible, que es tanto lo que se ha luchado y deseado la libertad en nuestro país que es impensable que a la caída de la presente tiranía no surja por generación espontánea o por la gracia de Dios, la anhelada democracia.

 

Sin embargo las raíces para una futura dictadura están presentes en el caso cubano.  La distorsión de la realidad no solo es el resultado del esfuerzo permanente de la tiranía para confundir a sus aliados y a sus enemigos. También en el lado contrario, el de los “demócratas y la oposición” hay estrategias con el fin de  distorsionar la realidad a favor de grupos e intereses.

 

Un pueblo desesperado puede ser presa fácil de un Boris Yeltsin, de un Gorbachov, de un Putin.  Recientemente el globo de Yunior García fue una demostración de cómo grupos de oposición, gobiernos y medios de información se dedicaron a inflar una idea descabellada, cada uno por su razón o interés particular. Algunos, por si acaso, callaron lo que pensaban que podía suceder.  La tiranía castrista viendo en el proyecto una ganancia segura también puso sus medios de comunicación para hacerlo más grande, sabiendo que al final explotaría en nuestras narices, un desastre tan lamentable como  predecible.

 

Por eso es tan importante estudiar el artículo de Vladislav M. Zubok que a continuación reproducimos  del Wall St. Journal.  Zubok es autor del libro  “Colapso: La Caída de la Unión Soviética”.  De su análisis podemos concluir que la estrategia hacia la democracia requiere mucho más que la “unidad de los cubanos”, término ambiguo hasta que no quede enmarcado en proyecto y una ejecución que evite que Cuba sea presa de los intereses extranjeros, o los post-castristas y/o los de otro líder máximo que deslumbre a la población.  Incluso de una confabulación de todos ellos. 

 

Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica

Diciembre 26 de 2021

 

 

                                    ¿POR QUE COLAPSO EL “IMPERIO DEL MAL?

 

Por Vladislav M. Zubok, diciembre 22 de 2021

 

La USSR desapareció hace 30 años, pero no por la presión de Occidente, o por dificultades económicas sino por la visión fatal de reforma de Mikhail Gorbachov.

 

Hace treinta años, el 25 de diciembre de 1991, la Unión Soviética dejó de existir. Mikhail Gorbachev renunció como presidente, cediendo a Boris Yeltsin, quien izó la bandera de la federación rusa sobre el Kremlin. Muchos estadounidenses, entonces y ahora, concluyeron que las políticas de Estados Unidos habían ayudado a destruir el "imperio malvado", que se debilitó secundariamente por las cargas económicas y militares, así como por la revuelta nacional en las repúblicas.

 

Y, sin embargo, tres décadas después, estas explicaciones ampliamente creídas como razones  del colapso de la Unión Soviética son menos convincentes. El costo de los compromisos militares soviéticos, por ejemplo, podía soportarse en 1990: La URSS se retiró de Afganistán y de  Europa del Este con su ejército en buen estado y todavía el más grande del mundo. Los gastos militares soviéticos representaban el 15% del PIB y eran notablemente rentables en comparación con los de Occidente. Los precios del petróleo se desplomaron cerca del momento del colapso, pero ese choque no fue decisivo, ya que los oleoductos y gasoductos soviéticos hacia Europa occidental siguieron siendo un activo crucial a largo plazo. La deuda externa soviética se situó en 65.000 millones de dólares en 1991, un gran salto respecto de unos años anteriores pero Moscú tuvo que pagar sólo 3.900 millones de dólares en mora.

 

Tampoco fue la presión aplicada por Occidente lo que llevó a los líderes soviéticos a concluir que las reformas al sistema comunista debían haberse hecho hace tiempo. Aquellos de nosotros que vivimos en la Unión Soviética en sus últimos años —después de que el terror de Stalin había disminuido y el comunismo había perdido su dinamismo— esperábamos que el sistema diera lugar a un liderazgo más joven que iniciara reformas. Uno puede imaginar fácilmente una historia alternativa en la que el sistema soviético evolucionó, tal vez como lo ha hecho el de China, con su estatalidad intacta. Pero en cambio, la historia nos dio al señor Gorbachov. A los cinco años de su ascensión, la Unión Soviética se vino abajo.

 

Si el Kremlin hubiera sido más cauteloso y pragmático, podría haber impulsado una liberalización radical del mercado sin desmantelar el sistema autoritario, como lo había hecho China.

 

Gorbachov vio la reforma del sistema soviético como un experimento idealista: Quería deshacer lo que Stalin había hecho y combinar el "socialismo" soviético con la democracia. Esto resultó ser un sueño sin una estrategia viable. Descentralizó la economía del país, con ministerios estatales dando nueva autonomía y cierta medida de ganancias de las empresas a los gerentes y empleados de las empresas estatales. Sin embargo, en lugar de estimular el entusiasmo y la productividad, este acuerdo desató especuladores que canibalizaron la economía sin crear nuevos bienes.

 

La descentralización política del señor Gorbachov también resultó contraproducente. Había obligado al Politburó y a los jefes regionales de los partidos a ceder el poder político supremo a un complicado sistema de "consejos populares" (soviéticos) que esperaba se convirtiera en una "escuela de democracia". Sin embargo, estos cuerpos difíciles de manejar se convirtieron en vehículos para el separatismo nacional y el populismo, haciendo que el país fuera ingobernable.

 

Finalmente, Gorbachov "democratizó" las finanzas soviéticas, con reformas que autorizaron a los bancos privados y permitieron la impresión incontrolada de rublos. La inflación se disparó, los bienes desaparecieron de las tiendas, los ahorros de la gente se convirtieron en pilas de papel y la estabilidad financiera soviética, durante mucho tiempo precaria, se derritió.

 

La espiral estaba lejos de ser inevitable. Si el Kremlin hubiera sido más cauteloso y pragmático, podría haber impulsado una liberalización radical del mercado sin desmantelar el sistema autoritario, como lo había hecho China. Sin embargo, dadas las circunstancias, se desató una avalancha de problemas y descontento. Viví en Moscú en ese momento y puedo recordar la ira que la gente sentía hacia el señor Gorbachov. Combinó el celo reformista ideológico con la timidez política y la negativa a usar la fuerza, una política exterior visionaria con una irrisoria incapacidad para actuar con determinación cuando estalló el caos. Abrió el país al cambio pero parecía decidido a imponer otra utopía al pueblo soviético, que estaba cansado de las utopías.

 

Muchos rusos —entre ellos comunistas provinciales, nacionalistas y liberales— se inclinaron por el liderazgo ante el Sr. Yeltsin, un hombre de acción y que asumía riesgos. Encendió lo que era esencialmente un movimiento separatista ruso, comprometiéndose a luchar "por la democracia" pero también por la supremacía de la república central entre las 15 entidades que conformaban la Unión Soviética. La República Socialista Federativa Soviética de Rusia declaró su soberanía e independencia en junio de 1990 y afirmó que las leyes rusas sustituían a las leyes federales.

 

Miles de miembros de las élites soviéticas comenzaron a desertar del Partido Comunista y se apisonaron para unirse a un sueño de mercado occidental.

 

Para ese entonces el "imperio" soviético ya estaba maltrecho en sus tierras fronterizas: Las repúblicas bálticas querían la independencia y el Cáucaso meridional explotó. Y ahora Rusia, el núcleo de la Unión, también quería "salir", y llevarse consigo todo el petróleo, el gas, el oro y los diamantes, así como Moscú como capital e incluso el Kremlin. Yeltsin se convirtió en el primer presidente de la historia rusa en junio de 1991, y su curso separatista se convirtió en un factor crucial en la disolución de la condición de estado soviético. Mientras tanto, la aprobación del Sr. Gorbachov cayó por debajo del 20%, ya que muchos rusos lo culparon por sus niveles de vida en declive en medio de su altanería.

 

En ese momento, muchas élites soviéticas, incluido el señor Yeltsin, viajaron a los países occidentales y experimentaron una "sacudida de supermercados". La opulencia de los bienes de consumo occidentales ofrecía un doloroso contraste con las estanterías vacías de la Unión Soviética y subrayaba el estrepitoso fracaso de la perestroika del señor Gorbachov. Como resultado, miles de élites soviéticas comenzaron a desertar del Partido Comunista y se apisonaron para unirse a un sueño de mercado occidental. Junto con el liberalismo de mercado y el anticomunismo, el señor Yeltsin y su séquito tomaron prestada de Occidente una idea de que la Unión Soviética era "un imperio totalitario". Poco les importaba que la liberalización política del señor Gorbachov ya hubiera desmantelado y erosionado el viejo sistema comunista. Trataron de destruir todo lo que quedaba de la Unión, a cualquier costo.

 

En agosto de 1991, el Sr. Gorbachov accedió a conceder a la Rusia del Sr. Yeltsin una autoridad de gran alcance mientras siguiera formando parte de una unión (que ya no era comunista). Esta nueva unión sería una confederación débil, sin las repúblicas bálticas, dominada por una Rusia asertiva y muy probablemente incluyendo una Ucrania semiindependiente. Los ministros del señor Gorbachov, a los que no había consultado, dieron un golpe de Estado para abortar el acuerdo. El golpe terminó en una entrega absurda de la KGB, el ejército y la policía al desafiante Sr. Yeltsin y sus seguidores.

 

El Sr. Yeltsin tomó inmediatamente el poder, hizo a un lado al Sr. Gorbachov, prohibió el Partido Comunista y disolvió el gobierno central. Finalmente, se apropió del arsenal nuclear soviético y de la prensa para imprimir rublos. Ucrania votó a favor de su independencia en diciembre, después de lo cual el Sr. Yeltsin se reunió con el líder ucraniano y declaró la Unión Soviética nula y sin efecto. Sacó al señor Gorbachov sin ceremonia, y nadie se levantó para defender al hombre que terminó la Guerra Fría pero perdió su país.

 

Un tira y afloja interno en Moscú desmanteló el sistema soviético y envolvió al estado federal, no era una ola de liberalismo triunfante. Esa verdad era evidente incluso en 1991. En el trigésimo aniversario del fracaso épico del señor Gorbachov en la reforma de la Unión Soviética, muchos sin duda levantarán una copa. Sin embargo, una Europa "entera y libre" está dividida de nuevo. A muchos estadounidenses les preocupa el futuro del orden mundial liberal e incluso su propia democracia. Todavía pueden marcar la diferencia a través de elecciones. Los rusos no son tan afortunados: La desaparición de las reformas de Gorbachov sirvió de trampolín para el ascenso de Vladimir Putin.

 

 

 


Vladislav M. Zubok es profesor de historia internacional en la London School of Economics and Political Science y autor de "Colapso: La caída de la Unión Soviética", publicado por Yale University Press

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LOS VIAJES A NICARAGUA SIN VISA SON UN TRUCO

 


Una de las razones que se ha dado sobre el anuncio de la dictadura en Nicaragua de permitir la entrada de cubanos sin necesidad de visa es que Raúl Castro y Daniel Ortega se han puesto de acuerdo para crearle un problema a los Estados Unidos con miles de cubanos tratando de atravesar la frontera entre México y Estados Unidos.  La otra razón es que el castrismo, como ha hecho anteriormente, está abriendo una válvula de escape al descontento en Cuba.  Hay que analizar otros aspectos: Que tal anuncio es una excusa para justificar o intentar provocar negociaciones entre la dictadura castrista y el gobierno de Biden.  Que en Cuba y en Nicaragua hay algunos jerarcas que van a hacerse de millones de dólares que tendrán que pagar los cubanos que quieran salir hacia Nicaragua.  Que Daniel Ortega y Raúl Castro se equivocaron y se están dando cuenta.

 

La crisis fronteriza

 

Es poco probable que algunos miles de cubanos adicionales en la frontera entre México y USA vayan a aumentar, a un nivel más crítico, al problema actual. Hay muchas más personas de otros países ya en México tratando cruzar a USA  y el número puede seguir creciendo sin necesidad de cubanos.  Esto es un problema político para Biden que tendrá que buscarle una solución.  Los recientes acuerdos entre Washington y México pueden conducir a un congelamiento de la situación si los futuros inmigrantes tienen que esperar en México hasta que se resuelva su estatus.  Ni Raúl Castro ni Daniel Ortega pueden decidir lo que pasa en esa frontera y tienen que cuidarse si lo intentan.  Consideremos también que por los cubanos que hay en México la masa del pueblo mexicano está aprendiendo como de verdad se vive en la Isla.

 

La frustración en Cuba y la capacidad de Nicaragua

 

La salida de miles de cubanos a Nicaragua puede aliviar algo la presión interna en Cuba pero también puede aumentarla porque no podrán salir todos los que quieren. La frustración de cientos de miles de cubanos que no puedan viajar a Managua puede ser un problema adicional, nadie lo sabe. Se dice en Cuba que hasta en enero se darán pasaportes. No hay definido qué línea aérea volará entre ambos países. Además, Nicaragua difícilmente podría asimilar miles de miles de cubanos ilimitadamente, habría un tope. Los que lleguen necesitarán albergue, comida, servicios médicos y trabajo.  Ortega estaría importando masivamente gente descontenta, que no simpatiza con él y no sabemos hasta qué punto una cantidad sustancial de cubanos en Nicaragua pueden convertirse en un problema político para el dictador centroamericano.

 

El enriquecimiento de los jerarcas

 

En ese proceso de exportación e importación de cubanos, personajes de ambas dictaduras se van a enriquecer, es un turismo a la inversa para el castrismo.  Hay rumores en Cuba del altísimo costo que va tener salir del país, rumores y descontento.  Daniel Ortega tendrá su parte de la tajada y la familia Castro y sus grandes cómplices también.  Ellos aunque ya tengan dinero en el exterior tratarán de sacar todo lo que puedan.

 

Las negociaciones entre la tiranía y el gobierno de Biden

 

Es posible que todo este teatro, además de servir para robarles a los cubanos y a sus familiares en el exterior unos cuantos millones de dólares, les caiga como anillo al dedo a quienes en Washington y en Cuba quieren comenzar negociaciones.  De esta forma, utilizando una razón humanitaria, comience un diálogo sobre las medidas que tomó Trump para irlas desmantelando una a una.  Sin que esto excluya que ya se esté conversando “a la Obama”, en secreto. Nadie lo sabe ni lo puede negar.

 

En conclusión, la oferta de Nicaragua de exonerar de visa a los cubanos de la Isla puede tener muchas aristas, las que se ven y las que no.  El régimen castrista es más famoso por sus errores que por sus aciertos y el de Ortega también.  No es de extrañar que de todo esto se establezcan conversaciones entre USA y la dictadura castrista para resolver una crisis inventada.

 

Huber Matos Araluce

San José, Costa Rica


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