martes, 18 de agosto de 2009

Pánfilo y Raúl



Raúl Castro es blanco, presidente y general, puede pasarse de tragos y decir sandeces ante un micrófono. Lo ha hecho en Cuba y lo acaba de hacer en Ecuador. Pánfilo es negro, pobre, alcohólico y se atrevió a repetir en términos populares “lo que hace falta es un poco de jama que estamos en candela”, que es lo que dice Raúl: que en Cuba no hay comida. Raúl salió en la televisión cubana, Pánfilo en YouTube.

¿Por qué? ¿Qué otra cosa dijo Raúl el pasado 26 de Julio al aceptar que en Cuba había que importar el 80% de los alimentos? Que en el país hay escasez de todo menos de problemas. Que desde el 2007 viene llamando a los cubanos a trabajar la tierra pero no se ha resuelto la carestía de los alimentos.

¿A qué otra conclusión se puede llegar? Una simple división aritmética demuestra que los cubanos no tienen ni el dinero ni para comprar comida por menos de un dólar al día.

Pero el castrismo, rebuscando sutilezas que resultan torpezas, condena a Pánfilo por decir lo mismo que dijo Raúl, y lo sentencian a prisión por “peligrosidad.” ¿Peligro para quién? ¿A quién ha hecho daño Pánfilo?

Al que hay que condenar es al sistema, que en más de medio siglo no ha podido resolverle al pueblo algo tan básico como la alimentación. Al sistema, que no pudo ayudar a Pánfilo en la escuela, ni le atendió a tiempo su alcoholismo, y ahora, en lugar de rehabilitarlo, lo castiga. ¿O es que lo de la educación y la salud son también otras mentiras?

Cuando conviene, en Cuba, el alcoholismo en lugar de ser una adicción o enfermedad es un delito: Alcohólicos del mundo, uníos contra el castrismo. ¿O lo condenaron porque no ha trabajado en 10 años? ¡Desempleados del mundo, uníos contra el castrismo o terminareis en la cárcel!

Nada se sabe. El juicio fue a puerta cerrada.

Pánfilo, inofensivo, pobre y, para su desgracia, alcohólico, no habló contra el gobierno. No tenía ninguna agenda política en mente, no era disidente ni recibió un centavo de nadie. Su delito fue ser negro y decir la verdad. Lo que hizo y dijo fue accidental, ante una cámara de video, que grababa en la calle a un artista popular de regatón.

Una amiga de la infancia lo recuerda así: “Pánfilo era el loquito de la pandilla de amigos del barrio. Vivía en un solar a 25mts de dónde se tomó el video, donde las mamás aún lavaban en la pluma del pasillo. Era un tipo muy fiel, con el que se compartía el bate, la pelota, las pocas bicicletas y patines de los afortunados y a quien se invitaba a todas las fiestas. Se fue quedando atrás en el colegio, pero siempre se contaba con él para todas las chiquillerías de las noches calurosas, donde ir al Malecón era el entretenimiento. Le perdí la pista cuando me mudé de allí 20 años después... Del grupo de niños de la época estaban Bitty, Jorge Luis, Ilianita, Paco, además de los Daltón.” Pánfilo fue y es una víctima de la tristemente famosa “revolución.”

Pánfilo se hizo famoso en YouTube, pero eso es ya casi historia. En el mundo cibernético las cosas se olvidan rápido. La dictadura no entiende el presente porque está anclada en el pasado y teme al futuro. Por eso convierte las sutilezas en torpezas; por eso ha inmortalizado a Pánfilo.

2 comentarios:

Lori dijo...

Huber, magnífico tu post, has tocado tópicos que nadie ha tocado, o por lo menos en lo que yo he leído hasta el momento sobre este peculiar caso. Es una verdad tan grande como el sol, lo que se les permite a la cúpula gobernante está prohibido para el más bajo estrato social en la Isla. La diferencia está marcada en todos los aspectos de la vida para los cubanos de adentro.

Libertad para Cuba!

20 de agosto de 2009, 14:27
Huber Matos Araluce dijo...

Gracias Lori, este es un caso que demuestra la pesadilla que se vive en Cuba

23 de agosto de 2009, 7:38

Publicar un comentario

Seguidores

Mensajes

ok

Follow me on Twitter

Archivo del Blog

Snap Shts

Get Free Shots from Snap.com