miércoles, 26 de agosto de 2026

¿QUÉ MENSAJE DE TRUMP LLEVÓ EL JEFE DE LA CIA A PUTIN?

¿QUÉ MENSAJE DE TRUMP LLEVÓ EL JEFE DE LA CIA A PUTIN?

Por Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica

El actual director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, acaba de viajar a Moscú. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, explicó que se habían producido “contactos a través de los servicios de seguridad” y presentó este tipo de comunicación entre los organismos de inteligencia de ambos países como algo positivo, que suele mantenerse incluso durante los períodos más difíciles de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.

Sin embargo, Peskov se negó a revelar qué asuntos fueron tratados y consideró prematuro decir si la visita contribuirá a mejorar unas relaciones que calificó de sumidas en una “profunda crisis”. Aseguró que Ratcliffe no se reunió con Putin, aunque hizo una aclaración significativa: “Naturalmente, el presidente Putin es informado de todo sin demora”.

En Washington también se trató inicialmente de restar importancia al viaje. El propio presidente Donald Trump lo calificó de algo “semi-rutinario” y descartó que Ratcliffe hubiera ido a advertir a Rusia sobre una posible acción contra la OTAN o por el apoyo de Moscú a Irán.

Pero Trump no se quedó ahí. Inmediatamente llevó la conversación hacia Ucrania: “Nos gustaría ver que termine la guerra con Ucrania”. Y poco después añadió una frase mucho más reveladora: “Ahora, algo puede salir de esto”.

Ante las explicaciones de Moscú y Washington, podemos plantear una hipótesis: Ratcliffe pudo haber llevado a Putin una propuesta personal de Trump para terminar la guerra.

Hay precedentes.

En noviembre de 2021, tres meses antes de la invasión de Ucrania, el presidente Joe Biden envió a Moscú al entonces director de la CIA, William Burns.

La inteligencia estadounidense había descubierto los preparativos rusos y Burns llevaba una advertencia de Biden: Washington sabía lo que Putin estaba preparando y las consecuencias serían muy graves si seguía adelante.

Burns se reunió con altos funcionarios rusos. Putin se encontraba en Sochi, pero el director de la CIA habló directamente con él por teléfono.

Putin escuchó la advertencia y decidió ignorarla. El 24 de febrero de 2022 comenzó la invasión.

Ratcliffe también tiene antecedentes como mensajero personal de Trump.

El 14 de mayo pasado viajó a La Habana y se reunió con importantes figuras del aparato de poder castrista. En aquella ocasión sabemos que llevaba personalmente un mensaje de Trump: Estados Unidos estaba dispuesto a negociar seriamente cuestiones económicas y de seguridad, pero el régimen tendría que realizar cambios fundamentales.

También se hizo saber que aquella oportunidad no permanecería abierta indefinidamente.

No sabemos qué ocurrió después ni si llegó a existir una propuesta concreta que fuera rechazada. Lo importante para entender el viaje a Moscú es el precedente: Trump ha utilizado al director de la CIA para transmitir personalmente mensajes políticos de gran importancia.

UN MENSAJE PARA PUTIN

Si Ratcliffe llevaba realmente una propuesta de Trump para terminar la guerra, lo lógico es pensar que el contenido fundamental estaba destinado a Putin.

Al hablar del viaje, Trump pudo haber dado la clave cuando añadió que “algo puede salir de esto”.

¿Qué podría haberle propuesto Trump a Putin?

Quizás algo muy sencillo:

Vladimir, este es el momento de llegar a un acuerdo. Yo puedo ayudarte a encontrar una salida que puedas presentar como una victoria. Pero esa oportunidad puede no existir mañana.

Todavía controlas territorios ucranianos y puedes negociar desde una posición que te permita presentar determinadas concesiones como logros de Rusia. Yo puedo ayudarte a construir una salida que puedas defender ante el pueblo ruso como un resultado favorable de la guerra.

Pero el tiempo puede comenzar a jugar en tu contra.

Ucrania ha demostrado una creciente capacidad para atacar objetivos cada vez más profundos dentro de Rusia. Europa, por su parte, ha comprendido que la supervivencia de Ucrania afecta directamente su propia seguridad.

La Coalition of the Willing reúne a países decididos a sostener a Ucrania a largo plazo. Europa aumenta sus inversiones en defensa, amplía su producción militar y desarrolla capacidades que hace pocos años parecían improbables.

Yo puedo ayudarte a negociar una salida ahora. Lo que no puedo garantizarte es que Ucrania y los europeos estén dispuestos a ofrecerte mañana las mismas condiciones que todavía puedes negociar hoy.

Precisamente el director de la CIA sería un mensajero apropiado para acompañar semejante planteamiento con la información que tiene Estados Unidos sobre las capacidades de Ucrania, el rearme europeo y lo que Washington considera que puede suceder si la guerra continúa.

TRUMP TAMBIÉN NECESITA EL ACUERDO

Pero Putin no sería el único beneficiado.

Trump tiene un enorme interés político y personal en terminar esta guerra.

Conseguir la paz en el conflicto más grave de Europa desde la Segunda Guerra Mundial le permitiría presentarse ante Estados Unidos y el mundo como el dirigente que logró lo que otros no pudieron.

Podría decir: yo terminé la guerra entre Rusia y Ucrania.

Putin podría proclamar que Rusia consiguió determinados objetivos y obligó a Occidente a negociar.

Y esto también puede explicar por qué Trump habría escogido a Ratcliffe.

Trump ya ha invertido su prestigio personal en negociaciones que no produjeron los resultados que esperaba. Otra reunión con Putin que terminara sin acuerdo significaría un nuevo fracaso ante las cámaras. Las recientes negociaciones con Irán también han demostrado el riesgo de crear grandes expectativas antes de saber si existe realmente disposición de la otra parte para llegar a un acuerdo.

Ratcliffe permite evitar ese riesgo.

Pudo llevar discretamente una propuesta, conocer la reacción de Putin y regresar a Washington sin una cumbre, sin fotografías de ambos presidentes y sin comprometer públicamente el prestigio de Trump.

Si Putin rechaza la propuesta, Trump no ha sufrido una derrota pública.

Si Putin muestra interés, entonces puede comenzar la verdadera negociación.

Y Trump puede reservarse para el final, cuando exista un acuerdo que cerrar.

LA SEGUNDA OPORTUNIDAD

Hay una interesante simetría histórica.

En 2021, el presidente Biden envió al director de la CIA, William Burns, a Moscú para advertir a Putin antes de que invadiera Ucrania.

En esencia: No cometas ese error. Putin no escuchó.

En 2026, otro presidente estadounidense acaba de enviar a otro director de la CIA a Moscú.

Quizás el mensaje esta vez sea muy diferente:

Todavía estás a tiempo.

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WHAT MESSAGE FROM TRUMP DID THE CIA DIRECTOR TAKE TO PUTIN?

By Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica

The current Director of the Central Intelligence Agency (CIA), John Ratcliffe, has just traveled to Moscow. Kremlin spokesman Dmitry Peskov explained that there had been “contacts through the security services” and described this type of communication between the intelligence agencies of both countries as something positive that tends to continue even during the most difficult periods in relations between Russia and the United States.

Peskov, however, declined to reveal what issues were discussed and said it was premature to say whether the visit would help improve relations that he described as being in a “deep crisis.” He said Ratcliffe did not meet with Putin, although he made one significant clarification: “Naturally, President Putin is informed of everything without delay.”

In Washington, there was also an initial attempt to play down the importance of the trip. President Donald Trump himself described it as “semi-routine” and denied that Ratcliffe had gone to warn Russia about possible action against NATO or because of Moscow’s support for Iran.

But Trump did not stop there. He immediately turned the conversation to Ukraine: “We would like to see the war with Ukraine end.” Shortly afterward, he added a much more revealing phrase: “Now, something may come out of this.”

Given the explanations from Moscow and Washington, we can put forward a hypothesis: Ratcliffe may have carried a personal proposal from Trump to Putin to end the war.

There are precedents.

In November 2021, three months before the invasion of Ukraine, President Joe Biden sent then-CIA Director William Burns to Moscow.

U.S. intelligence had discovered Russia’s preparations, and Burns carried a warning from Biden: Washington knew what Putin was preparing, and the consequences would be very serious if he went ahead.

Burns met with senior Russian officials. Putin was in Sochi, but the CIA director spoke with him directly by telephone.

Putin heard the warning and decided to ignore it. On February 24, 2022, the invasion began.

Ratcliffe also has a precedent as Trump’s personal messenger.

On May 14, he traveled to Havana and met with important figures in the Castro regime’s power structure. In that instance, we know that he personally carried a message from Trump: the United States was prepared to engage in serious negotiations on economic and security issues, but the regime would have to make fundamental changes.

It was also made clear that the opportunity would not remain open indefinitely.

We do not know what happened afterward or whether a specific proposal was ever made and rejected. What matters for understanding the Moscow trip is the precedent: Trump has used the CIA director to personally convey political messages of great importance.

A MESSAGE FOR PUTIN

If Ratcliffe was indeed carrying a Trump proposal to end the war, it is logical to believe that its essential content was intended for Putin.

When speaking about the trip, Trump may have provided the key when he added that “something may come out of this.”

What might Trump have proposed to Putin?

Perhaps something very simple:

Vladimir, this is the moment to reach an agreement. I can help you find a way out that you can present as a victory. But that opportunity may not exist tomorrow.

You still control Ukrainian territory and can negotiate from a position that allows you to present certain concessions as Russian achievements. I can help you build a way out that you can defend before the Russian people as a favorable outcome of the war.

But time may begin to work against you.

Ukraine has demonstrated a growing ability to strike targets increasingly deep inside Russia. Europe, meanwhile, has understood that Ukraine’s survival directly affects its own security.

The Coalition of the Willing brings together countries determined to support Ukraine for the long term. Europe is increasing defense investment, expanding military production and developing capabilities that seemed unlikely only a few years ago.

I can help you negotiate a way out now. What I cannot guarantee is that Ukraine and the Europeans will be willing tomorrow to offer you the same terms that you can still negotiate today.

The CIA director would be an especially appropriate messenger to accompany such an argument with the information the United States possesses about Ukraine’s capabilities, Europe’s rearmament and what Washington believes could happen if the war continues.

TRUMP ALSO NEEDS THE AGREEMENT

But Putin would not be the only one to benefit.

Trump has an enormous political and personal interest in ending this war.

Achieving peace in Europe’s most serious conflict since World War II would allow him to present himself to the United States and the world as the leader who accomplished what others could not.

He could say: I ended the war between Russia and Ukraine.

Putin, for his part, could proclaim that Russia achieved certain objectives and forced the West to negotiate.

And this may also explain why Trump would have chosen Ratcliffe.

Trump has already invested his personal prestige in negotiations that did not produce the results he expected. Another meeting with Putin that ended without an agreement would mean another failure before the cameras. The recent negotiations with Iran have also demonstrated the danger of creating great expectations before knowing whether the other side is genuinely willing to reach an agreement.

Ratcliffe allows him to avoid that risk.

He could have discreetly carried a proposal, learned Putin’s reaction and returned to Washington without a summit, without photographs of the two presidents and without publicly putting Trump’s prestige on the line.

If Putin rejects the proposal, Trump has not suffered a public defeat.

If Putin shows interest, the real negotiation can begin.

And Trump can save himself for the end, when there is an agreement to close.

THE SECOND CHANCE

There is an interesting historical symmetry.

In 2021, President Biden sent CIA Director William Burns to Moscow to warn Putin before he invaded Ukraine.

In essence: Do not make that mistake. Putin did not listen.

In 2026, another American president has just sent another CIA director to Moscow.

Perhaps the message this time is very different:

There is still time.

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QUEL MESSAGE DE TRUMP LE DIRECTEUR DE LA CIA A-T-IL PORTÉ À POUTINE ?

Par Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica

L’actuel directeur de la Central Intelligence Agency (CIA), John Ratcliffe, vient de se rendre à Moscou. Le porte-parole du Kremlin, Dmitri Peskov, a expliqué qu’il y avait eu des « contacts par l’intermédiaire des services de sécurité » et a présenté ce type de communication entre les services de renseignement des deux pays comme quelque chose de positif, qui se maintient généralement même pendant les périodes les plus difficiles des relations entre la Russie et les États-Unis.

Peskov a toutefois refusé de révéler les sujets abordés et a estimé qu’il était prématuré de dire si cette visite contribuerait à améliorer des relations qu’il a qualifiées de plongées dans une « crise profonde ». Il a assuré que Ratcliffe n’avait pas rencontré Poutine, tout en apportant une précision significative : « Naturellement, le président Poutine est informé de tout sans délai. »

À Washington, on a également tenté dans un premier temps de minimiser l’importance du voyage. Le président Donald Trump lui-même l’a qualifié de « semi-routinier » et a écarté l’idée que Ratcliffe se soit rendu en Russie pour l’avertir d’une éventuelle action contre l’OTAN ou en raison du soutien de Moscou à l’Iran.

Mais Trump ne s’est pas arrêté là. Il a immédiatement orienté la conversation vers l’Ukraine : « Nous aimerions voir la guerre avec l’Ukraine prendre fin. » Peu après, il a ajouté une phrase beaucoup plus révélatrice : « Maintenant, quelque chose peut en sortir. »

Compte tenu des explications de Moscou et de Washington, nous pouvons avancer une hypothèse : Ratcliffe a peut-être apporté à Poutine une proposition personnelle de Trump visant à mettre fin à la guerre.

Il existe des précédents.

En novembre 2021, trois mois avant l’invasion de l’Ukraine, le président Joe Biden avait envoyé à Moscou William Burns, alors directeur de la CIA.

Les services de renseignement américains avaient découvert les préparatifs russes et Burns était porteur d’un avertissement de Biden : Washington savait ce que Poutine préparait et les conséquences seraient très graves s’il allait jusqu’au bout.

Burns rencontra de hauts responsables russes. Poutine se trouvait à Sotchi, mais le directeur de la CIA s’entretint directement avec lui par téléphone.

Poutine entendit l’avertissement et décida de l’ignorer. Le 24 février 2022, l’invasion commença.

Ratcliffe a lui aussi un précédent en tant que messager personnel de Trump.

Le 14 mai dernier, il s’est rendu à La Havane et a rencontré d’importantes figures de l’appareil de pouvoir castriste. Dans ce cas, nous savons qu’il était personnellement porteur d’un message de Trump : les États-Unis étaient disposés à négocier sérieusement sur des questions économiques et de sécurité, mais le régime devrait procéder à des changements fondamentaux.

Il fut également indiqué que cette possibilité ne resterait pas ouverte indéfiniment.

Nous ne savons pas ce qui s’est passé ensuite ni si une proposition concrète a été formulée puis rejetée. Ce qui importe pour comprendre le voyage à Moscou, c’est le précédent : Trump a utilisé le directeur de la CIA pour transmettre personnellement des messages politiques de grande importance.

UN MESSAGE POUR POUTINE

Si Ratcliffe était effectivement porteur d’une proposition de Trump visant à mettre fin à la guerre, il est logique de penser que son contenu essentiel était destiné à Poutine.

En parlant du voyage, Trump a peut-être donné la clé lorsqu’il a ajouté que « quelque chose peut en sortir ».

Qu’aurait pu proposer Trump à Poutine ?

Peut-être quelque chose de très simple :

Vladimir, c’est le moment de parvenir à un accord. Je peux t’aider à trouver une issue que tu pourras présenter comme une victoire. Mais cette possibilité pourrait ne plus exister demain.

Tu contrôles encore des territoires ukrainiens et tu peux négocier depuis une position qui te permet de présenter certaines concessions comme des acquis de la Russie. Je peux t’aider à construire une issue que tu pourras défendre devant le peuple russe comme un résultat favorable de la guerre.

Mais le temps pourrait commencer à jouer contre toi.

L’Ukraine a démontré une capacité croissante à frapper des objectifs toujours plus profondément à l’intérieur de la Russie. L’Europe, de son côté, a compris que la survie de l’Ukraine affectait directement sa propre sécurité.

La Coalition of the Willing réunit des pays déterminés à soutenir l’Ukraine à long terme. L’Europe augmente ses investissements dans la défense, développe sa production militaire et acquiert des capacités qui semblaient improbables il y a seulement quelques années.

Je peux t’aider à négocier une issue maintenant. Ce que je ne peux pas te garantir, c’est que l’Ukraine et les Européens seront disposés demain à t’offrir les mêmes conditions que celles que tu peux encore négocier aujourd’hui.

Le directeur de la CIA serait précisément un messager particulièrement approprié pour accompagner un tel argument des informations dont disposent les États-Unis sur les capacités de l’Ukraine, le réarmement européen et ce que Washington estime susceptible de se produire si la guerre continue.

TRUMP A LUI AUSSI BESOIN D’UN ACCORD

Mais Poutine ne serait pas le seul bénéficiaire.

Trump a un immense intérêt politique et personnel à mettre fin à cette guerre.

Obtenir la paix dans le conflit le plus grave qu’ait connu l’Europe depuis la Seconde Guerre mondiale lui permettrait de se présenter aux États-Unis et au monde comme le dirigeant qui a réussi là où d’autres ont échoué.

Il pourrait dire : J’ai mis fin à la guerre entre la Russie et l’Ukraine.

Poutine, de son côté, pourrait proclamer que la Russie a atteint certains objectifs et contraint l’Occident à négocier.

Cela pourrait également expliquer pourquoi Trump aurait choisi Ratcliffe.

Trump a déjà engagé son prestige personnel dans des négociations qui n’ont pas produit les résultats qu’il espérait. Une nouvelle rencontre avec Poutine se terminant sans accord constituerait un nouvel échec devant les caméras. Les récentes négociations avec l’Iran ont également démontré le risque de susciter de grandes attentes avant de savoir si l’autre partie est réellement disposée à parvenir à un accord.

Ratcliffe permet d’éviter ce risque.

Il a pu transmettre discrètement une proposition, connaître la réaction de Poutine et rentrer à Washington sans sommet, sans photographies des deux présidents et sans compromettre publiquement le prestige de Trump.

Si Poutine rejette la proposition, Trump n’a pas subi de défaite publique.

Si Poutine manifeste de l’intérêt, la véritable négociation peut alors commencer.

Et Trump peut se réserver pour la fin, lorsqu’il y aura un accord à conclure.

LA DEUXIÈME CHANCE

Il existe une intéressante symétrie historique.

En 2021, le président Biden avait envoyé à Moscou le directeur de la CIA, William Burns, pour avertir Poutine avant qu’il n’envahisse l’Ukraine.

En substance : Ne commets pas cette erreur. Poutine n’a pas écouté.

En 2026, un autre président américain vient d’envoyer un autre directeur de la CIA à Moscou.

Peut-être le message est-il cette fois très différent :

Il est encore temps.

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QUALE MESSAGGIO DI TRUMP HA PORTATO IL DIRETTORE DELLA CIA A PUTIN?

Di Huber Matos Araluce
San José, Costa Rica

L’attuale direttore della Central Intelligence Agency (CIA), John Ratcliffe, si è appena recato a Mosca. Il portavoce del Cremlino, Dmitri Peskov, ha spiegato che vi sono stati “contatti attraverso i servizi di sicurezza” e ha presentato questo tipo di comunicazione tra gli organismi di intelligence dei due Paesi come qualcosa di positivo, che tende a mantenersi anche durante i periodi più difficili delle relazioni tra Russia e Stati Uniti.

Peskov, tuttavia, si è rifiutato di rivelare quali argomenti siano stati affrontati e ha ritenuto prematuro dire se la visita contribuirà a migliorare relazioni che ha definito immerse in una “profonda crisi”. Ha assicurato che Ratcliffe non ha incontrato Putin, pur facendo una precisazione significativa: “Naturalmente, il presidente Putin viene informato di tutto senza indugio”.

A Washington si è cercato inizialmente di ridimensionare l’importanza del viaggio. Lo stesso presidente Donald Trump lo ha definito “semi-routinario” e ha escluso che Ratcliffe fosse andato ad avvertire la Russia di una possibile azione contro la NATO o a causa del sostegno di Mosca all’Iran.

Ma Trump non si è fermato qui. Ha immediatamente spostato la conversazione sull’Ucraina: “Vorremmo vedere finire la guerra con l’Ucraina”. Poco dopo ha aggiunto una frase molto più rivelatrice: “Ora, qualcosa potrebbe venirne fuori”.

Alla luce delle spiegazioni di Mosca e Washington, possiamo avanzare un’ipotesi: Ratcliffe potrebbe aver portato a Putin una proposta personale di Trump per porre fine alla guerra.

Esistono precedenti.

Nel novembre 2021, tre mesi prima dell’invasione dell’Ucraina, il presidente Joe Biden inviò a Mosca l’allora direttore della CIA, William Burns.

L’intelligence americana aveva scoperto i preparativi russi e Burns portava un avvertimento di Biden: Washington sapeva ciò che Putin stava preparando e le conseguenze sarebbero state molto gravi se fosse andato avanti.

Burns incontrò alti funzionari russi. Putin si trovava a Sochi, ma il direttore della CIA parlò direttamente con lui per telefono.

Putin ascoltò l’avvertimento e decise di ignorarlo. Il 24 febbraio 2022 iniziò l’invasione.

Anche Ratcliffe ha un precedente come messaggero personale di Trump.

Il 14 maggio scorso si è recato all’Avana e ha incontrato importanti esponenti dell’apparato di potere castrista. In quell’occasione sappiamo che portava personalmente un messaggio di Trump: gli Stati Uniti erano disposti a negoziare seriamente su questioni economiche e di sicurezza, ma il regime avrebbe dovuto realizzare cambiamenti fondamentali.

Fu inoltre chiarito che quell’opportunità non sarebbe rimasta aperta indefinitamente.

Non sappiamo cosa sia accaduto in seguito né se sia mai esistita una proposta concreta poi respinta. Ciò che conta per comprendere il viaggio a Mosca è il precedente: Trump ha utilizzato il direttore della CIA per trasmettere personalmente messaggi politici di grande importanza.

UN MESSAGGIO PER PUTIN

Se Ratcliffe portava davvero una proposta di Trump per porre fine alla guerra, è logico pensare che il suo contenuto fondamentale fosse destinato a Putin.

Parlando del viaggio, Trump potrebbe aver fornito la chiave quando ha aggiunto che “qualcosa potrebbe venirne fuori”.

Che cosa potrebbe aver proposto Trump a Putin?

Forse qualcosa di molto semplice:

Vladimir, questo è il momento di raggiungere un accordo. Posso aiutarti a trovare una via d’uscita che tu possa presentare come una vittoria. Ma questa opportunità potrebbe non esistere domani.

Controlli ancora territori ucraini e puoi negoziare da una posizione che ti consente di presentare determinate concessioni come successi della Russia. Posso aiutarti a costruire una via d’uscita che tu possa difendere davanti al popolo russo come un esito favorevole della guerra.

Ma il tempo potrebbe cominciare a giocare contro di te.

L’Ucraina ha dimostrato una crescente capacità di colpire obiettivi sempre più in profondità all’interno della Russia. L’Europa, dal canto suo, ha compreso che la sopravvivenza dell’Ucraina riguarda direttamente la propria sicurezza.

La Coalition of the Willing riunisce Paesi determinati a sostenere l’Ucraina nel lungo periodo. L’Europa aumenta gli investimenti nella difesa, amplia la produzione militare e sviluppa capacità che soltanto pochi anni fa sembravano improbabili.

Posso aiutarti a negoziare una via d’uscita adesso. Quello che non posso garantirti è che domani l’Ucraina e gli europei siano disposti a offrirti le stesse condizioni che puoi ancora negoziare oggi.

Il direttore della CIA sarebbe un messaggero particolarmente adatto ad accompagnare un simile ragionamento con le informazioni di cui dispongono gli Stati Uniti sulle capacità dell’Ucraina, sul riarmo europeo e su ciò che Washington ritiene possa accadere se la guerra continuerà.

ANCHE TRUMP HA BISOGNO DELL’ACCORDO

Ma Putin non sarebbe l’unico a beneficiarne.

Trump ha un enorme interesse politico e personale a porre fine a questa guerra.

Raggiungere la pace nel conflitto più grave in Europa dalla Seconda guerra mondiale gli permetterebbe di presentarsi agli Stati Uniti e al mondo come il leader che è riuscito dove altri non sono riusciti.

Potrebbe dire: Ho posto fine alla guerra tra Russia e Ucraina.

Putin, da parte sua, potrebbe proclamare che la Russia ha raggiunto determinati obiettivi e costretto l’Occidente a negoziare.

E questo potrebbe anche spiegare perché Trump avrebbe scelto Ratcliffe.

Trump ha già investito il proprio prestigio personale in negoziati che non hanno prodotto i risultati sperati. Un altro incontro con Putin conclusosi senza un accordo significherebbe un nuovo fallimento davanti alle telecamere. Anche i recenti negoziati con l’Iran hanno dimostrato il rischio di creare grandi aspettative prima di sapere se l’altra parte sia realmente disposta a raggiungere un accordo.

Ratcliffe permette di evitare questo rischio.

Potrebbe aver portato discretamente una proposta, conosciuto la reazione di Putin ed essere tornato a Washington senza un vertice, senza fotografie dei due presidenti e senza compromettere pubblicamente il prestigio di Trump.

Se Putin respinge la proposta, Trump non ha subito una sconfitta pubblica.

Se Putin mostra interesse, allora può iniziare il vero negoziato.

E Trump può riservarsi per la fine, quando ci sarà un accordo da concludere.

LA SECONDA OPPORTUNITÀ

C’è un’interessante simmetria storica.

Nel 2021, il presidente Biden inviò a Mosca il direttore della CIA, William Burns, per avvertire Putin prima che invadesse l’Ucraina.

In sostanza: Non commettere quell’errore. Putin non ascoltò.

Nel 2026, un altro presidente americano ha appena inviato a Mosca un altro direttore della CIA.

Forse questa volta il messaggio è molto diverso:

Sei ancora in tempo.

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